Siempre he demostrado mi pasión por Rafa Nadal, mi deportista favorito español. Su juego limpio, su saber hacer y saber estar en la pista, su elegancia, su nobleza y su humanidad son factores que hacen que lo considere uno de los mejores.Ayer me di cuenta de que los chicos de la selección son todos ellos como un Rafa Nadal de veintitantas cabezas. Mantuvieron la calma y el juego limpio a pesar de los holandeses batalleros; demostraron cómo se juega al fútbol; recordaron a los amigos que se han ido... Fueron una piña. Y eso se notó. De repente, me di cuenta de que los deportes de equipo también tienen mérito. Y que la alegría es compartida porque todos nos sentimos un poquito parte del equipo.
La furia roja se extiende por España. Espero que muchos aprendan de su juego limpio y su humanidad.