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21 de abril de 2013

Mis poemas de abril (XVIII)


      AUSENCIA

Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.

¡Se te va todo, se nos va todo!

Se va mi voz, que te hacía campana 
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos que se devanaban,
en lanzaderas, debajo tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.


Me voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron ni en llanos ni en sotos.

Sangre sería y me fuese en las palmas
de tu labor, y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese, y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,
¡y en tu pasión que retumba en la noche
como demencia de mares solos!

¡Se nos va todo, se nos va todo!

(De Gabriela Mistral, en Tala)

10 de abril de 2013

Mis poemas de abril (X)



Me dijo bajito: "Amor mío, mírame en los ojos...

Me dijo bajito: "Amor mío, mírame en los ojos.
"Le reñí, agria, y le dije: "Vete." Pero no se fue.
Se vino a mí y me cogía las manos... Yo le dije: "Déjame."
Pero no se fue.

Puso su mejilla en mi oído. Me aparté un poco,
me quedé mirándolo, y le dije: "¿No te da vergüenza?"
Y no se movió. Sus labios rozaron mi mejilla. Me estremecí,
y le dije: "¿Cómo te atreves, di?" Pero no le dio vergüenza.

Me prendió una flor en el pelo. Yo le dije: "¡Es en vano!"
Pero no cedía. Me quitó la guirnalda de mi cuello, y se fue.
Y lloro y lloro, y le pregunto a mi corazón:
"¿Por qué?, ¿por qué no vuelve?"

8 de abril de 2013

Mis poemas de abril (VIII)


Poema del sueño erótico

Ay, Floralba! Soñé que te...¿Dirélo?
Sí, pues que sueño fue: que te gozaba.  

¿Y quién, sino un amante que soñaba,
juntara tanto infierno a tanto cielo?

Mis llamas con tu nieve y con tu hielo,
cual suele opuestas flechas de su aljaba,
mezclaba Amor, y honesto las mezclaba,
como mi adoración en su desvelo.

Y dije: "Quiera Amor, quiera mi suerte,
que nunca duerma yo, si estoy despierto,
y que si duermo, que jamás despierte.

"Más desperté del dulce desconcierto;
y vi que estuve vivo con la muerte,
y vi que con la vida estaba muerto.

(Soneto de Francisco de Quevedo)


25 de noviembre de 2012

25 de noviembre, día internacional contra la Violencia de Género


Agustín García Calvo, el ya fallecido filósofo español, lo supo expresar con una afirmación breve, pero llena de verdad y de pureza: libre te quiero.

De otra libertad muy diferente hablaba Cernuda, la de estar preso en alguien, cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío. El tiempo pasa, y con él las relecturas de obras que son clave en la vida de uno. Este último poema de Cernuda, que supuso un antes y un después en mi vida de lectora, lo retomo ahora, con otra libertad diferente, y machaca todas mis ideas e ideales de lo que significa amar, ser amado y -¿por qué no?- ser mujer. 

La violencia de género es un tipo de violencia que nace desde una supuesta raíz amorosa. Porque te quiero, te quiero mía. Como te quiero, te quiero así. Te quiero, y te condiciono. Y así hasta llegar a unos extremos en los que la obsesión -nunca el amor- se convierten en dolor y en daño. Y no solo eso, sino en un dolor y un daño muy conscientes, producto del egoísmo más espantoso. Dice el refranero que quien bien te quiere te hará llorar y no puedo estar más en desacuerdo con el saber popular. Quien bien te quiere, no querrá nunca hacerte sufrir. Pero no nos enseñan estas cosas en la escuela. Vemos películas románticas, leemos novelas o revistas y vamos, poco a poco, aprendiendo una forma de amar incorrecta, llena de errores y de faltas. Y solo el tiempo, el ejemplo de otras personas y la reflexión pueden enderezarla. 

Desde la adolescencia malinterpretamos lo que es amar y lo entendemos desde las palabras de Cernuda como estar preso en alguien. Hay que hacer un trabajo profundo de concienciación, de dignidad, de humildad y de amor puro para comprender de verdad que la única forma de amar verdaderamente es la que nace de la libertad del uno+uno y nosotros, no del uno+uno=nosotros. De eso sabe mucho L. y me lo explicó el otro día. Y así, con esta combinación, podemos lograr entender las necesidades del otro, las nuestras, las de ambos; sin exigencias, sin imposiciones, sin violencia física, verbal o psicológica, regalándonos el espacio y el tiempo que necesitamos e intentando siempre no hacernos daño consciente o inconsciente.

Ya Cervantes hablaba de la mujer libre, la que por encima de imposiciones sociales y culturales había elegido dedicarse la vida a sí misma y a la naturaleza, una Marcela poderosa y libre:

Yo nací libre,  y para poder vivir libre escogí la soledad de los campos.

Tuvieron que pasar siglos para que el ser humano entendiera que la mujer puede vivir libre sin vivir en soledad.  Puede amar y ser amada desde la libertad. Y ese derecho lo tenemos todas y a todas se nos tiene que permitir. Y a todas se nos tiene que enseñar. Es el mejor regalo que ofrecerle a las niñas de hoy y las mujeres del futuro: su libertad.




26 de agosto de 2012

Te propongo ser feliz


Simplemente tienes que:

sonreír

abrazar

entender al otro. entenderte a ti mismo

pensar en lo que tienes

abrir los ojos a la naturaleza, la familia, la amistad y el amor

besar

y sobre todo quererte

si te quieres, aunque no tengas lo que dices que quieres tener, serás feliz


18 de abril de 2012

Los amantes

Dice Manuel que “los amantes hablan más”. No sé cuál es el concepto de amante, a qué personas debe aplicarse. ¿Es amante el que ama también sin saberlo? ¿Es amante el que ama en silencio, a la espera? ¿Es amante el que sabe que el amor tiene que ser recíproco y sabe que ese amor lo es, pero simplemente está lleno de miedos?

Los amantes hablan más. Hablan más a la vida. Se hablan más a sí mismos. Se autodirigen el discurso del amor, que es una forma de decir que habla por sí solo con miradas y caricias. Dice Manuel que los amantes hablan más. Y yo creo que los amantes respetan más el silencio. Los amantes hablan menos, pero dicen más. Lo dicen todo en dos palabras. Lo dicen todo en una línea, aunque se empeñen en expresarse en un entramado inagotable de frases que parecen bonitas pero que no significan nada. Los amantes lo dicen todo con su cuerpo que sonríe -tomo la expresión de Clara; acertadísima, preciosa-, con sus ojos que fingen la siesta o el llanto, con sus lecturas, con su caminar. Los amantes lo dicen todo. Pero hablan menos.

19 de marzo de 2012

Serie "Amor", de Manuel Casal


Una cosa que Manuel Casal hace muy bien en su blog son las series temáticas. 

Actualmente, escribe a la vez dos: una sobre amor y otra sobre elegancia. Condensa en una sola línea el conocimiento entero y, una vez las leo, se me quedan enganchadas en el recuerdo. Recientemente ha escrito el número 23 de su serie "Amor" y yo me he tomado la libertad de hacer una captura de pantalla de su blog y pegarla aquí tal cual, para que veas cómo son esas entradas y para que veas, también, el tipo de fotos que suelen acompañar sus textos.

Feliz amor para todos. No te olvides de amar. No te olvides de amarte.

13 de marzo de 2012

Herbas de namorar

Este blog naceu bilingüe. Neste blog un podía ler cousas escritas tanto en castelán como en galego, pero quizáis porque deixou de ser un blog de dúas escritoras, eu torneime castelá. Sen embargo, ás veces boto de menos o compoñente galego e inspiracional co que o blog naceu. Para honralo, hoxe escribo estas breves liñas en galego. O resto é un conto doutra época, doutro lugar.


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Hace cuatro años fui a San André de Teixido, adonde van los muertos que no fueron de vivos. Recuerdo perfectamente aquel verano: Santiago de Compostela era nuestro punto base y de allí tomábamos las carreteras gallegas para intentar verlo todo. Eran tiempos muy felices. Los recuerdo con un cariño inmenso, todos juntos, en el coche, V. siempre recomendándonos sitios a los que ir, María do Carme y María Elena, dos jóvenes ancianas gallegas poderosas, contándonos anécdotas de sus nietos y sobrinos, de otros tiempos.

El día que fuimos a San André de Teixido, en Cedeira, la naturaleza me sobrecogió. El día era soleado, yo llevaba una camiseta granate (lo recuerdo por las fotos) y en todas las fotos se me ve pletórica. Todo verde, el mar inmenso y los árboles llenos de papeles blancos, alguna superstición folklórica. V. me había contado que en el pueblo vendían apósitos de cera que se compraban para los males que cada uno tuviera: había brazos, piernas, pechos, todo hecho de cera, para pedirle al santo salud. Extraña tradición, pero bonita en cierto modo.

A lo largo de uno de los caminos, una gitana morena, bellísima, ya mayor, con toda la sabiduría que dan los años y el mar, vendía herba de namorar. Podría haberla arrancado del prado, pero sabía que si ella me la daba, sería de fiar. No la compré para mí, fue mi regalo para M. Sabía que si la tenía ella, conseguiría a G. Estaba convencida. Y aunque se la regalé con una sonrisa pícara en los labios, haciendo que creyera que todo era broma, las dos nos creímos los poderes mágicos que la hierba de esa tierra le traerían. No hubo conjuros ni hechizos. O quizás sí. Nunca le pregunté a M. qué había hecho finalmente con ella. Sin embargo funcionó. 

Uno crece y poco a poco va perdiendo la ilusión y la fe en la magia, las hadas y los duendes. Pero siempre hay un pequeño hueco para ellos, siempre quedan, en el rincón de las fotos, de los recuerdos de regaliz y las visitas de los domingos a los abuelos; en el rincón de las barbies con los pies quemados y el pelo rapado (porque los Reyes nunca trajeron al deseado Ken). A veces, dicen, solo basta con desear algo con muchas fuerzas para que ocurra, sin hechizos y conjuros. Yo espero la visita de los duendes. Y mientras tanto, pienso en los acantilados y cruceiros de Cedeira, el lugar mágico donde todo parecía alcanzable, donde nada malo podría ocurrir.

8 de febrero de 2012

San Valentín


¿Qué invento es ese de San Valentín?

Debe ser algo muy importante, porque algunas de mis compañeras le dedican sus clases, sus esfuerzos y su aliento para inflar globos rojos y decorar así sus despachos. 

Hablan de anillos de cristal de Swarovski, de corbatas de Burberry de 85 libras, de cajas de bombones, viajes románticos y mil cosas más.

¿Es San Valentín la máscara del amor? 

Una semana antes de la celebración del día en cuestión, las preguntas sobre cómo pasar el día se repiten, los bombones se reparten y los despachos se vuelven rojos, del color de una pasión rancia y comercializada.

20 de junio de 2011

Ella y él (XII)

Llegó el momento de decir adiós y el cielo estaba nublado. Caían unas gotas de agua, presagio feliz del gran año que les esperaba solos.

1 de junio de 2011

Ella y él (XI)


El descubrimiento de sí mismo se produjo un día soleado. Se dio cuenta, de repente, de que de los dos él era el romántico. Él era quien vivía dentro de su mundo de imaginación, en su mentira grande y constante. Esa mentira que le daba seguridad y poder. Esa mentira, que era como una máscara que se había dibujado en su rostro, era la encarnación del romanticismo. Lo que le separaba y le ataba al mundo.

Ella ya se había dado cuenta de eso mucho tiempo atrás, pero prefirió dejarle vivir en el engaño. Al fin y al cabo, le quería tanto que ni siquiera ese detalle le importó esta vez. Le abrió la puerta de su burbuja, quiso confiar en que esta vez no se desharía.


28 de mayo de 2011

Mis ficciones

Hablo de "Ella y él", mis ficciones, porque me gusta refugiarme en el mundo de dos enamorados. Más que nunca ahora que mi espíritu se siente asfixiado en un infinito mar azul sobrevolado por gaviotas. Parece que ante este panorama lo más fácil es hundirse. Pero yo espero que la poesía de "Ella y él" y los elogios que por ellos me dedican mis amigos, me mantengan a flote hasta que asimile la nueva realidad que nos acecha. Lo de los exámenes siempre es más llevadero que la supresión de la libertad.


* La foto, la he tomado prestada de aquí.
El texto es de Extremoduro y un guiño a S.

27 de mayo de 2011

Ella y él (X)

A ella no le dieron el trabajo que había deseado durante tanto tiempo.
Él la abrazó en silencio y ese día no le habló de libros.



(Gracias por la propuesta musical, Carlos)

26 de mayo de 2011

Ella y él (IX)

A ella le gustaba imaginar que vivía dentro de una burbuja.
A él sus burbujas le rozaban las manos. Las acariciaba con delicadeza, pero al final siempre se deshacían.

24 de mayo de 2011

Ella y él (VIII)

Para Sara, lectora reciente pero fiel.



El tren cantaba por ellos "The more I see you, the more I love you".
Y ella recitaba mentalmente cada una de las palabras de la canción, las hacía suyas, porque el mensaje les correspondía a ellos. 
Se miraron las pantorrillas, fue un acto reflejo de los dos, su secreto de enamorados. Como los que en las películas usan como código secreto la palabra "París". Sonrieron ante las pantorrillas del otro, tan anhelantes ambos, y dejaron que terminara la melodía. El tren fue su refugio y su sueño durante dos minutos. Fuera les esperaba la realidad.

17 de mayo de 2011

Ella y él (VII)

Para Clara, lectora asidua.

Él no solo coleccionaba libros, sino que los amaba. Con un amor que sobresalía el que sentía por ella. Por eso, ella nunca supo si, cuando la miraba con esa mirada de los enamorados, releía en ella las palabras que antes le había robado a los libros.

Intentó que la biblioteca de su cuerpo se llenara de rincones, libros y palabras inexploradas para lograr que él la amara con el mismo amor, la misma intensidad, con que amaba a su librería.


14 de mayo de 2011

Ella y él (VI)

Él era coleccionista de libros.
A ella le interesaba más coleccionar recuerdos.

En algún momento de su historia llegaron a encontrar el punto que unía lo humano con lo ficticio. Y aunque él vivía más de realidades inventadas, él estaba más en la realidad. Ella en el pasado, que es el mayor tipo de ficción que uno puede llegar a crear.

12 de mayo de 2011

Ella y él (V)

El amor llegó a hacerlos tan vulnerables, que no había quien escapara de las bibliotecas sin sentirse acechado, herido de guerra por los poemas de los románticos. Amores imposibles cuyo daño era mayor que la fuerza de los escudos.

7 de mayo de 2011

Ella y él (IV)

Y de repente, un día, como en una revelación, se dio cuenta de que él ya no era su favorito. Y poco a poco fue girando sobre sí misma, se dio la vuelta y dio unos pasos, diciendo adiós a la fantasía y saludando con una sonrisa a la realidad.


30 de abril de 2011

Ella y él (III)

A él le gustaba tenerlo todo controlado.
Pero la tormenta arrasó con todas las certezas.