Mi amigo Manuel dice que el Carnaval es catarsis. Uno en carnaval deja de ser él mismo y se convierte por unas horas en alguien diferente. La máscara tiene el poder de transformarnos por dentro y por fuera. Como el teatro, añadiría Emilio.
Creo que el poder catártico del carnaval y del teatro yo lo vivo también en el rock. Que nos den una sala llena de gente, rock and roll a todo volumen y las letras de las canciones bien aprendiditas para gritarlas y desahogarnos en el grito.
La forma más natural de salvarse a través de la música.