Hoy voy a ejercer un derecho democrático. Voy a votar. Y mi voto lo he decidido a conciencia, tras la manifestación del domingo pasado y las "revueltas" pacíficas de esta semana en Sol. No sé cuáles serán los resultados de esta elección, intentaré estar todo el día con los ojos cerrados y los oídos tapados ante la actualidad. Y por la noche lo veremos.
Hoy voto por lograr que la burbuja en la que se ha convertido Sol esta semana dure mucho tiempo. Una burbuja organizada por comisiones de trabajo, en la que se trabaja desde la solidaridad y la gratuidad. Una burbuja en la que las manos de todos son útiles. Una burbuja en la que no faltan la cultura, la educación, el diálogo, las sonrisas y la esperanza de un mundo mejor. Voto hoy para que eso se cumpla. Para que la burbuja no quede en el sueño de unos días. Para que Madrid se convierta en una ciudad abierta, plural, multicultural, que acoja desde la esperanza en otro mundo posible. Voto para poder sentirme orgullosa de la ciudad en la que vivo y mi comunidad autónoma. Voto para que este movimiento no pare. Y espero que los políticos no queden indiferentes ante la reorganización de Sol.
Los jóvenes tomaron la calle el domingo pasado. Hoy tomaremos los colegios. Vamos a votar porque queremos un cambio. Y yo confío en que ese cambio llegará.