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6 de noviembre de 2012

Manuel Rivas


Tengo tres días. Tres días para leer sobre el silencio. Tres días antes del estreno. Me explico. Manuel Rivas, de quien he sido ferviente lectora hasta hace unos pocos años, escribió hace algunos una novela titulada Todo es silencio. Esa novela ha pasado de mano en mano por casa y aún no se ha detenido en las mías. A veces, no sé muy bien por qué motivaciones, nos apetece menos leer unas u otras cosas. A mí, de repente, se me quitaron las ganas de leer a Rivas, y ni leí Los libros arden mal, ni este Todo es silencio. No tengo ninguna razón para ello. 

A estas dos novelas se me acumula el estreno reciente, Las voces bajas, cuyo título me trae reminiscencias de la Premio Nobel Müller. Y esta sí, de nuevo no sé muy bien por qué, tengo muchas ganas de leer.

A pesar de todas estas ganas esfumadas de Rivas, de repente hoy me ha entrado una necesidad imperiosa de dar cuenta de Todo es silencio. Para ello sí hay una razón: el propio Manuel Rivas. He vuelto a escuchar su voz esta tarde. Yo conducía hacia casa y él respondía a las preguntas de Carles Francino, en la Ventana, de la Ser, un magazin de entretenimiento radiofónico que me encantaría que me inyectaran por los oídos a todas horas, para ser un poquito más persona y disfrutar más de la vida con los regalos que tiene que ofrecernos. Lo que iba diciendo: yo venía conduciendo y él hablaba sobre esta novela del silencio a propósito del estreno de la película homónima, basada en su texto, y dirigida -supongo que magistralmente, como siempre- por otro de los grandes del panorama cultural español: José Luis Cuerda.

Quiero leer la novela y ver la película. Y seguir escuchando a Francino.

Porque en un momento triste de la cultura de este país, aún los artistas siguen creando, siguen dando lo mejor de sí mismos -sin subvenciones- para que su público siga comprometiéndose con los problemas fundamentales de la vida: el amor y la supervivencia. Dicen que a todas las crisis, a todos los desastres siempre sobrevive el más fuerte. Yo añadiría que también el más formado, el más sensible, el que más fácilmente puede comprender las realidades que se le presentan frente a sí porque ha sido cultivado para ello. La cultura es el motor de nuestros cerebros y nuestros corazones. La cultura es el motor de nuestra existencia como homininos; en ella reside el origen de las civilizaciones. No dejemos que nos la quiten. Como dice un personaje de la película de Cuerda, probablemente pensado por Rivas, NO TODO TIENE PRECIO.

#NOSINCULTURA

19 de diciembre de 2011

Humor

¿Qué sería de la vida sin sentido del humor?

13 de octubre de 2010

Mujeres escritoras /3

HILDEGARD VON BINGEN

Posiblemente sea la primera mujer escritora de la que se conserven los textos. O mejor, posiblemente sea la primera mujer escritora que firmó sus textos. Era Hildegard von Bingen y ahora está 'de moda'. Nació a finales del siglo XI en Alemania y revolucionó los círculos eclesiásticos y monásticos del momento. Valiéndose de las visiones que decía percibir por parte de Dios, logró que le permitieran transcribir las palabras que sentía y veía a través de la luz divina. Fueran reales o no esas visiones, lo cierto es que Hildegarda fue una monja muy inteligente que supo valerse de las ventajas de su situación privilegiada (recuerda que en esa época si uno no era noble y quería sobrevivir dignamente, debía pertenecer al otro alto estamento de la sociedad del momento: el clero) para reclamar el derecho de las mujeres y de los individuos, fuera cual fuera su condición. Se instruyó a fondo en las ciencias y en la música y ganó pronto el apoyo de sus hermanas. Se rebeló contra sus superiores y consiguió que la comunidad de monjas de la que se encargaba pudiera trasladarse a otro monasterio que les alejara de la tiranía de los varones. En fin, todo un ejemplo de comportamiento y de vida. Aún más admirable teniendo en cuenta los años en los que vivió.

Decía arriba que Hildegarda está de moda. Y es que han filmado una película sobre su vida. Tuve la oportunidad de verla el otro día en versión original y me gustó no sólo por la historia, sino por la fotografía, la música, la dirección... Una película que te recomiendo muy vivamente. De las que dejan un recuerdo muy agradable. Una sola pega: no la han doblado aún al castellano. Y creo que sólo la ponen en Madrid en los cines Golum. Si puedes, acércate y disfrútala. La integridad que rebosa la personalidad de la protagonista te llegará muy dentro y te hará pensar. El buen cine y la buena literatura siempre lo hacen.

15 de febrero de 2010

A los Goya, en gallego

Me emocioné al ver que el premio al mejor actor se lo llevó Luis Tosar, mi actor favorito. Pero me gustó aún más ver que el gallego también tuvo cabida en la gala. Noraboa.

4 de abril de 2009

Otra vez la guerra

No me gusta ir a la cama llorando. No me gusta porque tardo más tiempo en dormirme. Porque me acurruco como una bolita y no dejo que se me pase la angustia. Sigo pensando en eso que me hace llorar, hasta que al final, sólo el cansancio es capaz de regalarme el milagro del sueño. Anoche lloré en la cama. Había estado viendo, antes, Tierra y Libertad de Ken Loach y había estado reprimiendo las lágrimas la hora y media que dura la película. Me iba identificando, uno a uno, con todos los personajes, y cuando me entraban ganas de llorar, pensaba en otra cosa, espantaba los fantasmas. Pero al final, cuando los créditos y el comentario típico sobre la película, yo permanecí callada, con un nudo en la garganta. Sí, me había gustado. Pero no sabía por qué, la historia era tan horrible como todas las historias de guerra. O quizás lo era más. Por aquello de que gente con un enemigo común (el fascismo) se matase por luchar de una u otra manera, por ser miliciano o brigadista. Se me metió la pena en el cuerpo. Una pena tan grande como los años que hace de esa guerra. Setenta años de “paz”. Setenta años de represión han pasado. Y la pena mía es cada vez más grande, cada vez más dura y más inolvidable. No entiendo a los que han olvidado. Se olvidan de lo de hace cinco años: los cadáveres-sorteo. ¡¡Cómo no olvidar la tragedia de hace setenta!!


Dormí anoche con los ojos húmedos. Llorando porque nuestra realidad no es sólo la de aquella guerra. Sino la de ahora. Yo duermo caliente, con lágrimas en los ojos. Ellos, quizás en la calle, con los ojos secos ya del llanto.

4 de noviembre de 2008

Noviembre II



Esta vez os dejo con el trailer de esta fantástica película. Para que sirva de empujoncito a los que todavía no la han visto. Creo que es una película imprescindible para entender el mundo del espectáculo callejero. Critica todo lo criticable y abre los ojos a los idealistas.

4 de octubre de 2008

La culpa del alpinista




Esta entrada está relacionada con la de Clecla. Porque aunque este corto, que os enseño en dos partes, no es de Julio Medem, el guión sí es de él, y una de sus protagonistas es Alicia Medem. Parece que el guión está basado en algo real que le ocurrió a Medem. El caso es que por más que veo este corto, y con lo que me gusta, no consigo entender el final. Por eso lo pongo aquí, para que lo disfrutéis y me ayudéis a entenderlo.

21 de septiembre de 2008

Meme 2 y Le fabuleaux destin d'Amelie Poulan

Durante una semana, y después de recibir de mi amiga P. la invitación para hacer un meme, se ha creado una cadena preciosa de memes a partir del de Casa L, invitado por este propio blog. Él, a su vez, hizo una lista de blogs amigos para que siguieran la cadena de memes. Ayer, el blog Panda de Tolos publicaba un cortometraje-meme excelente.

De repente, su lista de cosas que le hacían feliz me recordó a una película que he visto decenas de veces. Que no me canso de ver por la calidad de la historia, el guión, los diálogos, la fotografía, que recuerda a tiempos lejanos, la personaje principal... Es una película, que por total unanimidad, es considerada como una de las mejores de los últimos años. Es Amelie. Y el principio de la película, en la que sale la niña jugando a cosas de niños y luego los padres dicen las cosas que les gustan y les disguntan, me parece un meme fabuloso.


Igual que hace unas semanas El País Semanal preguntaba a algunos de los escritores más importantes del panorama hispánico cuáles eran los libros que les habían marcado de alguna forma en su vida y en su forma de contar, mi pregunta es: ¿Cuál es la película o películas que os han cambiado la forma de ver y de entender el mundo? Para mí, sin duda Amelie abrió una brecha, la del antes y el después.

Feliz domingo, lectores.