Con algunas películas de Medem (¡y vuelta a Julio Medem!) tengo que pensar y repensar sobre las casualidades. Me ocurre eso con "Los amantes del Círculo Polar" o con "Lucía y el Sexo". Pero esta vez, la reflexión me ha venido de la mano de un escritor. Hermann Hesse escribe en su libro Demian lo siguiente:
Por estos días, la "casualidad", según el dicho corriente, me hizo encontrar un singular refugio. Pero no hay tales casualidades. Cuando alguien, que de verdad necesita algo, lo encuentra, no es la casualidad quien se lo procura, sino él mismo. Su propio deseo y su propia necesidad le conducen a ello"