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28 de marzo de 2013

Redondez


No es verdad. No he cambiado.
En mis sueños
siempre tienes veinte años.

("No es verdad",  
Mientras tanto cógeme la mano, Kirmen Uribe)




Las palabras redondo y rotundo proceden del mismo vocablo latino, y ayer se me antojaron una sola. La redondez es rotunda. Lo pensaba desde el coche, cuyo andar es solo posible gracias a las circunferencias de sus ruedas. Lo pensaba con el brillo blanquecino de la luna llena y redondísima que asomaba apenas por detrás de unas nubes oscuras que hacían posible otro circuito, el del ciclo del agua, cuyos engranajes funcionan tan bien este año.

Algo rotundo es algo que, como dice el diccionario, está completo, preciso y terminado. La rotundidad llega en el momento en el que uno se da la vuelta y, sin mirar hacia detrás, sabe que ha cerrado un ciclo -un círculo, lo redondo-. Pero rotundo es algo que por completo, por terminado en su circularidad, también tiene visos de vuelta a empezar, de un comienzo que se puede prever difícil y al que nos enfrentamos con una especie de miedo primigenio, el miedo a lo que se desconoce y nos desvincula del pasado. 


Ayer, cuando conducía, en mi regreso al presente, recordaba unos versos de TS Eliot que no me canso de citar y recitar porque me parecen de una rotundidad inaplacable, de una circularidad que llega incluso a hacer daño. 


Time present and time past
Are both perhaps present in time future,
And time future contained in time past.

("Burnt Norton", Four Quartets)
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El tiempo presente y el pasado
están quizás presentes el el tiempo futuro,
y el futuro asentado en el pasado.


El tiempo es esencialmente una entidad redonda. Por eso, porque la vida es un suceder de círculos (en mi evolución de este pensamiento, yo ya he adquirido la teoría de que la vida es espiral), vamos a cometer los mismos errores y tener los mismos aciertos una y otra vez. Quizás nuestra apariencia futura no tenga nada que ver con la pasada, pero vamos siendo réplicas de nosotros mismos a lo largo de la vida, siempre y cuando no queramos cortar de un tajo cruel con lo que fuimos y lo que nos hizo ser lo que somos. Hace poco alguien que había sido muy cercano a mí me dijo que su yo de ahora tenía muchas cosas que adquirió "conmigo" en el pasado. Una muestra más de que la teoría poetizada de TS Eliot parece que es cierta. 

Presente y pasado son uno solo, al igual que presente y futuro. Pero que el conocimiento de esta certeza no nos haga inamovibles, nos nos prevenga de ser mejorables, porque siempre, siempre debemos pretender la perfección, el círculo.

18 de noviembre de 2011

Reflexión post-electoral

Algunos de mis amigos de Londres me lo han notado. Ayer uno de ellos me lo dijo directamente: "Se te nota preocupada, puedo notar la tensión". A F., mi compañera italiana, y a mí la prensa nos golpea cada mañana desde hace varias semanas. Pero estos últimos días a mí se me nota especialmente tensa. "Son las elecciones en España", les explico. Resumo rápidamente cómo están las cosas y cómo estarán a partir del domingo. Aunque aquí nadie es oráculo para adivinar quién ganará, las apuestas están hechas y hay un partido que tiene más papeletas para ganar que el otro, y nunca mejor utilizada la metáfora de las papeletas.

Cada mañana me levanto un poquito más angustiada y cuando hablo de la situación de desempleo, de las revueltas por los problemas en educación, de la falta de buenos políticos y de programas visibles y reales que ayuden a España a convertirse en un país de presente y de futuro; cuando hablo de estas cosas, se me llenan los ojos de lágrimas. "Se te nota preocupada". Las palabras de E. resuenan una y otra vez en mi mente. Es cierto que soy una persona sensible y que expreso abiertamente mis emociones, pero nunca habría podido llegar a imaginar que la situación de mi país me iba a tener con el alma en un puño, con el rostro preocupado y la mirada perdida. Mis amigos españoles me dicen que no vuelva, que me quede aquí. Y creo que es una buena opción, pero yo quiero a mi gente y a mi país como la que más y también quiero volver. Echo de menos muchas cosas. Pero aquí vivo sin incertidumbres. Me siento entre dos tierras, y nunca mejor dicho. Pero esta de ahora no es mi tierra, ni siquiera esto se parece a Inglaterra. Esto es una burbuja inventada por un grupo de personas interesadas en una educación de prestigio para las elites. Esto es un oasis boscoso en medio de la ciudad. Un oasis donde me enseñan a hablar inglés, donde me están dando todas las oportunidades del mundo y donde me sigo haciendo una mujer. Pero a veces sospecho que esto no es la vida tal y como yo la había conocido hasta ahora y como tendré que afrontarla cuando acabe el año.

Quedan tan solo dos días para las elecciones. Mañana no será jornada de reflexión para mí, porque mi voto voló hace ya varios días hasta la mesa electoral de mi colegio de Parla. En mi familia, que el día de elecciones siempre ha sido un motivo de regocijo, de fiesta, de democracia e ilusión, el próximo domingo puede que se plantee como un día triste. El lunes seguirá habiendo paro y puede que el banco europeo tenga que rescatar a España de su deuda. Para mí el domingo será otro día londinense más, con frío, con patos y con paseos. No habrá el vermú de los domingos de elección, no habrá regocijo, fiesta, democracia e ilusión. Estaré lejos de casa y casa estará lejos de mí. El domingo echaré de menos a mi país de charanga y pandereta. Y a las personas que me enseñaron a pensar y a creer en la democracia hablando durante las comidas de la gran diferencia entre el rojo y el azul.

20 de septiembre de 2009

La lluvia cae en soledad



de Celtas Cortos

Estos días me ha dado por escuchar de nuevo a los Celtas Cortos. Han estado en Parla en las fiestas y me he acordado de cuando los descubrí, cuando los escuchaba casi a diario y sus letras me hacían pensar. Hace mucho tiempo que no se escriben canciones en español sobre las que pensar. O para ser más exactos, hace mucho que no se da a las canciones para pensar la repercusión que deberían tener. La alegría de la vida o el amor son los temas más recurrentes en la música española actual que se escucha en la radio y en cualquier parte. Letras con poco contenido para reflexionar, letras que te dejan indiferente, letras para bailar, para tararear. Celtas Cortos, Revolver, Ismael Serrano, Tontxu, Pedro Guerra... canciones para pensar. Porque la música, igual que la buena literatura, no es sólo un regalo para los oídos, sino un impulso para el alma.

2 de marzo de 2009

Jornada de reflexión (y 2)

No sólo se reflexiona en el pre, sino también en el post.

¿Qué han hecho los unos y los otros para haber obtenido estos resultados?

¿Qué va a pasar con el futuro de España?

¿Estamos contentos con los resultados?

Reflexionemos todos. Que tenemos cuatro años por delante para las próximas elecciones.

28 de febrero de 2009

Jornada de reflexión



Hoy ha sido la jornada de reflexión previa a las elecciones de mañana en las comunidades gallega y vasca.

Pero, ¿qué es reflexión? Lo mismo que reflejo. Uno reflexiona cuando ve que hay otros individuos que son como él o ella y que le devuelven un reflejo, sin necesidad de usar un espejo. A medida que los individuos desarrollan la capacidad de abstracción pueden reflexionar, es decir reflejarse, sin necesidad de otros seres como él, sino simplemente utilizando el pensamiento. Uno puede pensarse a sí mismo a través de lo que ha conocido fuera de sí mismo.

Hoy era día de reflexionar. Reflexionar si lo que uno ha visto fuera de sí mismo le ha gustado o no. Reflexionar sobre lo que uno quiere para sí mismo, para sus semejantes y para el entorno que le rodea y que rodea a sus semejantes. Reflexionar acerca de lo que hacer mañana. Porque mañana, como todos los días de elección, están en juego muchas cosas.

Ojalá las decisiones que se tomen mañana ante las urnas hayan sido fruto de una reflexión consciente y muy humana. Y ojalá que los resultados de las elecciones traigan, como poco, la PAZ.