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26 de abril de 2012

Inspiración

Ayer llegué al blog de Víctor Balcells, vi esto y me gustó mucho. Espero que también a ti te guste. Ahora que he cerrado mi cuenta de Facebook durante unos días, quizás semanas -¿para siempre?-, mi forma de compartir lo que veo y me gusta es por aquí. Sé que aquí llega mucha menos gente que la que tenía acceso a mi cuenta de Facebook, pero también sé que probablemente los que hayan llegado hasta aquí se acerquen a leer a Víctor.

Es una entrada sencilla. Pero inspiracional. Una cama, Keats, los aviones y los árboles. ¿Quién le pide más a la poesía?

Los bancos, como los blogs, lugares donde asomarse a la inspiración

25 de abril de 2012

En-cuent[r]os (4), 4 años encontrándonos



Si me hubieran preguntado hace cuatro años qué estaría haciendo cuatro años después, ni por asomo se me habría ocurrido pensar que estaría pensando en la misma persona, emocionándome con los mismos claveles y hablando en otro idioma. 

Joven madrileño haciéndose conocedor del mundo
Estoy en el laboratorio de idiomas del colegio donde trabajo, vigilando que los chicos preparen sus orales de francés. Nos sonreímos. Ellos quizás no sepan que yo soy la lectora de español y que en ese idioma le escribo al mundo, al pequeño mundo creado y recreado en este rincón de la web durante cuatro años. Aquí nadie dice ni mú en portugués, ¡ese gran olvidado! No se recuerdan revoluciones pacíficas y, por supuesto, nadie celebra el aniversario de este rincón. Ese es solo un lujo -un en-cuent[r]o, de los nuestros- que sólo reservo para ti. Aquí la única revolución que funciona es la del conocimiento. Lo digo porque los chavales estudian agobiadísimos para sus exámenes, en estos días. Un conocimiento que es parcial, claro. Hoy me estreno como profesora de historia de España en inglés; el gran reto. En mi mano está hacerles también a ellos conocedores de nuestro pasado y que el conocimiento se globalice un poco, que no quede anclado a lo estrictamente anglosajón.

Así que aquí estoy, cuatro años más tarde, encontrándome con mi pasado, con el pasado de mi país y con el futuro del mundo: internet y estos alumnos que se van haciendo conocedores, espero que también de revoluciones no violentas, de claveles voladores. Casi cuarenta años después. 

Anciano inglés divisando el futuro
Creo que eso es lo que el mundo vuelve a necesitar, más primaveras árabes, más 15Ms, más claveles, más cuentos, más historias que nos ilusionen, el cambio que todos esperamos.

El año que viene cumpliremos cinco años. Estoy segura de que aquí seguiremos, tú quizás vengas a leerme por primera vez, otros serán los de siempre, pero estaremos, sin duda, encontrándonos, en lo esencial y en lo que cambia, en la verdad, en la esperanza, en la libertad... en las palabras.

Gracias por hacer posible las cuarenta y ocho mil y pico visitas. 
Gracias por hacerme crecer.
Gracias, simplemente, por seguir ahí.




19 de marzo de 2012

Serie "Amor", de Manuel Casal


Una cosa que Manuel Casal hace muy bien en su blog son las series temáticas. 

Actualmente, escribe a la vez dos: una sobre amor y otra sobre elegancia. Condensa en una sola línea el conocimiento entero y, una vez las leo, se me quedan enganchadas en el recuerdo. Recientemente ha escrito el número 23 de su serie "Amor" y yo me he tomado la libertad de hacer una captura de pantalla de su blog y pegarla aquí tal cual, para que veas cómo son esas entradas y para que veas, también, el tipo de fotos que suelen acompañar sus textos.

Feliz amor para todos. No te olvides de amar. No te olvides de amarte.

16 de febrero de 2012

Enganchada

No he cumplido el punto 10 de mi decálago de esta semana blanca. 

He estado enganchada a Londres, Javier Marías, la música, Scrabble, los vídeo blogs de YellowMellow, Dolly Parton... en definitiva, a la vida. Y por eso he dejado un pelín de lado el blog. El blog también es vida, pero cuando Cambridge, Bath y los amigos se ponen por delante haciéndote la vida más feliz, uno se engancha a ello.

Digo a mis amigos de por aquí que mi yo real ha venido de visita esta semana. Es cierto, esta semana me siento más yo que nunca. He retomado contacto con mi idioma, mi literatura y el humor que a mí me gusta. Me he olvidado de la ironía y el sarcasmo ingleses, me he olvidado de los huevos que desaparecen y he visto o veré a varios amigos madrileños que han venido de visita o que están en el país. La casa semi vacía y la pasión por los viajes o ir de pubbing con amigos me han devuelto a la yo de siempre. La yo de siempre, mentalmente rápida, apasionada por la filosofía de Marías, enganchada a las maravillas de internet y a la música country ha venido de visita esta semana. Voy a pedir que se quede para siempre, y si no, intentaré retenerla de alguna manera.

Mientras tanto, la yo de siempre y la yo de ahora seguiremos escuchando música de la Parton en Spotify y riéndonos de nosotras mismas, la actividad más sana que alguien alguna vez inventó.

11 de febrero de 2012

"10. Escribir en el blog"


Esta mañana he escrito un decálogo de lo que haré esta semana que se me presenta por delante: tenemos vacaciones de invierno en el colegio, la semana blanca inglesa. El último punto es "escribir en el blog". He añadido ese punto porque me siento muy escritora en los últimos días y porque estoy fascinada con el blog de Isabel Núñez, a la que leía a veces desde el blog de Manuel, pero que ya he añadido a mi propia lista de blogs favoritos.

Me gusta el estilo que tiene su blog, y de tanto leerla, quiero contagiar un poco mi blog con su manera de escribir. Últimamente me he sentido muy atraída por la brillantez de diferentes mujeres que me están haciendo cambiar la perspectiva pesimista de la vida con la que las mujeres-florero de mi entorno me estaban cubriendo. He vuelto a pensar en mi mantra de principio de año: "pasa de todo lo que no te conviene o gusta". Pero F. ha vuelto a coger nuestra comida sin pedir permiso, y eso me pone nerviosa y desequilibra mi estabilidad casera de las últimas semanas.

A parte de F. y los huevos de menos, la semana se presenta feliz y tranquila, con algunos viajes y visitas a varios museos. Es curioso el hecho de vivir en Londres y no saber nada de esta ciudad. Tengo la sensación de que siempre paseo por las mismas calles y visito los mismos museos. Es como mi obsesión con escuchar a Tracy. Tengo obsesión por algunos lugares de Londres igual que por pisar la National Gallery solo para ver la Venus de Velázquez. Isabel Núñez ha estado la última semana aquí, y a través de su blog he descubierto maravillas londinenses que nunca me había planteado, así que mi lista de lugares para visitar se va abriendo, como mis horizontes filosóficos y vitales. Creo que ayuda el hecho de que se inauguren las vacaciones y que haga un espléndido sol. Un sol de estos londinenses que a mí me gusta tanto.

Ayer le dije adiós a Fr., a B., a Daniel y a David. M. se va en media hora a Francia y compartiré esta gran casa con la ladrona de huevos y con L. durante una semana. Para no acabar hecha una furia al final de cada día he escrito mi decálogo de la semana blanca: una lista de normas de convivencia conmigo misma y con mi entorno. Seguiré leyendo a Isabel Núñez y a Javier Marías, con quien estoy ahora. Luego quiero volver a las feministas, que me están aportando esa nueva perspectiva que había estado esperando meses atrás.

Seguiré escribiendo e-mails para M. y L. Y mientras el tiempo y los viajes me lo permitan, seguiré con el blog y la indignación por el caso Garzón y los otros casos que traen a muchos de mis amigos españoles de cabeza. España se desmorona y en Londres nieva. Yo me aislo de los pesimismos encerrándome en algún nuevo proyecto, los libros y los museos. Sé que es una actitud escapista y huidiza, pero también es autoprotectora. No puedo evitar los pequeños fracasos caseros, las desilusiones, pero sí puedo cerrarle los ojos a la actualidad de ese país al sur de Europa que es mi país.

Feliz semana blanca
espero que no sea en blanco.

20 de noviembre de 2011

Manuel Casal y la verdad

Aunque esto suene a grandes palabras y a él mismo le sorprenda -por su humildad hacia sí-, he de decir que mi amigo Manuel Casal, cuyo blog está cargado de belleza, creatividad y muchísima humanidad, es una fuente de inspiración continua para mí.

Dice que está sobrecargado de actividad. Y se le nota en el blog y en los comentarios que hace por las redes social. Yo creo que está lleno de vida. La vida es eso también, mantenerse activo. Pero mantenerse activo con una actitud humana de búsqueda de la verdad, sobre todo. La verdad de uno mismo y de lo que hay alrededor. Aunque eso de verdad sea un concepto muy elevado, la práctica de la verdad es algo al alcance de todos.  Y Manuel vive con la verdad como punto de partida, por eso es tan inspirador.

Ayer publicó unas palabras en su blog que no deben dejar indiferente a nadie, lo más inspirador que he leído en la última semana junto con los sonetos de Shakespeare. Las releo constantemente porque son una fuente de verdad y de sentido común. Son fuente de vida. Creo que privar a la gente de su lectura es el mayor desperdicio, por eso me convierto en vocera de su palabra por un día. Te regalo sus palabras como él las regala a diario en su blog, y te invito a que leas su blog, una pequeña casita, Casa L, a la que hay que entrar con la mirada curiosa y ganas de seguir aprendiendo. Porque uno nunca sale de allí indiferente.

El arte es una puerta de otra vida

Si entras en contacto con el mundo del arte, aprovéchalo. Pocas veces en la vida estarás más cerca del placer intenso y sereno. El arte capta, entre otras cosas, la belleza que hay en las personas y en las cosas. Mira la realidad y el arte con ojos limpios, pero míralos y gózalos.

Todos tenemos algo de belleza. Estoy seguro de eso. Deja que los demás contemplemos tu belleza. Una belleza que no se comparte es como si no existiese.


Y, sobre todo, desarrolla tu creatividad. Inventa. Atrévete. Mira todas las posibilidades. No te contentes con lo que hay, que contentarse es de pobres vitales y hay que ser ricos hasta hartarse de vivir. Sé libre. Quítate de encima los prejuicios que te tienen encorsetado. Déjate llevar por tus impulsos, con cuidado de no molestar a nadie. No te calles nada. Procura soltar lo que te salga de dentro. Experimenta. Huye de lo simple. Siéntete cerca de la gente, de las cosas y de la Naturaleza. No te olvides de que a la realidad le gusta ocultar la belleza, pero que tenemos que descubrirla, vivirla y gozarla. Nunca creas que estás solo. Estás en el mundo y el mundo siempre está por descubrir. Comparte. Pregunta. Ofrécete. Saca de ti todo lo que llevas dentro. Vive intensamente. El arte es la puerta de una vida nueva.

23 de octubre de 2011

100


Lo que escribo hoy aquí es importante. Primero, porque me planto delante de la pantalla, cojo aire y escribo. Llevaba muchos días sin estar a solas conmigo misma. La vida de los últimos meses ha sido muy ajetreada y cuando por fin llegaron las vacaciones, las compartí. Así que podría decir que no he tenido apenas tiempo para pararme y pensar, para pararme y escuchar. Escuchar lo que la gente me dice, lo que la música me dice y lo que yo misma me digo. Ahora llega ese tiempo, las verdaderas vacaciones.

Por eso hoy es importante. Porque he recargado las pilas del hueco interno que llamo "hogar". Espero que dure con buenos niveles hasta navidad. Hoy estoy recargada del cariño de la familia. Y cansada. Llega ahora el tiempo del descanso, de la soledad y de la ciudad. La ciudad que uno se aprende cuando está solo. La ciudad que mira con ojos limpios como la lente de la cámara que usa para retratarla. A partir de mañana recorreré esta ciudad, que empieza a resultarme familiar, sola. Es todo un reto para mi nivel pésimo de orientación. Pero lo espero con ganas.

Hoy también es importante porque me volvieron las ganas de escribir gracias a la lectura del blog de un amigo. Leyéndolo a él me han venido recuerdos de cuando escribía en el blog a diario, de cuando siempre tenía algo que decir. Ahora pienso que o he relativizado mi necesidad de expresarme, o me he vuelto más celosa de mi intimidad expresiva. El caso es que escribo menos. Lo sabes, tú que abres alguna que otra vez esta página buscando una actualización y ves que todo sigue como siempre. Ahora me tomo mi tiempo. Todos necesitamos nuestro tiempo para todo. Escribir también requiere de unos momentos. Así que, gracias, Y., vuelvo a escribir porque te he leído antes.

Otro de los motivos por los que lo que hoy escribo es importante es que esta es la entrada número 100 de este año. La verdad es que nunca he sido supersticiosa de las cifras en el blog y si te soy sincera, me hace más ilusión el 99 que el 100. El 99 me suena más infinito, me parece más espiral que el 100, que no deja de ser un mero círculo que lo contiene todo. Pero bueno, dejémonos de sinestesias raras, el 100 siempre es una cifra para celebrar. Y hoy es el día 100 de escritura en este año 11 al que le quedan menos de tres meses de vida. Y se nos fue.

Hoy han nacido y han muerto muchas personas. Ha muerto un motociclista famoso, pero también habrán muerto los familiares de mucha gente a la que no conozco y seguro que me caería bien. Eta dijo adiós a las armas hace tres días y Andrés, que es seis días mayor que cuando vino y ha caminado y cambiado tanto en este tiempo, me ha dicho adiós en una estación de trenes londinense. Y no he sentido pena. Milagros de la tecnología moderna. He vuelto a mirarle a los ojos esta tarde, y eso que estaba a cientos de kilómetros de distancia.

La vida sigue y se cumplen 100 días de escritura y nacen siete días de semi-soledad, de charla interior, de ciudad, de amigos de la distancia, de retomar conciencia de quién, cómo y por qué soy. Y me apetece. Y me apetecía escribirlo. Porque Y. me ha empujado, con su blog, a retomar el mío. Y el 99 o el 100 siempre son dignos de celebración.


10 de agosto de 2011

Impresiones de verano /1

Agosto caluroso. Sábado. Barcelona, barrio de Sants.

Una escritora de blog, recién aterrizada en España tras sus vacaciones asiáticas, y aún con la sensación extraña de encontrarse en tierra de nadie, se despide de sus compañeras de aventura y empieza a vivir la pequeña aventura de un sábado cualquiera en los alrededores de la estación de tren de Sants.

Un largo paseo por la rambla de Badal. Todos los establecimientos están cerrados excepto las fruterías. No hay sol, solo un calor apagado por las nubes que lo cubren todo. La certeza del fin de las vacaciones está presente, aunque aún hay agosto para rato. Y en el calor de ese agosto, el anhelo de una bebida refrescante está también presente.

Parada de repostaje en una cafetería grande, en la esquina de la rambla de Badal. La escritora de blogs escoge una mesa donde poder observar mientras la observan. Y se abre ante ella la gama de personajes míticos de cualquier novela de ciudad: esos antihéroes que durante años pasaron inadvertidos y ahora parece que pueblan todos los rincones: los grotescos y los refinados. Y de repente, nuestra escritora empieza a pensar en la labor de escribir, en ese dejarse entrever a través de cada palabra, en ese ocultarse constante detrás de cada punto y coma o de cada pausa. Los personajes que pueblan la cafetería, todos etiquetados bajo la categoría de raros, la observan igual que ella los observa a ellos. La diferencia es que ella está en silencio y los espiados, que se vuelven espías, solo pueden acertar algún rasgo de ella por su lenguaje no verbal, la ropa que viste, la elección de la bebida, la mesa que ha escogido. Ella, sin embargo, los observa de dos en dos. Se fija en la interacción de las tres parejas más cercanas a su mesa. Un matrimonio agotado cuya mujer lee la prensa mientras el hombre devora con ansiedad una tarta de frutas a la vez que escucha algo en los auriculares. No hay conversación, pero interactúan en silencio. Otra pareja, los cuarentones feos, no se sabe bien si son solo amigos. Él está ilusionado mostrándole en su ordenador portátil vídeos de su juventud, infancia y adolescencia: la mili, su boda, su familia, su abuela, una señora encantadora que se emocionó muchísimo cuando se casó, su hermana, la Montse, que había cambiado mucho desde entonces. La mujer mira con una sonrisa real los vídeos, los comenta y, de vez en cuando, lanza miradas de reojo hacia la mesa de la cronista, que anotaba mentalmente y tras el billete de su tren detalles rápidos del escenario que tiene ante sus ojos. Los últimos son otra pareja, jóvenes, no más de treinta años cada uno de ellos. Entran rápido en la cafetería, piden de comer, se sientan a la mesa y se entregan a la comida como si se entregaran al amor la última noche de sus vidas. No hablan, no se miran, no se sonríen, simplemente comen, comen con un hambre que no se ha visto antes.

El té con limón y hielo de nuestra escritora se termina. También termina un poco aquí la reflexión. Ella está convencida de que alguno de estos personajes la observaba para escribir, a su vez, algo sobre ella. Otro personaje extraño y solitario en las calles abandonadas de la ciudad efervescente. La escritora de blogs sale de la cafetería pensando en la pobreza que ha visto en Camboya y en el hambre de estos catalanes. Intenta ponerlos a un mismo nivel pero no es capaz. Se refugia en la calle intransitada. Entra en una frutería y pide una manzana y una naranja en inglés. El vendedor, indio, la atiende extrañado, aunque no debe de sorprenderle ya nada, en un barrio como Sants. Le desea buena tarde y se despide de ella en catalán: adeu. Ella sonríe, sale a la calle y piensa en lo que escribirá y lo que no escribirá en su blog sobre esa tarde. Fabula acerca de lo que inventará, de lo que exagerará y de lo que ocultará. Se concentra en lo que quiere mantener tal cual ha sucedido. Pero al final se da cuenta de que todo lo que pasa por el tamiz del escritor se convierte en una tremenda y absoluta mentira. Pero eso solo lo sabe ella ahora. Quienes la lean tendrán que decidir qué tomar y qué rechazar.

23 de abril de 2011

Barcelona, un libro y una rosa

Recuerdo la primera vez que estuve en Barcelona. La única. Verano de 2004 y la arquitectura de Gaudí. A mí la Barcelona real me duró un día, pero la Barcelona fantástica que he creado en mi recuerdo me dura desde entonces. El sol, los azulejos de colores del Parc Güell, las aves, la brisa lejana del mar, Colón, el asfalto, los colores, el idioma, las sonrisas.

Creo que la fascinación que siento por la ciudad de Barcelona es solo comparable por la que siento por Hamburgo y supongo que la que sentiré por Berlín el día que al fin lo tache de mi lista de viajes realizados. Pero la fascinación por Barcelona no tiene una naturaleza geográfica, sino más bien social y cultural. Desde ese 2004 he pensado que Barcelona es la Vanguardia de este país. Desde entonces he pensado que la ciudad condal sería la candidata perfecta a la capitalidad de España. Pero eso lo pienso y no lo digo porque, lamentablemente, vivo en una ciudad -Madrid- de rivalidad sempiterna con Barcelona, en la que he llegado a oír de sus ciudadanos estupideces tales como que dejarían de comprar cava catalán para boicotear la firma del Estatut. Y eso se lo he oído decir también a mentes lúcidas y supuestamente cultivadas.

Pero, ¿cómo no me va a fascinar una ciudad que celebra la muerte del dragón regalando un libro y una rosa? ¿Dónde puede haber más belleza que en la primavera florecida y la lectura detenida de un buen libro? La propia historia de San Jorge tiene un componente tan legendario como la coincidencia de las fechas del fallecimiento de Shakespeare, Cervantes y el Inca Garcilaso de la Vega. Y así, el día del libro, que para los lectores empedernidos podría ser también "el día de las ficciones", se convierte en Barcelona en la excusa perfecta para celebrar la vida. La vida por encima de la vida, que es la vida de los libros.

Y es que todos los 23 de abril me da por pensar que no hay vida después de la muerte, sino vida -libros- después de la vida.

*Por cierto, estamos de celebración también en el blog. Elegimos el 23 de abril para nacer, y de repente las palabras de Eliot ya no me parece que tengan tanto sentido, porque "April isn't the cruelest month"

3 de marzo de 2011

Lo estoy dejando... de nuevo

Desengancharse de nuestras adicciones puede ser más fácil si lo hacemos juntos.

Javier Fernández Panadero nos ayuda a hacerlo un poco desde su web. Si te interesa la propuesta, lee detenidamente la entrada de su blog donde nos invita a participar en ella un año más. Y ya que entras, date un paseo, porque tiene un blog extraordinario.

Suerte a todos.

21 de febrero de 2011

Patri y El Olivo

Cuando pienso en el instituto "El Olivo", el lugar donde estudié la educación secundaria y bachillerato, se me vienen a la cabeza muchos recuerdos, imágenes y figuras. Tengo recuerdos muy gratos de aquella época y voy creando también las imágenes de "El Olivo" del presente. Hoy, cuando pienso en "El Olivo", se me viene a la cabeza Patricia, una de las profesoras de Lengua. La incombustible y alegre Patricia. Patricia es una de las pocas profesoras de secundaria que nunca se queja por las clases, los grupos duros o la tutoría. Habla de sus alumnos y sus palabras irradian amor. Habla de su trabajo, y se le iluminan los ojos. Habla de la literatura y uno se da cuenta de que realmente le apasiona lo que hace. Y tiene cuarenta y un muchachos en su grupo de bachillerato y cuando les pide que escriban algo, sabe que se sobrecargará con pilas de ejercicios que leer y corregir, pero a Patricia eso le da igual, y le pone pasión a lo que hace. Y creo que por eso lo hace tan bien.

Hablo aquí de Patricia, o Patri, o Pat, o incluso "la profe de lengua", porque nos encontramos el viernes escuchando poesía. Los brazos siempre abiertos al abrazo, y en sus palabras: sus chicos de teatro, Lola, el blog, la adaptación de Valle-Inclán, el recuerdo de los compañeros que yo también conozco: Rocío, Paco, Carmen,... y todos los profesores que este año están de prácticas en El Olivo. La incombustible Patricia levanta el ánimo hasta al más alicaído. A veces creo que mucha de la chispa que tiene El Olivo la tiene gracias a ella. Sé que si lee esto se sonrojará y comenzará a enumerar uno a uno a todos los alumnos, profesores y otros miembros del centro que le dan esa vida especial al instituto y dirá que todos hacen que sea lo que es. Porque Patricia además es muy humilde.

Me gusta pensar que hay gente en educación, y en otras facetas de la vida, que le ponen esa alegría al trabajo, que le ponen sonrisa a la vida y facilitan un poco el día a día. Me gusta pensar que en Patricia no hay solo una tocaya o una colega, sino un hombro, la sonrisa en el momento adecuado, el blog brillante de un instituto que se ha cargado de una fama que no se merecía y que está resurgiendo gracias a la labor de gente tan increíble como mi tocaya y otros tantos en los que ahora también pienso, y que tú tan bien conoces.

Te regalo un poquito del blog de El Olivo, la carta que rescataron para nosotros el día de San Valentín. Un encuentro precioso con Miguel Hernández y el amor puro. Un encuentro con el compromiso literario y cultural del instituto donde tantas cosas yo aprendí:

Revista Cienoliletras (pincha en el enlace y déjate llevar)

19 de febrero de 2011

¿Facebook o un blog?

Llevo unos días intentando convencer a un amigo para que abra un blog. Recuerdo la semana que Elvira comenzó a escribir el suyo. Solía publicar más de una entrada el mismo día, estaba pletórica, alegre, con ganas de registrarlo y contarlo todo. Yo no quería desanimarla, por supuesto, pero como "bloguera veterana" sabía que su apasionamiento y su fervor no le durarían eternamente. Porque un blog es como un trabajo autoimpuesto. Un trabajo para nosotros y con nosotros, un regalo para el resto. Y todo trabajo lleva implícitas unas vacaciones. Aún así, yo animo a todo el mundo a que escriba un blog. Es un trabajo catártico, es un trabajo de autoconocimiento y de conocimiento del mundo. Pero a mi amigo Pablo, al que estoy intentando convencer de que escriba uno, le parece un trabajo duro. Me dice Pablo que un blog lleva mucho tiempo, y que bastante tiempo le quita ya Facebook.

Dichoso Facebook.

Hace unos meses conseguí "desengancharme" del todo. Poco a poco fui dejando de entrar, dejé de decirle a la gente que podía comunicarse conmigo a través de él, dejé las fotografías, dejé de publicar en el muro. Lo dejé del todo. Lo había cerrado. Pero la vuelta a la "vida social" universitaria, me ha devuelto a las redes sociales. Y me doy cuenta de que Pablo tiene razón. El Facebook me roba mucho tiempo. Tiempo precioso que le podría dedicar a este blog, que es más personal, que es una criatura a la que he ido alimentando durante casi tres años y que me ha dado más alegrías que Facebook. Porque en Falsirego soy anónima. Porque en Falsirego me permito la biografía y la ficción, la poesía, la actualidad, el amor y el desengaño, el desahogo, la catarsis, las metáforas que solo tú y yo entendemos. Y nadie está "obligado" a leer mis pensamientos. Ahora que estoy leyendo a Herzog, de Bellow, siento que los que escribimos un blog somos en cierto modo como ese personaje beloviano. Hacemos anotaciones mentales y garabateamos papeles, pensamos escribirle al mundo. Herzog escribe cartas. Yo escribo entradas. Pero en el fondo es lo mismo. Y no todo el mundo lo lee. Parece que Facebook sí lo lee todo el mundo. Facebook nos expone y nos impone. El blog nos libera.

Quizás elimine mi cuenta de Facebook. O quizás no. Me he atado a él y no sé si podré desatarme. Aunque de cosas peores nos desenganchamos a diario.

El blog es nuestra válvula de escape. Lo decía Elvira cuando comenzó con esa cosita tan bonita que se llama "El Cascanueces". Y algo de eso también debe conocer C., que acaba de abrir hace nada otra preciosidad: Isabella y la maceta de albahaca, una referencia preciosa a un cuento medieval. El género que a mí tanto me gusta.

¿Por qué escribimos? ¿Por qué nos exhibimos? ¿Por qué Facebook? ¿Por qué un blog? A veces siento que mi propia vida me arrastra a escribir en Falsirego. Que tiene más sentido mi escritura desde aquí. Y tú me lees en silencio, y no recurres al "me gusta" facilón de Facebook. Me escribes un comentario, o no. Y puede que tu huella quede en la trastienda de mi blog. Espero que la mía también quede un poquito dentro de ti.

Si Pablo encuentra esa magia, pronto os presentaré el blog de otro amigo. O también es posible que la magia él la encuentre en los versos de un cantautor y en la luna que anoche se escondía entre las nubes.

21 de octubre de 2010

El blog de Elvira

Es otoño y hace frío, pero entras en el blog de Elvira y además de sentirte invadido por su espíritu europeo/viajero, te llega un calorcito agradable comparable al de un café con amigos, un libro leído en domingo junto a los rayos que entran por la ventana, o el crujir de las hojas del otoño. El blog de Elvira es como una casa abierta a todos donde lees y piensas qué razón tiene Elvira, cómo siente, cómo vive, cómo aprecia la vida Elvira.

Por eso vuelvo a cambiar el diseño del blog, porque fuera de casa hace frío y cuando entres, quiero que sientas también aquí un calorcito amigo: el de los abrazos, el café otoñal y las pantuflas de borrego.

4 de octubre de 2010

Actividad

Tengo el placer de comunicarte, lector, que las estadísticas del blog hablan de que éste vuelve a recuperar la actividad. No había habido tanta en este rinconcito de la red global desde febrero. Así que estoy de enhorabuena. Tanto por las entradas publicadas como por las visitas. Gracias por esto último.

A veces la vida nos mueve a escribir más en ciertos periodos. Parece que ahora estoy en un periodo de proliferación verbal. Yo espero que dure mucho, porque mantener los dedos activos sobre el teclado es siempre positivo para evitar la artrosis digital -y también la mental-. A ver si mi recién reestrenada vida de estudiante no me quita tiempo para seguir compartiendo contigo.

10 de mayo de 2010

Nunca más demiurgo

Vuelvo otra vez a pensar en los poetas.

Vuelvo otra vez a pensar en mí como escribiente.

Recuerdo aquella época en la que los dedos ansiaban el descanso del día sobre las teclas del ordenador que aguardaba la poesía. La poesía que nacía de los viajes en tren, del día a día, de una lectura, una canción, una sonrisa, el eterno desamor... Y me lamento, hoy, de haber caído en la indiferencia de quien un día creyó hacer algo con sus palabras y hoy sólo las mira con nostalgia.

Recorro el blog de arriba abajo. Busco. Husmeo. Trato de encontrarme hoy entre los versos de antaño, entre los comentarios, la falsirego de los comienzos. No me reconozco. No me reconozco ahora. Yo soy la falsirego de entonces: con la vida teatralizada por la universidad, el estudio nocturno y los cafés vespertinos; una suerte de nerviosismo acechando el día a día en Salamanca, o en Madrid, o quién sabe, quizás el día a día de la hora en tren a la facultad. Yo me hice de Ismael Serrano, Sabina, Sabines, Salamanca, Santander, Santiago... siempre hubo eses en esa vida mía que inventaba, tratando de moldearme. Quise ser demiurgo. Demiurgo porque siempre amé esa palabra. Me la enseñó Yolanda; creo. Y yo siempre la escribía en mis exámenes. Me propuse incluirla en todos ellos. Porque entonces, demiurgo definía.

Hoy recorro mi vida de arriba abajo. Como si de un blog se tratase. Porque en blog he vivido mi vida de los últimos años. Porque en blog estoy dejando de vivirla para ti ahora. Y tengo la sensación de que nunca más seré demiurgo. Y eso, por supuesto, me humaniza.

Los que siempre me leyeron se han cansado de esperar palabras sueltas, absurdas, sin sentido. Falsirego quedó atrás y hoy sólo es un vestigio.

Como tantas otras veces, tendré esperanza en el renacer de falsirego, de la Palabra, de la Poesía, de nuestro vínculo, lector, de cada día. Como "falso yo" (Falsirego) te invito a que continúes cerca de mí, a que nos sigamos amando en silencio a través del arte. Pero con un amor real. El amor que nace de la Belleza y sólo con ella muere. Ahora que ha muerto el demiurgo, que viva la poesía. Que viva la vida.

25 de abril de 2010

2 años de blog /listas 2

Este blog nació hace dos años bajo un baño cálido de claveles y libros de aromas imprecisos.
Nació en Salamanca, pero ha crecido en diversos lugares: Madrid, Hamburgo, Ávila, Edimburgo,...
Nació de dos madres y ahora es sólo una quien cuida sus pasos, aunque la otra siempre está atenta a su desarrollo.
Nació queriendo que dos lenguas fueran solo una, y se han empleado varios idiomas en su evolución, no sólo español y gallego; también inglés, francés, portugués y alemán.
Nació contando cuentos y aún pervive en él ese espíritu de la narración de hechos insólitos o comunes.
Nació bajo el amparo de un padrino que lo ha visitado a menudo y que ha hecho que creciera sano y con fuerza ofreciéndole su modelo. (Graciñas, Francisco.)
Ha visto cómo sus creadoras terminaban sus estudios universitarios y estudiaban cursos diversos. Ha vivido la revolución de acompañar en la elaboración de tesinas y ha acompañado en las aulas.
Este blog ha leído comentarios de amigos de siempre, de nuevos amigos, de amigos de antes y de enemigos.
Este blog ha leído mucha poesía y ha recomendado mucha música.
Con este blog he pensado, he fotografiado el mundo, he reflexionado, me he confesado.
Hemos amado mucho con y desde este blog.
Hemos recibido visitas inesperadas y hemos deseado con todas nuestras fuerzas que aquellos que más necesitábamos, vinieran a vernos. Siempre ha habido incondicionales. Gracias.
Hemos viajado a todos los lugares desde los que nos has leído, y hemos sentido gratitud al recibir visitas reiteradas desde lugares impensables.

Gracias, lector, lectores, por hacer posible el segundo año de vida de este blog que es un rincón en el que encontrar, encontrarse y refugiarse.

13 de febrero de 2010

The Simpsons, Libro de Notas y Pequeño Libro de Notas

Éstas son las tres últimas novedades que he añadido a mi lista de "Lo que más leo/veo".

La última de ellas es una recomendación de F., que siempre que encuentra cositas interesantes, le busca la aplicación pedagógica y me las enseña para que las use. Le he echado un vistazo rápido y me ha gustado mucho. El Pequeño Libro de Notas (Pequeño LdN) es un recuerdo a los suplementos finisemanales que durante tantas generaciones hicieron las delicias de los más pequeños. Recuerdo cómo yo misma corría al periódico, los domingos, a buscar El Pequeño País, que devoraba en menos de una hora, leyéndolo todo de arriba abajo. Los infantes de hoy en día ya no hacen estas cosas. Creo que con la idea de retomar la pasión por la lectura de los sábados y domingos en los pequeños futuros grandes lectores, los creadores del Pequeño LdN han elaborado esta página web maravillosa. Hay cuentos y tebeos que se van desarrollando semanalmente. Historias de detectives o animales fascinantes acompañarán a los pequeños (y grandes) de la casa durante toda la semana. Nace hoy.

Libro de Notas es, por su parte, una página web autodefinida como "Diario de los mejores contenidos de la red en español". Supongo que llevará más tiempo en activo, pero yo la he descubierto a través de su versión para peques. No he tenido mucho tiempo para echarle un vistazo, pero es algo así como un gran periódico en el que encontrarlo todo. Hay artículos de opinión organizados por columnas de publicación semanal o mensual y los colaboradores son realmente buenos.

En cuanto a esta página de los Simpsons, es del creador (eso he entendido) del Pequeño LdN. Es un blog dedicado a los fieles amantes de la mítica serie de dibujos norteamericana. No hay información sobre el mundo Simpson que no esté registrada en él: curiosidades, extras, capítulos especiales, cameos,... está absolutamente todo.

Éstas son tres de las agradabilísimas sorpresas que la red nos guarda a todos y que descubrimos enlazando (que siempre me ha recordado a jugar a la oca). Deseo una larguísima vida al Pequeño LdN, recién nacido hoy. Y que las otras dos páginas se mantengan con tanta afluencia y la misma calidad por muchos años.

30 de noviembre de 2009

15000 gracias




Este blog ha alcanzado hoy las 15000 visitas.

Gracias por hacerlo posible.

20 de noviembre de 2009

Tacañería

Lo admito: estoy hecha una tacaña. Tacaña de palabras. Siempre hace falta que me den un toque de atención para darme cuenta. Andrés se pasa el día diciéndome que el blog no solo se puede alimentar de poemillas, vídeos y enlaces. Que hable. Que diga algo. Pero Andrés no es el único que me pega el toque. Ayer, de nuevo: "¿Qué pasa? -risilla picarona-. Hace mucho que no escribes en el blog...". Pues sí. Pero es que tengo tantas cosas en la cabeza, que acabo haciéndome tacaña a la fuerza, y sé que eso no vale como excusa.

No puedo prometer nada. Porque si prometo que escribiré, seguiré dando la tabarra con el alemán. Porque, por si no te habías dado cuenta, ahora estoy en momento alemán. A ratos le doy a Goethe, o a Shlink. Ahora estoy con Brecht, por aquello de fusionar aficiones: teatro y alemán en un solo pack. Pero estoy convencida de que los aires gallegos volverán, más tarde o más temprano, a instalarse de nuevo en algún rincón de estas páginas. No te preocupes. Sigo siendo la de siempre. Si no doy la tabarra con el alemán, la daré con el gallego.

Mañana te regalo un poema.

24 de junio de 2009

Reencuentros...

Javier Fernández Panadero es un físico muy interesante. También es profesor de secundaria y escritor de libros de divulgación científica. Además, fue compañero mío de la escuela de idiomas hace varios años. Y hace un par de semanas lo encontré firmando libros en la Feria del Libro de Madrid.

Me alegré enormemente por encontrarlo, ya que habíamos perdido el contacto, y también me alegré por su éxito en el mundo de la divulgación científica. Quizás os suenen los títulos de sus obras. Cuando perdí el contacto con él, ya había publicado el primero: ¿Por qué el cielo es azul? La ciencia para todos. Ahora, cinco o seis años después ya tiene en su haber dos libros más, y estoy convencida de que sigue. Los otros dos son ¿Por qué la nieve es blanca? La ciencia para todos y El mundo de Max. La ciencia para todos.

Además de esto, ha aparecido en prensa, radio y televisión y sigue manteniendo la sencillez de siempre. Escribe un blog al que ya me he aficionado. Te animo, lector, a que tú también te enganches a él porque encontrarás teorías y experimentos muy interesantes y te darás cuenta de por qué, al igual que un filólogo se emociona con la acentuación, la evolución de la lengua o la Celestina, los físicos se emocionan con su especialidad: la vida. En realidad conocer la física es entender un poquito mejor el mundo que nos rodea, poder explicar razonadamente procesos o acontecimientos que ocurren día a día a nuestro alrededor. Al final me atrevería a decir que la ciencia es casi todo.



Ahora que él ha presentado mi blog en el suyo, lo cual ha sido todo un honor para mí, le devuelvo el halago hablándote de él. Su saludo ha sido un acicate para actualizar y no dejar este blog desahuciado en su intento (ya desesperado) por mantenerse incólume. Pues eso. Larga vida a nuestros blogs y mis mejores deseos para Javier.