3 de octubre de 2009

Cajas. Tesoros.

Cuando era pequeña no leí La isla del tesoro. En realidad no leí de pequeña nada de la literatura de aventuras escrita para niños y adolescentes en los siglos XIX y XX. Cuando uno no consume esa literatura de pequeño, luego le cuesta hacerlo de mayor. Tiene algo así como unas carencias literarias básicas que intenta suplir con las lecturas de adulto, aunque el resultado no es el mismo. De pequeña no leí nada de Verne y muy poco de los hermanos Grimm o de Charles Dickens. Lo que yo hacía de pequeña era ir a la biblioteca y beberme los libros de la colección del Barco de Vapor, de los que hoy en día recuerdo bien poco.

El caso es que a pesar de esa carencia literaria, siempre me han fascinado los tesoros. Supongo que a cualquier niño le fascinan los tesoros. De pequeña siempre escondía cajitas con monedas, cromos o juguetes y me olvidaba de ellas hasta que, meses después, aparecían en cualquier cajón o armario, o incluso bajo los cojines de un sofá. ¡Era fantástico descubrir esos mini-tesoros escondidos en cualquier parte de la casa!

Conforme fue pasando el tiempo y me hice mayor, cambié mi afición de esconder las cosas por la de guardarlas. Fue, creo, en la adolescencia cuando descubrí las cajas. En cuanto veía una caja de un material diferente o un diseño un poco fuera de lo común me apropiaba de ella y la llenaba de cualquier cosa: pinturas, postales, fotos, recortes de prensa, números de teléfono, bolígrafos, velas... lo que fuera. No importaba el contenido, siempre fue más importante el contenedor. Así hasta hoy, que mantengo esta afición, aunque le dedico menos tiempo y esfuerzo que antes.

Hoy me ha dado por abrir una de esas cajas. Si digo la verdad, a veces tengo miedo de abrirlas, siento algo así como lo que debió de sentir Pandora cuando de su famosa caja salió aquella cantidad de cosas prohibidas. A mí el miedo me entra antes. No sé qué voy a encontrar. A veces no sé si estoy preparada para encontrar. Hoy ha ocurrido algo así. Una fuerza tiraba de mí para abrirla; otra, para que no lo hiciera. Pero al final la he abierto.

Varias postales de Alemania y de Santander. Un estuche con un bolígrafo. Una carta de un antiguo novio. Y las fotocopias de algo parecido a un poemario. Recuerdo perfectamente la primera vez que las vi. Las tenía mi madre por alguna parte y yo me apropié de ellas. Entonces, no me fijé en los versos, ni siquiera me interesó averiguar quién las había escrito. Nunca hasta hoy había sentido curiosidad por esas fotocopias viejas de un libro antiguo. Me he puesto a intentar organizarlas, porque estaban muy desordenadas, muchas de las hojas repetidas y sin título ni autor por ninguna parte. Mi madre ha visto el jaleo que había organizado tratando de aclarar un poco el mini caos de esas páginas y ha recordado cuando hizo las fotocopias, aunque ni ella siquiera ha sido capaz de traer a la memoria al autor de los versos. Tras unos minutos de reorganización de las páginas, he descubierto, entristecida, que no estaban todas, que había páginas sueltas y que las fotocopias del libro en cuestión comenzaban en la página 106. Y estas son las palabras:

A Franco uno muy especial le está limpiando las botas
todavía, con la venia y la bula del Sumo Pontífice...
Aquí arriba, en este continente, los yankis levantaron
más alto que de costumbre su viejo slogan inglés Gold's
country
. Pero ya sabemos quién es este Dios: una divinidad
antiséptica y esterilizada que no se propaga...
una especie de malaria muerta...
Todos los espías, todos los traficantes de pólvora y todos
los canallas del mundo llevaban a Dios en el bolsillo.
Todos tenían su Dios... ¡Todos!
El escarnio y la ignominia...
el crimen...
la cobardía y la injusticia.
¡Las babas y la Sombra!
¡Sólo los republicanos españoles no teníamos Dios!


Estas palabras me han llevado a internet y en seguida he podido comprobar que es León Felipe el autor del libro. Mi madre lo ha confirmado echando la cabeza hacia atrás, recordando. Yo, entonces, he pensado en qué le llevaría a mi madre a fotocopiar este libro. Por qué lo hizo. Por qué no soy yo capaz ahora de olvidarme de estas páginas amarillentas y tirarlas a la basura como algunos de los papelotes que estaban en esta misma caja.

León Felipe. El poeta prometeico del que nos habló Antonio Sánchez Zamarreño en una de las primeras clases de literatura a las que asistí en la universidad. De forma extraña, entre mi madre y yo se crea un vínculo literario hermoso. Y yo, que había olvidado todo de estos últimos años, recuerdo una vez más la imagen del hacha de León Felipe de la que tantas veces nos habló Zamarreño.

“A los caballeros del Hacha, a los cruzados del rencor y del polvo… A todos los españoles del mundo”. L.F.

* * * * * *

León Felipe

¿Por qué habéis dicho todos
que en España hay dos bandos,
si aquí no hay más que polvo?

En España no hay bandos,
en esta tierra no hay bandos,
en esta tierra maldita no hay bandos.
No hay más que un hacha amarilla
que ha afilado el rencor.

Un hacha que cae siempre,
siempre,
siempre,
implacable y sin descanso
sobre cualquier humilde ligazón:
sobre dos plegarias que se funden,
sobre dos herramientas que se enlazan,
sobre dos manos que se estrechan.

La consigna es el corte,
el corte,
el corte,
el corte hasta llegar al polvo,
hasta llegar al átomo.
[...]
Aquí no hay más que átomos,
átomos que se muerden.
[…]
Vuelan sobre tus torres y tus campos
todos los gavilanes enemigos
y tu hijo blande el hacha
sobre su propio hermano.
Tu enemigo es tu sangre
y el barro de tu choza.
[...]
Y el hacha cae ciega,
incansable y vengativa
sobre todo lo que se congrega
y se prolonga:
sobre la gavilla
y el manojo,
sobre la espiga
y el racimo,
sobre la flor
y la raíz, sobre el grano
y la simiente,
y sobre el polvo mismo
del grano y la simiente.

Aquí el hacha es la ley
y la unidad el átomo,
el átomo amarillo y rencoroso.
Y el hacha es la que triunfa.

* * *


Las cajas, los tesoros, la literatura... En el fondo, no soy tan diferente de aquella niña que solía guardar monedas para encontrarlas más tarde.

2 de octubre de 2009

Visitas inesperadas

Desde Chile.
Desde Salamanca.
Desde California.

Ayer recibí más de cincuenta visitas. Tal cantidad de visitas hizo que me sonrojase. Hacía tanto que no le dedicaba tiempo al blog, que no recordaba la alegría de mirar en la barra de la derecha todas las visitas recibidas.


Las mejores visitas, igual que los mejores regalos, son las que no te esperas. Llaman a la puerta y se enciende solo el calor de un hogar, aunque sea un hogar escrito con un código binario que sólo los muy inteligentes han logrado descifrar.

1 de octubre de 2009

¿Qué pasa en el mundo?


No es una pregunta retórica. Me pregunto qué pasa en el mundo porque llevo unos días en los que yo paso por el mundo, pero el mundo no pasa por mí. Eso significa que no sé qué está ocurriendo en el mundo. O quizás sería más acertado decir que no sé qué es lo que dicen los medios de comunicación que ocurre en el mundo. Porque la mayoría de las veces, las cosas realmente importantes, las que nos producen el desconsuelo mayor, no se ven, no se nos muestran.

Ahora vivo un "momento Ego" que me tiene absorbida de la vida en sociedad. Esta mañana he oído algo de un terremoto pero no sabía de qué se trataba. Tras la vuelta a casa he comprobado que al menos 529 personas han muerto en Sumatra. Yo paso por el mundo, pero el mundo no pasa por mí. Y esto del terremoto es solo un ejemplo. Hay temporadas en las que uno se convierte en un ovillo de lana y sus sentidos relacionados con la socialización quedan en el cabo interno del rollo. Y aquí por socialización me refiero a interacción e integración con y en el mundo.

¡Qué pena estas temporadas de sequía social universal! ¡Qué rabia por esa llamada que no acabo de hacer, ese e-mail que he dejado de escribir y por ese par de horas que no dedico a intentar descifrar qué es lo que pasa en el mundo! Porque aunque en nuestras veinticuatro horas de soledades y colectividades no ocurra nada realmente interesante, sigue habiendo vida ahí fuera. Al mundo le sigue creciendo el pelo.

30 de septiembre de 2009

Las SS: Sabina en Salamanca

Pues sí, despierto del letargo por Salamanca y por Sabina.

Hace unos meses empecé a elaborar una serie en este blog sobre citas de Sabina. La intención era leer finalmente Joaquín Sabina. Concierto privado, escrito por un amigo. El libro lo tengo ya (desde hace tiempo). Me falta el autógrafo y que me vuelva a entrar el "momento Sabina". Se me hace grande el libro sin la pizca de mitomanía que ello requiere. Necesito dos tardes enteras, la discografía completa a mano y estar lo suficientamente atenta como para no dejar escapar ni una sola frase. Cuando tenga en mi mente esas palabras, seguro que vuelven las citas a este blog.

Sea como sea, resulta que me entero por varias fuentes, una de ellas anónima -aunque no tanto-, de que Sabina toca el 20 N en Salamanca. Y claro, me entran unas ganas tremendas de comprar la entrada, de tener de nuevo mi "momento Sabina" y de estar allí ese día. Por muchas razones: sería mi primera vez con Sabina, lo cual tiene su encanto; sería mi vuelta a la piedra castellana; sería el reencuentro con amigos... Pero, lamentablemente, no siempre querer es poder y es posible que no pueda estar allí escuchando a Sabina en noviembre. Así que, adelantaré la visita a octubre, llevaré hechos los deberes y disfrutaré de Sabina en una habitación que tiene dentro un bosque y una amiga. Si lo deseamos con todas nuestras fuerzas, seguro que sentimos que esas canciones siguen siendo solo nuestras.

Mío siempre será este boulevard de los sueños rotos. Y los sueños, sueños son.

20 de septiembre de 2009

La lluvia cae en soledad



de Celtas Cortos

Estos días me ha dado por escuchar de nuevo a los Celtas Cortos. Han estado en Parla en las fiestas y me he acordado de cuando los descubrí, cuando los escuchaba casi a diario y sus letras me hacían pensar. Hace mucho tiempo que no se escriben canciones en español sobre las que pensar. O para ser más exactos, hace mucho que no se da a las canciones para pensar la repercusión que deberían tener. La alegría de la vida o el amor son los temas más recurrentes en la música española actual que se escucha en la radio y en cualquier parte. Letras con poco contenido para reflexionar, letras que te dejan indiferente, letras para bailar, para tararear. Celtas Cortos, Revolver, Ismael Serrano, Tontxu, Pedro Guerra... canciones para pensar. Porque la música, igual que la buena literatura, no es sólo un regalo para los oídos, sino un impulso para el alma.

18 de septiembre de 2009

Las bibliotecas y el otoño

Creo que no hay mejor estación del año en la que acercarse a una biblioteca que en otoño. Uno entra en ellas mecido por el susurro de las ramas y las hojas de los árboles, esos últimos resquicios del verano que se bambolean igual que nuestros pensamientos. Uno también entra buscando el refugio del hogar, el hogar ficticio de los libros en el que encontrarse tan a gusto siempre.

Hoy he inaugurado la temporada de otoño de bibliotecas. Ha sido en Parla. Un camino lento de reflexión sobre muchas cosas, la lectura entre ellas. He entrado en la biblioteca, he saludado a la bibliotecaria y he ido derecha a las estanterías donde están las novelas. El primer impulso es siempre el mismo: agarrar el tomo de Manuel Rivas, Los libros arden mal, que tantas veces he tomado prestado y he traído a casa, y tantas veces ha sido devuelto sin leer. Tras el resoplido de resignación por la imposibilidad de leer más de seiscientas páginas en estos días de comienzos, me he lanzado a la búsqueda y captura de antologías de cuentos -¡hay que ser prácticos y pensar en los trayectos en tren y metro!-. Al final, he venido cargada con cinco libros -el máximo establecido-; dos de ellos sobre animación a la lectura. Los otros tres: Cuentos madrileños, La oveja negra y demás fábulas, de Monterroso y Tesoros y otras magias, de Cunqueiro.

He cogido un bus para volver a casa. Me gusta sentir el agua de la lluvia sobre los cristales de los vehículos mientras yo estoy dentro. Y aún más me gusta sentir la calidez de las páginas de un libro mientras fuera llueve y la gente se resguarda bajo paraguas, impermeables y marquesinas. Pensar en la lluvia de fuera y el calor de dentro me ha hecho pensar -una vez más- en la alegría de una vida gallega, con sus verdes y sus azules fuera y sus naranjas y rojos dentro, al calor de un buen libro, de un café de pota y de la imaginación cuando echa a volar.

17 de septiembre de 2009

La pérdida

Estamos llenos de pérdida, rodeados de ella por todas partes. Siempre perdemos algo. A veces, cosas sin importancia, el tercer boli negro de la semana, el tren a Salamanca. Lo que duele es cuando lo que pierdes es algo que te ha conformado como lo que eres. Cuando de lo que has perdido sólo te va a quedar el recuerdo feliz de los días de la infancia y adolescencia. Entonces hay que recurrir a la memoria, a las anécdotas y batallitas. Hay que convertirse de repente en un viejo de veinte años, como aquel en que se convirtieron los Celtas Cortos en "La senda del tiempo". Pero de eso vivimos, de presente y pasado a partes iguales. Eso somos. La pérdida nos constituye como seres materialistas. Si no necesitásemos de lo otro, de los otros, del Otro, no percibiríamos la pérdida. Pero está ahí. Es un hueco que se hace en el presente y queda anclado al pasado.

Vivimos con la certeza de la pérdida, pero aún así somos capaces de vivir felices. Eso es lo más fascinante del ser humano.


Voy a echarte de menos.

13 de septiembre de 2009

Historias mínimas en imágenes /2




Disimulaba, con languidez pretendida, que aquello no le interesaba nada. En realidad, le interesaba tanto que pensaba en la manera de robarles la idea sin que ellos se dieran cuenta.

11 de septiembre de 2009

Ideas

Gracias al idioma, sobrevivimos. Porque somos palabra, quién lo duda. El lenguaje es una bolsa de ideas, una metafísica que no tiene reglas, una propuesta que cada día es distinta.

Mario Benedetti, Vivir adrede.


¿Qué son las ideas?, ¿qué son las palabras?, ¿qué es el lenguaje? Relaciones. Igual que la amistad, igual que la fraternidad, la guerra o el teatro. Gracias al idioma, sobrevivimos, dice Benedetti. Lo que no dice es que por culpa del idioma también a veces estamos a punto de morir.

10 de septiembre de 2009

Cuando yo dirija una película

Está claro que no lo haré. Lo de dirigir películas no es algo que se me haya pasado nunca por la cabeza, ni siquiera me apetece. Pero, como probablemente le ocurre a mucha gente, a veces me siento en alguna parte y dejo que la vida pase como si fuese una película. Me ocurre sobre todo en el tren. Los trayectos de ida, en los que aún no pienso en el destino, se emborronan de caras desconocidas que llenan los vagones, una tenue luz del sol atraviesa la ventana y acaricia los ojos soñolientos. A mi lado, un chico guapísimo que parece salido de cualquier serie norteamericana de esas que arrasan tanto ahora. El olor es una mezcla de perfunes, jabones y ropa recién planchada. También me llega algo de aroma a café -es lo bueno de la vida real en oposición al cine, uno es más sensible a todo; incluso a los ojos verdes del chico que está sentado a mi lado-. Y también como en el cine una banda sonora inunda mis oídos. Es lo último que me descargué y puse en el mp3. Cuando las guitarras suenan fuertes, cuando la voz se hace más ronca y más profunda, se abren las puertas del vagón y entran veinticinco personas más de golpe. Más música, más sol, más ojos verdes, el aroma que emana el pelo reluciente de una pequeña de unos cinco años. Cuando yo dirija una película, existirá esta escena. Es la escena de la catarsis, de la música muy alta; de la chica que piensa en que se pasa la vida a unos pocos kilómetros, en la cama de un hospital donde alguien a quien quiere no tiene casi fuerzas para respirar y le inunda un calor repentino. El tren está abarrotado. El tren huele a gente y suena a Matt Nathanson. Esos ojos verdes no la miran a ella. Y ella piensa en el deber diario, en abandonar cualquier estudio absurdo y acompañar a quien quiere. Pero la realidad pesa más que todo eso. Se para el tren. La chica ha llegado a su destino y la canción ha terminado. La vida sigue aunque en una pequeña habitación de hospital alguien esté diciendo adiós.



love,
I'm aching to believe
give me something real enough
give me somewhere to fall from

'cause in the dark
I can't find my feet
built my world on promises
colorless and cold

I'm short of breath, I'm sure
gone, let it wash away the best I had
gone, and when I disappear
don't expect me back, don't expect me back

lost, sweetest things get lost
in the static far away
painted pictures of you
I fold
don't want to be holy then
don't want to be sold again
the way I was with you

I'm short of breath, I'm sure
gone let it wash away the best I had
gone and when I disappear
don't expect me back, don't expect me back

I'm short of breath, I'm sure
gone, let it wash away
the best I had
gone, and when I disappear
don't expect me back
don't expect me back

at its worse the heart is sober
at its worse the heart is cold, cold, cold

I'm short of breath, I'm sure
gone, let it wash away all the best I had
gone, and when I disappear
don't expect me, don't expect me back

gone, let it wash away
the best I had
gone, and when I disappear
don't expect me back
don't expect me back
don't expect me back

9 de septiembre de 2009

Historias mínimas en imágenes /1

Sabía que su mirada la delataría, pero no podía dejar pasar la oportunidad de regodearse en su desgracia.


Imagen de Federico Milano.

8 de septiembre de 2009

Rock de martes

Como ya dije en la entrada anterior, ayer comencé a trabajar. No me ha entrado el síndrome postvacacional (¡yuhuu!), todavía tampoco me ha dado el síndrome del quemado y, como veis, he retomado con fuerza el blog. Eso sí, llevo desde mediados de agosto con el síndrome de "Quiero que llueva o refresque. En Madrid me muero de calor", que suena a grupo de Facebook. Ante eso no se puede hacer nada. Tampoco puedo hacer nada ante el cansancio que provoca la falta de costumbre de madrugar (tanto) y tirarse seis horas seguidas ejerciendo la profesión (al menos los previos, como dirían en el fútbol).

Por eso hoy tengo que agarrarme al rock estatal de los martes. Para seguir despierta y, por qué no, para que a mí la luna me sepa a mucho.

La luna me sabe a poco,

de Marea.

7 de septiembre de 2009

Temporada 2009-2010

Hoy ya es oficial. Comienzo una nueva temporada, ¿una nueva etapa de nuestras vidas? Sí. Cuando he puesto el pie por primera vez en el colegio que me enseñará tantas cosas durante este curso, ha sido como recibir de golpe un chorro de luz de alguna parte. Ya es oficial, comienzo a trabajar como profesora. Me han enseñado las instalaciones del que será durante unos meses mi segundo hogar. Ha sido extraño, pero me he sentido satisfecha. He pensado en los kilómetros que anduve en Galicia, esos que supusieron un reto para mí, y los he colocado en paralelo con los kilómetros que recorreré este nuevo año. Kilómetros de trenes y metro, kilómetros de aprendizaje, empatía, paciencia, socialización. Kilómetros de vida que se abre ante nosotros y nos llega a las entradas de un colegio como un chorro de luz.

Queda oficialmente inaugurada la temporada 2009-2010 de este blog. Un blog que intentará seguir la línea de lo que ha sido hasta ahora, pero que estará lleno, esta temporada, de más vida. Al menos de más vidas, todas las que conformen lo que seré, lo que aprenderé.

Para empezar, música de créditos iniciales.


Por Yann Tiersen.

22 de agosto de 2009

Música y mensajes

Siempre me ha encantado escribir. Ayer hablaba con una amiga que me dijo que se arrepentía de no haber escrito más en lo que lleva de vida, porque ahora le cuesta rememorar el pasado sintiéndolo como entonces. Si escribimos desde la perspectiva del presente y leemos esos mensajes algún tiempo después, tendremos la oportunidad de desmentir nuestros sentimientos, ya sean presentes o pasados, y además, seremos capaces de revivir algunos acontecimientos con mayor lujo de detalles. Esta amiga mía me dijo también que para eso está el arte. La literatura, el cine, la fotografía, la pintura o la escultura son sólo un modo bello de dejar mensajes del presente para el futuro. Será por eso que aún me cuesta entender ese arte contemporáneo de las performances, jam sessions o improvisaciones. De todas éstas, las que no quedan grabadas en ningún lugar alcanzan el nivel de magia, tan solo rememorable con una eficiente área del cerebro ocupada a la memoria (¿era el hipocampo? ya no me acuerdo).

Estos días en los que, después de haber caminado mucho, estoy escribiendo poco, necesito los mensajes de otros para organizar un poco el semi-caos que uno trae tras un largo viaje. Y esos mensajes me vienen a través de la música. Parece que sólo a través de la música soy capaz de entenderme, de entender el mundo y de comunicarme. Parece como si no me apeteciese mucho contar mis experiencias, sino más bien soltar algunas citas de canciones, regalar los compases de alguna melodía y esperar que seas tú el que descifre (a tu manera) el arte que quizás se compuso cientos de años atrás y que a mí hoy me mueve el alma más que nunca. Quizá la composición que mejor describa nuestro estado de ánimo de hoy no esté aún ni siquiera inventada. Pues bien, es el tiempo de los artistas.

17 de agosto de 2009

Eterno viajero


Soy eterno viajero de sueños e ilusiones,
soy eterno viajero de amores...


16 de agosto de 2009

A través de la ventana

Para Carmen, que me enseñó a Chagall. Para Marta, que me lo trajo a la memoria en esta ventana de París hace unos días.



A través de la ventana es como después del camino.

2 de agosto de 2009

Aprender (5)/ Comienza el Camino

Comienza la reflexión.

Aprender.

Aprenderse.

Caminar. Mirando siempre hacia adelante en un mirarse hacia adentro.

Un paso que lleva al siguiente. El cansancio y la necesidad de seguir.

El fin del Camino. Compostela. Regocijo del encuentro y tristeza por abandonar el camino.

Aunque yo estoy convencida de que el camino continúa. Seguimos caminando. No hay camino.

28 de julio de 2009

Sabiduría popular / "La vida es mentira toa"

A Emilio, lector y teatrero.


Uno va caminando por la calle, tranquilamente, a eso de las once o las doce de la noche. Pleno verano. Avenidas abarrotadas de gente buscando el fresco de una terracita, un helado o una copa. Es una de las maravillas del mes de julio en Parla. Que las calles, a esas horas de la noche, albergan conversaciones triviales y profundas sobre la vida; carcajadas sonoras y el lagrimeo de alguna ex-novia despechada.



Entre ese runrun de la noche parleña destaca una frase. Sólo una. Además, no consigo colocarle inicio o final a la conversación; solamente rescato las palabras de la sabiduría callejera. Un señor de unos setenta años dice como quien no quiere la cosa: La vida es mentira toa. De repente pienso en todas las alegorías sobre la vida que conozco. La vida como sueño. La vida como camino. La vida como teatro. La vida como peregrinaje. La vida como... ¡Alto! En la vida como teatro entraría el componente de mentira al que hizo referencia ese señor. En realidad, buena parte de las vidas de las personas se sustentan en los pilares del engaño y la mentira. Uno se engaña a sí mismo o es engañado desde fuera: "España va bien", "No hay crisis", "Este es el último cigarrillo que me fumo", "Ya no quiero a menganita",... El engaño funciona como una mosca que nos zumba detrás de la oreja. Lo reconocemos en muchas ocasiones; y sin embargo, preferimos abrir la ventana y dejar que se escape a engancharlo de las alas y terminar con él. En el fondo el ser humano necesita de la mentira para vivir. El ser humano necesita crear un escenario con los componentes que lo rodean; necesita convertirse en actor e intentar sacar adelante su función más importante: la vida. Y vivimos la vida como un teatro. Con sus personajes que entran y salen, con sus apartes, con sus mutis, esperando que el telón tarde un poco más en cerrarse, porque aunque todo sea una mentira, la mayoría de las veces es una mentira hermosa.

16 de julio de 2009

Alegría

La alegría viene dada desde muchas fuentes. Alegría por las nuevas experiencias vividas que te hacen ser un poco diferente y cada vez más tú. La alegría de la música. La alegría de la vida. La alegría de la infancia que se levanta cada mañana con la sonrisa de la sorpresa que le depara ese inmenso futuro de tan solo veinticuatro horas. Alegría de estar aquí, ahora. Alegría de haber estado allí. Alegría de haber hablado. La alegría de la risa y de los ojos pillos que te llevan a bosques animados. La alegría de las amistades que se fraguan en quince días y puede que no duren nada, pero de las que siempre queda algo. Alegría del sol. Alegría del agua. La alegría de los juegos y del trabajo. La alegría que provoca el conocimiento adquirido.

Vengo cargada con quince kilos de alegría, uno por cada uno de los días de esta quincena que hoy remata con una canción reincidente y alegre como mi estancia en León y las sonrisas inocentes de la infancia recuperada.

28 de junio de 2009



Ya es Monumento Patrimonio de la Humanidad.

Despedida con lluvia



Me despido de este blog (hasta no sé cuando, la verdad) con un fado lento y dulce de Mariza.

A Mariza la conocí el año pasado. Cristina me la regaló junto con una sonrisa, contenta porque compartíamos gustos musicales. Hoy sólo puedo pensar en Cristina con un fado como banda sonora.



Me despido de ti con una chuva finísima y deseando que disfrutes del verano lo vivas donde lo vivas. Yo volveré, por supuesto, y estoy segura de que alguna entrada intermitente se me escapará durante julio y agosto. Espero traer renovadas historias que contarte e imágenes que mostrarte.

27 de junio de 2009

Carlos ha vuelto con ritmos brasileiros

Maravilloso siempre. Carlos Núñez ha vuelto con ritmos del Brasil en su nuevo álbum Alborada do Brasil. Ya lo he dicho aquí muchas veces: soy una admiradora de Carlos Núñez, pero no sólo por su música, sino también por la pasión con que ejerce su profesión, con las ganas con las que investiga, mezcla y consigue traer ritmos de todo el mundo en una fusión con lo celta.

Sólo he podido verlo en concierto dos veces, pero su directo es uno de los mejores que he tenido la suerte de presenciar. Carlos Núñez pone el alma en todo lo que hace, disfruta haciendo música y amigos por el mundo. Creo que en eso reside su éxito: en trabajar en lo que quiere y estar rodeado de otros artistas tan grandes como él.

Un adelanto youtubero de su último trabajo:



La alegría y la saudade en una misma melodía. Sólo él es capaz de captarlo.

26 de junio de 2009

Siente la lluvia. Abre las alas.

"En tu vida tendrás muchos motivos para ser feliz, uno de ellos se llama agua, otro se llama viento, otro se llama sol y siempre llega como una recompensa luego de la lluvia. Siente la lluvia. Abre las alas"


Luis Sepúlveda, Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar

25 de junio de 2009

Resaca de emociones

Para Jorge Diego


Hay días en los que uno sufre resaca de recuerdos, de emociones por los acontecimientos que han ocurrido los días previos. Se acercan los finales, se acercan nuevos principios y eso causa una especie de angustia extraña en la que uno comienza a mirar atrás para recordar lo que le hizo bien. Es una forma de asegurarse de cuáles son los pasos que tiene que andar.

Tras el cierre de las grandes puertas del pasado, a uno siempre se le olvida cerrar algunas ventanas. En esas ventanas se cuela la esperanza, los amigos de antaño que te sacaron una sonrisa. Con las puertas cerradas y algunas ventanas entreabiertas se me ha colado el recuerdo de MAVE 2008 y con él la polaridad extraordinaria de un chico de aire, la dulzura de una cántabra en Londres y la fuerza intelectual de un leo leonés.

Creo que este mensaje es demasiado encriptado. Es mejor terminar con él recordando una melodía que me atrapó en ese MAVE. Como siempre, la elección, al igual que las buenas ideas, vino de la mano de Jorge.

24 de junio de 2009

Reencuentros...

Javier Fernández Panadero es un físico muy interesante. También es profesor de secundaria y escritor de libros de divulgación científica. Además, fue compañero mío de la escuela de idiomas hace varios años. Y hace un par de semanas lo encontré firmando libros en la Feria del Libro de Madrid.

Me alegré enormemente por encontrarlo, ya que habíamos perdido el contacto, y también me alegré por su éxito en el mundo de la divulgación científica. Quizás os suenen los títulos de sus obras. Cuando perdí el contacto con él, ya había publicado el primero: ¿Por qué el cielo es azul? La ciencia para todos. Ahora, cinco o seis años después ya tiene en su haber dos libros más, y estoy convencida de que sigue. Los otros dos son ¿Por qué la nieve es blanca? La ciencia para todos y El mundo de Max. La ciencia para todos.

Además de esto, ha aparecido en prensa, radio y televisión y sigue manteniendo la sencillez de siempre. Escribe un blog al que ya me he aficionado. Te animo, lector, a que tú también te enganches a él porque encontrarás teorías y experimentos muy interesantes y te darás cuenta de por qué, al igual que un filólogo se emociona con la acentuación, la evolución de la lengua o la Celestina, los físicos se emocionan con su especialidad: la vida. En realidad conocer la física es entender un poquito mejor el mundo que nos rodea, poder explicar razonadamente procesos o acontecimientos que ocurren día a día a nuestro alrededor. Al final me atrevería a decir que la ciencia es casi todo.



Ahora que él ha presentado mi blog en el suyo, lo cual ha sido todo un honor para mí, le devuelvo el halago hablándote de él. Su saludo ha sido un acicate para actualizar y no dejar este blog desahuciado en su intento (ya desesperado) por mantenerse incólume. Pues eso. Larga vida a nuestros blogs y mis mejores deseos para Javier.

21 de junio de 2009

21 de junio

El verano...

La música...


20 de junio de 2009

Soneto digital

Fernando Aguiar es un poeta experimental portugués nacido en Lisboa en 1956. En la década de los 80 empezó su actividad experimental en el ámbito poético y se mueve con soltura entre la poesía visual, la sonora, las performances y toda la tecnología aplicada al mundo de la poesía.

Afortunadamente, he descubierto la obra de este poeta gracias a Clara, y ésta a su vez, vía Hugo, un lisboeta muy simpático que le enseña Literatura Medieval Portuguesa e inyecta en el resto de sus alumnos el gusto por esta poesía un poco más alternativa.

Dentro de esta poesía alternativa se encuentra un poema visual titulado "Soneto digital", que reproduzco aquí pero que no es el original del poeta, ya que no lo encuentro por parte ninguna. Seguro que tú, que me lees, si eres más ágil con esto de internet, puedes pasarme un enlace donde encontrar la imagen original. De momento, tras recibir de Clara la idea del poema, lo he elaborado yo con mis propias manos:

Soneto digital




Otros poemas del artista son éstos. Esta vez, te dejo que disfrutes con los originales:

18 de junio de 2009

En el medio

Siendo fiel a mi actitud bloguera de las últimas semanas, y siguiendo la "ley del mínimo esfuerzo", te regalo esta canción hermosa de Tontxu. Se llama En el medio y habla de esas personas que luchan por las mejores soluciones, por las pacíficas. En Bilbao muero yo. Y siguen quedándonos sueños por cumplir.

17 de junio de 2009

Hoy puede ser un gran día

Hoy puede ser un gran día,
duro, duro con él.




Porque para empezar, la conversación con Joan Massagué en Hoy por Hoy ha hecho brillar muchos rayitos de esperanza contra el cáncer.

14 de junio de 2009

Día mundial del donante de sangre



Todos los días se celebra algo. Parece que no pasa un día sin que tengamos que recordar que es "el día mundial de X". Está bien esto de que se dedique un día para homenajear a un colectivo, a una idea, un acontecimiento, etc. Es una pena que el reconocimiento quede ligado sólo a ese día, pero algo es algo.

Hoy es el día Mundial del Donante de Sangre.

Si eres oyente habitual de la Cadena Ser, estarás al tanto de la celebración. Toda la semana están recordando la importancia de la donación de sangre. Nos dicen que con el casi medio litro de sangre que sacan en cada donación se pueden salvar hasta tres vidas. Nos recuerdan que donar sangre no nos cuesta nada, que no busquemos excusas para hacerlo. Incluso nos incitan a donar con la excusa de la merienda gratis. En la Cadena Ser nos han dado muchas razones para ir a donar. Pero sin duda, la más emotiva, la que más me ha entrado por el corazón y el oído es la de que una donación suena a una sinfonía inacabada, una sinfonía del tac-tac-tac. Pensar en Sinfonías Inacabadas es pensar en Schubert, ¿y quién se resiste a donar sabiendo que es un acto tan maravilloso como la obra de un genio?

Sinfonía Inacabada, Franz Schubert







Estoy dispuesta a sufrir la búsqueda de mis tímidas venas, tantas veces como sea necesario. Porque donar es regalar vida, de la misma manera que lo hace una pieza de música de Schubert.

13 de junio de 2009

La felicidad pública



Hace algún tiempo hablaba del amor público y de la vida de los otros. Criticaba ese afán que tiene todo el mundo por mostrarle al resto de la gente lo maravillosa que es su pareja y lo que la quiere, además de esa manía de contar su vida a gritos cuando uno va en el tren o en el metro.

Creo que hay sentimientos y emociones que se corrompen menos si no se hacen públicos. Lo mismo pasa con la felicidad, o la apariencia de felicidad. Diariamente nos sometemos a un chorro de felicidad ajena difícilmente esquivable. Cientos de blogs, fotologs, espacios, etc. llenos de fotografías de gente de fiesta, sonriendo y demostrándole al público lo fabulosamente bien que se lo están pasando. Yo sé que el problema es mío por pasearme por esos blogs, fotologs y espacios públicos y ver las fotos de esa felicidad rimbombante que cada vez me cuesta más entender.

Como el problema es mío, dejaré de ver las fotos de esa felicidad pública, porque sé que la gente seguirá demostrándole al mundo lo encantada de haberse conocido que está.

9 de junio de 2009

Fuenteovejuna otra vez /renacer en el teatro



Hace unos meses escribí una entrada titulada Fuente Ovejuna, en Parla. Y debió de gustar lo que allí dije porque ha sido una de las entradas más leídas del blog. Hoy, varios meses después y después de que el grupo de teatro haya girado por todo el mundo (no exagero, han estado hasta en EEUU representando su obra), no puedo por menos volver a escribir unas líneas dedicadas a ellos. Creo que esos chicos son una imagen viva de superación, compañerismo, trabajo en equipo, fuerza de voluntad, pasión por el teatro y por la vida y orgullo por lo que están consiguiendo. Y todo esto lo sé porque los he vuelto a ver y me han gustado aún más. Está claro que tienen que pulirse, pero eso es cuestión de tiempo y profesionalización. Muchos de ellos estarán hoy haciendo los exámenes de Selectividad y otros tantos agobiados con su fin de curso académico, lo que significa que han trabajado muy duro durante este curso.

No recuerdo ahora el nombre de todos los actores, y estaría feo enumerar sólo a aquellos que conozco, pero no puedo poner el punto final a esta entrada sin hacer una breve referencia a la actuación fantástica de David Chamero y de Blanca Agudo. Creo que nunca había visto una Laurencia tan creíble en el monólogo frente a los hombres:


LAURENCIA No me nombres
tu hija.

ESTEBAN ¿Por qué, mis ojos?
¿Por qué?

LAURENCIA Por muchas razones,
y sean las principales,
porque dejas que me roben
tiranos sin que me vengues,
traidores sin que me cobres.
Aún no era yo de Frondoso,
para que digas que tome,
como marido, venganza;
que aquí por tu cuenta, corre;
que en tanto que de las bodas
no haya llegado la noche,
del padre, y no del marido,
la obligación presupone;
que en tanto que no me entregan
una joya, aunque la compre,
no ha de correr por mi cuenta
las guardas ni los ladrones.
Llevóme de vuestros ojos
a su casa Fernán Gómez:
la oveja al lobo dejáis,
como cobardes pastores.
¡Qué dagas no vi en mi pecho!
¡Qué desatinos enormes,
qué palabras, qué amenazas,
y qué delitos atroces,
por rendir mi castidad
a sus apetitos torpes!
Mis cabellos, ¿no lo dicen?
¿No se ven aquí los golpes,
de la sangre y las señales?
¿Vosotros sois hombres nobles?
¿Vosotros padres y deudos?
¿Vosotros, que no se os rompen
las entrañas de dolor,
de verme en tantos dolores?
Ovejas sois, bien lo dice
de Fuente Ovejuna el nombre.
Dadme unas armas a mí,
pues sois piedras, pues sois bronces,
pues sois jaspes, pues sois tigres...
-Tigres no, porque feroces
siguen quien roba sus hijos,
matando los cazadores
antes que entren por el mar
y por sus ondas se arrojen.
Liebres cobardes nacistes;
bárbaros sois, no españoles.
Gallinas, ¡vuestras mujeres
sufrís que otros hombres gocen!
Poneos ruecas en la cinta.
¿Para qué os ceñís estoques?
¡Vive Dios, que he de trazar
que solas mujeres cobren
la honra de estos tiranos,
la sangre de estos traidores,
y que os han de tirar piedras,
hilanderas, maricones,
amujerados, cobardes,
y que mañana os adornen
nuestras tocas y basquiñas,
solimanes y colores!
A Frondoso quiere ya,
sin sentencia, sin pregones,
colgar el Comendador
del almena de una torre;
de todos hará lo mismo;
y yo me huelgo, medio-hombres,
por que quede sin mujeres
esta villa honrada, y torne
aquel siglo de amazonas,
eterno espanto del orbe.


Enhorabuena de nuevo a este equipo de actrices y actores y muchísima suerte en ese certamen de teatro en el que participáis.

6 de junio de 2009

La charanga o una máquina del tiempo

Entre una España que muere
y otra España que bosteza.

Antonio Machado


Esta mañana, a las 11 aproximadamente, se han empezado a oír trompetas y tambores debajo de casa. Es raro, porque todavía no son las fiestas de Parla y aunque sea sábado, la tradición de la charanga no está arraigada en mi barrio.

He salido rápido a la terraza para ver qué ocurría. Y en todas las ventanas y terrazas otras tantas caras se asomaban también, intentando averiguar qué pasaba, tratando de formar parte del espectáculo del sábado y la charanga.

Una comitiva de unas veinte personas vestidas de largo seguían con cara de júbilo a los músicos. No se distinguían otras personas "principales" dentro del gentío, tales como novios o niños y niñas de comunión; sólo el tumulto de la gente tras los músicos. Un barullo de cánticos y vítores. Entre el griterío se oye un "¡Vivan los novios!", y de repente todo cobra sentido. La gente, la música, los trajes largos y el camino hacia la parroquia. Sin tener experiencia previa de algo así, mi mente se ha trasladado directamente a los lugares más perdidos de la geografía española, a otras épocas de la España de charanga y pandereta, de espíritu burlón y de alma quieta. Mañana todos votamos por el futuro; por Europa. Mientras tanto, ajena a todo, sigue la tradición mantenida, uniendo con un lazo (¿)débil(?) pasado, presente y futuro.


4 de junio de 2009

Yo sí



El domingo yo voto por Europa. Considero que votar para Europa es votar no sólo por la ciudadanía europea, sino por una ciudadanía local e íntegra.
Somos Europa, ¿no? Pues habrá que demostrarlo en las urnas.

2 de junio de 2009

Sinonimia

troula

esmorga

festa

pándega

ruada

troulada

trouleo

chola

rexouba

rebuldaina

riola

rumba

gandaina

foliada




¿Qué me dices de una lengua que ha acuñado catorce términos para referirse a una misma realidad? Una vez más me quito el sombrero ante el gallego. Y te invito a que lo hables, lo descubras, te enamores de él...

1 de junio de 2009

Abandono forzado y bla, bla, bla...



No suelo, porque no me gusta, dar explicaciones acerca de por qué no actualizo el blog. Sin embargo, tengo un peso de hombros que no me deja vivir tranquila si no escribo esto. En realidad es una tontería. Lo que me pasa es que entro en mi blog esperando encontrarme algo, como si fuera el blog de otro y no supiera que no hay entradas programadas ni actualizaciones, entonces me llevo un chasco y pienso: "Actualiza, mujer, actualiza". Y sigo sin actualizar.

¿Por qué?

1. Porque estoy de exámenes.
2. Porque primero tengo que releer todas las entradas de los últimos días de Manuel Casal y escribir comentarios en ellas, que no me dejan indiferente.
3. Porque primero tengo que responder a varios e-mails que tengo, ahí, leídos y dejados de mi mano.
4. Porque le debo llamada a: Clara, a Diego y a Miwe.
5. Porque ando ocupada pensando en qué voy a dedicar el resto de junio (cuando sea el momento de decir que existe "resto de junio")
6. Porque tengo que organizar todas las ideas y temas que se me pasan por la cabeza y que etiqueto como: "Esto tengo que ponerlo en el blog", y después, ponerme a escribir entradas.
7. Porque ando como loca buscando las declaraciones exactas que Ibarra, el presidente de Extremadura, hizo sobre un tío que "es más de derechas que el grifo del agua fría", y si no las encuentro, no puedo hacer una entrada que tengo pensada que se va a llamar "Metáforas 3".
8. Porque no tengo material musical renovado, y aunque lo tuviera sería echarle mucho morro, que dice Andrés: "A ver si te da por escribir algo, que eso de poner vídeos es muy fácil".

Sí, lo sé. Me ha sobrevenido un ataque de sinceridad y de verborrea incontenible. Pero es que estoy de exámenes y necesito un desahogo tras las barreras de la Psicología Social, que parece fácil, pero no lo es. Y porque echo de menos ir al insti y ver a los chicos vestidos de primavera, que da gusto ver cómo se quieren cuando hace un poquito de calor. Menos mal que preparo nueva unidad didáctica para el viernes. Quizás para entonces ya se me haya pasado la charlatanería y no volváis a saber más de mi vida. La no virtual, quiero decir.

28 de mayo de 2009

Empieza la cuenta atrás

Doce, once, diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno...

Esa cuenta atrás sólo se puede celebrar con Luis Ramiro y su "Cuenta conmigo". Reminiscencias de Sabina y de Benedetti. ¿Qué mejor homenaje para el final de nuestras vidas?

27 de mayo de 2009

Sueños



Esta noche he soñado con Marta. En realidad no recuerdo el sueño. Sólo sé que Marta campaba por él a sus anchas con su sonrisa permanente y su abrazo de dulzura. Acabo de acordarme ahora, justo cuando pensaba en todas las películas que he visto acompañada por amigos. Curiosamente, no he recordado ninguna de las que he visto con ella. Se me ha venido a la cabeza La vida secreta de las palabras, que vi en Santiago de Compostela, en la habitación de un hostal en el portátil de un amigo. Esa película parece el sueño que Marta nunca tendrá. Esa película es el océano en sí misma, una mirada rubia y un amor que atraviesa la realidad. Una de las canciones que componen la banda sonora de esta película es "Hope there's someone" y la cantan Antony and the Johnsons. Siempre que la escucho me acuerdo de todos menos de esa tarde en Santiago, del barco y de la falda roja que llevaba puesta.

26 de mayo de 2009

Os desafío



El Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP) es un colectivo formado por más de 132 hospitales y 260 médicos españoles que trabajan, desde 1991, por avanzar en el tratamiento de este tipo de cáncer mediante la investigación y la prevención.

En los últimos años, los médicos del GECP han detectado en España una tendencia preocupante en la evolución de la enfermedad: su incidencia entre población cada vez más joven a causa de la adquisición temprana del hábito tabáquico.

Así, con la intención de concienciar a la sociedad y a los más jóvenes, de las consecuencias negativas del tabaco, el GECP, de la mano de la farmacéutica Pierre Fabre, convoca este concurso de cortos.

Los Cortos deben plasmar las consecuencias negativas del tabaco para la salud de las personas (reflejando, de manera especial, la posibilidad de adquirir un cáncer de pulmón) y por qué es importante no 'caer' en este hábito. Así mismo, el mensaje debe motivar al espectador hacía el cese de esta costumbre.

Fuente: www.cortosdejadefumarya.com

La iniciativa me parece muy buena, y si te interesa participar, pincha en el enlace de arriba, que es la página en la que he encontrado la información, y obtendrás más datos acerca de las bases del concurso y del premio. Animo y "desafío" desde aquí a mis amigos blogueros de Panda de Tolos y al Principinho Republicano, aficionados a esto de los cortometrajes. Estoy segura de que sabrán dejar el pabellón bien alto y espero que durante el rodaje vayan cayéndoseles los cigarrillos de las manos.

También animo y desafío a otra persona. Pero a que deje de fumar. Andrés, que casi desde que tengo uso de razón te conozco fumando. A ver si esto te convence de una vez por todas.

Puedes ver aquí algunos de los cortos que ya se han presentado.

25 de mayo de 2009

Poesía (sin poesía)

Gracias a un empujón tolo y guindero he llegado hasta LiteraliaTV, un canal de literatura, o mejor dicho y como pone en la cabecera: literatura en canal.

Y en este canal de literatura me he encontrado a Gonzalo Escarpa, al que conocía de oídas, pero al que no ponía rostro, voz ni poesía. Gonzalo Escarpa dirige el refresco mental llamado "Todo es poesía menos la poesía". Y en este pequeño programita de unos minutos puedes encontrar regalos tan inesperados y tan fantásticos como éste:



El texto es Manifiesto (Aquí el único antipoeta de este mundo), de Nicanor Parra.

24 de mayo de 2009

Aprender (4)

Quería esperar unos días para copiar este texto. Lo suficiente para entregar el trabajo que he hecho y lo contiene. Pero no puedo esperar. Leyendo unos textos de Francisco Giner de los Ríos, he aprendido de verdad lo que significan las renovaciones pedagógicas.

Te copio aquí el fragmento que más me ha movido:

Transformad esas antiguas aulas; suprimid el estrado y la cátedra del maestro, barrera de hielo que lo aísla y hace imposible toda intimidad con el discípulo; suprimid el banco, la grada, el anfiteatro, símbolos perdurables de la uniformidad y del tedio. Romped esas enormes masas de alumnos, por necesidad constreñidas a oír pasivamente una lección, o a alternar en un interrogatorio de memoria, cuando no a presenciar desde distancias increíbles ejercicios y manipulaciones de que apenas logran darse cuenta. Sustituid en torno del profesor, a todos esos elementos clásicos, un círculo poco numeroso de escolares activos, que piensan, que hablan, que discuten, que se mueven, que están vivos, en suma, y cuya fantasía se ennoblece con la idea de una colaboración en la obra del maestro. Vedlos, excitados por su propia espontánea iniciativa, por la conciencia de sí mismos, porque sienten ya que son algo, en el mundo, y que no es pecado tener individualidad y ser hombres. Hacedles medir, pesar, descomponer, crear y disipar la materia en el laboratorio; discutir como en Grecia los problemas fundamentales del ser y destino de las cosas; sondear el dolor en la clínica, la nebulosa en el espacio, la producción en el suelo de la tierra, la belleza y la historia en el Museo; que descifren el jeroglífico, que reduzcan a sus tipos los organismos naturales, que interpreten los textos, que inventen, que descubran, que adivinen nuevas formas doquiera… Y entonces, la cátedra es un taller, y el maestro un guía en el trabajo; los discípulos, una familia; el vínculo exterior se convierte en ético e interno; la pequeña sociedad y la grande respiran un mismo ambiente; la vida circula por todas partes, y la enseñanza gana en fecundidad, en solidez, en atractivo, lo que pierde en pompa y en gallardas libreas.

Discurso de inauguración del curso 1880-81, Francisco Giner de los Ríos.

21 de mayo de 2009

Serie: Grabados /6

Tocaos.




El tacto
Georg Pencz (1500?-1550)

20 de mayo de 2009

Los clásicos /3

Para empezar, lo que quieras amar, pon tu afán en hallarlo
(...)
No esperes que un aura tenue la traiga hasta ti desde el cielo,
tienen tus ojos que ver quién es la niña ideal.

Ovidio Nasón, Arte de Amar


Esto es para una filóloga clásica. Y para ti, lector. Pon tu afán en hallarlo, aquello que quieras amar. Por cierto, amar es un término muy amplio, amplía las miras para interpretarlo.

19 de mayo de 2009

Serie: Grabados /5

Crisis dos.




El poder y la muerte
Heinrich Aldegrever (1502-1558?)

18 de mayo de 2009

Se fue el poeta



Empecé a leer su poesía porque parecía más fácil que otras. Siempre pensé que, de tan joven, no lo estudiaría en la universidad. Sin embargo, tuve la suerte de estudiarlo. Y muy bien, por cierto. Nos lo explicó una especialista con su antología Los espejos, las sombras. Y con cada poema suyo recordaba mis inicios. Un poema a media noche descubierto en cualquier parte; el libro de lengua de bachillerato con alguno de los suyos, como ejemplo de poesía hispanoamericana, con la estupidez supina de pensar que si lees a un poeta hispanoamericano los has leído a todos. Y regalos. Muchos regalos de su poesía.

Anoche se fue el poeta. Falleció Mario Benedetti. No sé si con su bigotito y su mirada de muchacho travieso, o si ya los perdió ambos. Lo cierto es que, como siempre, se va el poeta, pero queda grabada en los corazones y en el hipocampo su poesía que grita, que se rebela.

TODAVÍA

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.

17 de mayo de 2009

Serie: Grabados /4

Crisis.




El Apocalipsis
Alberto Durero

16 de mayo de 2009

Hacerse fuerte

Una buena amiga ha tenido un accidente. Ahora está en el hospital. La he llamado para ver qué tal está (ayer la operaron) y ha hecho el esfuerzo de hablar conmigo. Digo que ha hecho un esfuerzo porque le han cosido la mandíbula y no puede apenas abrir la boca.

Todavía no la he visto. Y ahora nos pide que no vayamos a verla porque no le apetece, está sin ánimos, sin fuerzas.

Le he dicho que ya ha pasado lo peor -aunque sé que lo peor no ha pasado todavía- y le he preguntado que cómo se encuentra. Ella me ha dicho: "Me aburro" con una voz débil, entrecortada por la angustia, la pena y el obstáculo de las gomas y los tornillos. La lástima y su voz me han dejado caer dos lágrimas. Pero en seguida me he dado cuenta de que somos nosotros, los que estamos alrededor, los que tenemos que hacernos los fuertes. Abrazarla con nuestras palabras, animarla, que sienta que estamos con ella aunque no podamos estar sentados en el borde de su cama de hospital con pulcrísimas sábanas blancas.

La imagino tan débil, con su inteligencia fecunda dando vueltas por la habitación, buscando algo que le entretenga, y siento que tengo que hacerme fuerte. Pensar que esto no va a durar nada. Creérmelo y hacérselo creer a ella. La próxima vez que la hable, cuando le diga que ya ha pasado lo peor, estaré convencida de que es cierto.

Serie: Grabados /3

Filantropía.
¿Antropofilia?



Dos hombres desnudos
Jakob Bink (ca. 1500-1569)

15 de mayo de 2009

El florido pensil

Nunca pensé que llegaría a recomendar el libro titulado El florido pensil. Pero es que tampoco pensé que sería como es.

Esta especie de crónica de la educación del franquismo está cargada de humor, ironía y diversión. Yo, que nací después de 1978, entiendo más bien poco de lo que leo en el libro. Aunque reconozco en las historias del autor, Andrés Sopeña, las de mis padres. Cada página leída del libro me llena más de incredulidad, ¿pero cómo era posible que enseñaran así?: el catolicismo, el patriotismo y el franquismo como ejes fundamentales de una (des)educación rancia, anquilosada e inservible. Una educación cuyos resultados creo ver todavía patentes en la escuela actual, o en los adultos de hoy en día. Y ¿cómo borrar de las mentes pensantes de todos los españoles los cuarenta años de masacre intelectual? Supongo que como para la mayoría de las cosas, habrá que dar tiempo al tiempo. Hay que conocer lo que se hacía para comprender las actitudes que aún hoy tienen ciertos personajes públicos encargados de la representación ciudadana. Habrá que esperar que se lleve a cabo una reflexión seria sobre la educación y que, aunque aparentemente todo es completamente diferente, los niños del futuro no puedan reconocerse en nada con los que fueron sus abuelos o bisabuelos. Ojalá el laicismo llegue por fin a la escuela. Y que los fanáticos sigan viviendo el sueño dorado de sus infancias, pero que sólo sea eso: un sueño.

14 de mayo de 2009

Serie: Grabados /2

¿Por qué brujas?, o ¿por qué mujeres?



Cuatro mujeres desnudas o Las cuatro brujas
Alberto Durero.

13 de mayo de 2009

Te tengo en todo



Esta canción está en Hechos de Nubes, aquel disco que recomendé aquí hace unos días. El homenaje a Pablo Guerrero. En aquella entrada hablaba de mi predilección por "A tapar la calle". Sin embargo, las canciones, al igual que el resto de la literatura, vienen a ti cuando más las esperas, cuando más las necesitas. Y así es como me ha venido ésta. Javier Álvarez, con una dulzura extraña en las cuerdad vocales, canta este "Te tengo en todo" y hace que la sientas hasta el fondo. Ya casi al final, la voz gruesa de Pablo Guerrero recita unos versos de la canción que estremecen. Y yo, con este sol de mayo, con mi cuerpo de primavera, me engancho también a estas palabras.

Me invade la intuición de la mañana
y el temblor de una hoja en una esquina.
Peces azules nadan y me asombran,
saludo a una gotera en la cocina.

El periódico mancha mi día de tristeza,
tu recuerdo libera mi ternura.
Invento que es verano y que te tengo,
porque leo un poema llueve en tu cintura.

Y como el mar
me regalas sal y yodo.
Tu nombre está
escrito en mí de algún modo.
Y así te tengo en todo,
(o en casi todo).

Me lleva a ti la luz de un sentimiento,
la nube densa de mi té con menta,
el sonido secreto de tu nombre,
la espuma blanca de mi única cerveza.

Y como el mar
me regalas sal y yodo.
Tu nombre está
escrito en mí de algún modo,
Y así te tengo en todo,
(o en casi todo).

Los clásicos /2

LXII

Con vïolencia desgajó infinita,
la mayor punta de la excelsa roca,
que al joven, sobre quien la precipita,
urna es mucha, pirámide no poca.
Con lágrimas la ninfa solicita
las deidades del mar, que Acis invoca;
concurren todas, y el peñasco duro
la sangre que exprimió, cristal fue puro.

LXIII

Sus miembros lastimosamente opresos
del escollo fatal fueron apenas,
que los pies de los árboles más gruesos
calzó el liquido aljófar de sus venas.
Corriente plata al fin sus blancos huesos,
lamiendo flores y argentando arenas,
a Doris llega, que, con llanto pío,
yerno lo saludó, lo aclamó río.


Fábula de Polifemo y Galatea, Luis de Góngora

12 de mayo de 2009

Escaparse a la luna

"Una semana en la luna, alejado de todo, componiendo".

Utópico pensamiento cargado de ideas sobre las que reflexionar.

También en la Tierra se le compone a la luna:



Claro de Luna, Debussy.



Claro de Luna, Beethoven.

Ya sé que esto no es lo mismo. Pero satisface un poco las ganas de luna.

11 de mayo de 2009

Serie: Grabados /1

El primer fraticidio.



Caín matando a Abel
Albrecht Durero (1471-1528)

10 de mayo de 2009

días de norte

Es mayo y, como todos los mayos, vienen días de norte a visitarme.
Amanece antes, pero más gris. Una humedad de tierra que huele a playa se mete en los ojos y en los huesos.
La brisa busca rizos que remover, faldas que levantar.

A veces se mete el norte en mi cuerpo y no consigo quitármelo de encima. Pero no importa, me gusta el cielo panzaburra, este viento lento y el frescor de Santiago en mis mejillas.

9 de mayo de 2009

Hiperventilar la muerte

Hiperventilar: tr. Aumentar en exceso la frecuencia y la intensidad respiratorias. U. t. c. intr.
DRAE


Ayer me emocionó escuchar a una amiga decir que la muerte le preocupaba en exceso, tanto que llegaba a marearse al pensar en el final, la nada y el infinito, porque no sabía cómo interpretarlos. Esa preocupación por la muerte la hace, incluso, hiperventilar, no poder recoger todo el oxígeno de su mundo para procesarlo en cada uno de los mecanismos interiores que se llevan a cabo en el organismo y llevarlo a todas las células de que está compuesta. Sus células sin oxígeno no entienden los procesos indescifrables de la muerte. Ella tampoco.

Pensar en la muerte a mí no me preocupa. No pienso nunca en la muerte. No pienso en MI muerte, que creo que es la muerte por antonomasia, la de uno mismo. Pienso en la muerte como fenómeno de masas, pienso en el espectáculo que se genera, sobre todo en las culturas occidentales, alrededor de ella. Pienso en la muerte de mis muertos. Pienso en la muerte de aquellos que tienen la desgracia de ser tan conocidos que su muerte traspasa su vida y llega a todos como un dato más de su existencia. Pero no me preocupa mi muerte, es decir, mi nada, mi negrura infinita. Ya lo dice Manuel Casal, "Sea como sea, la certeza de que hemos de morir debe llevarnos a la urgencia por vivir, a la necesidad de aprovechar cada día, cada minuto, para encontrarse uno a sí mismo viviendo". Esa afirmación me llena de esperanza y espero que le llegue desde aquí a Tere, para que relativice, para que deje de hiperventilar la muerte.

Esta imagen de las danzas de la muerte es un homenaje a ella y su martes de examen. Literatura Medieval. La muerte acechando en las costillas.

8 de mayo de 2009

Días de en-cuent[r]os

Hoy, más que nunca, siento que estamos hechos/llenos de en-cuent[r]os. Estoy, ahora mismo, en la biblioteca de Filología Inglesa de Salamanca (nuestra querida Placentinos) y acabo de hablar hace un momento con Jorge, Diego para algunas amigas. Ese ha sido el último de los encuentros de estos dos días que no suman aún veinticuatro horas.

Es maravilloso lo felices y plenos que nos resultan algunos encuentros. Vas paseando por una calle que has andado tantas veces y encuentras fantasmas del pasado que, verdaderamente, de fantasmas no tienen nada. Es en ese momento, justo cuando a tu alrededor se condensan cuatro años en siete caras diferentes, cuando sientes que estás hecho de los otros. Los extraordinarios límites de Cata que te unen (¿o separan?) más a la realidad, te golpean el rostro y te erizan el alma. Esos límites te reconvierten, moldean la materia de la que estás hecho. Los cuentos de un gallego zamorano al que le brillan los ojos hablando de Carlos Casares y su encuentro con él, cuando tenía la edad que tengo yo ahora. Eso también te va construyendo. El no abrazo de Xandra y el novísimo vocabulario noruego que tiene Marta, un "te quiero" en escandinavo. Johannes y el encuentro con Liepzig, ciudad de Bach, que me encuentra también con la música, con el oboe de Enrique y el nacimiento de Celia. Una mesa de Caballerizas con un informático que confiesa que me lee a diario, tras la misma confesión de ayer de Diego (¡qué alegría saberse leída por amigos!). Clara y su regreso a Salamanca, que también es un cuento (un hermoso cuento de hadas buenas). Como a veces lo son la vida de Roi, Fran, Elena o Patry. Y de vuelta a Salamanca, a la ciudad donde el cielo es más melancólico. A la ciudad en la que encerrarse para ver el cielo. Y una música antigua entra en el cuerpo y te llena de barroco el día. Como las sonrisas de Marta entre la multitud.

Dos días. Pero aún menos de veinticuatro horas. Personas que son fantasmas, de las que me hago a base de sus cuentos; palabras que igual caen en el vacío de la distancia. Pero que ahora viven como hago yo en mi mente que me inventa. El barroco ha entrado en mi cuerpo de viernes ocho. Y mañana, de nuevo, sábado nueve, y quizás otro poema de terraza cerrada.

Me voy a sacudir de encima el barroco de estas horas, con los estudios angloindios que han hecho a Jorge dejar de ser un chico de polos. Ahora, un encuentro de India en Occidente, un final feliz para este cuento.

5 de mayo de 2009

IES Las Américas y el paro parcial



Hoy, a tercera hora, y aunque no soy todavía profe (me refiero a que no formo parte del cuerpo de funcionarios del Estado), he secundado el paro en el Instituto Las Américas de Parla.

Para más información sobre el paro, pincha aquí.

3 de mayo de 2009

Tarde de domingo



Hay personas que odian las tardes de domingo porque son el preludio de la vuelta al trabajo. A mí me encantan las tardes de domingo. Son el mejor momento para amueblarse la cabeza, ordenar la mesa, imprimir los apuntes de la semana, regar las plantas, asomarse a la ventana y proyectarse al mañana.

Las tardes de domingo me encantan. Son, por excelencia, las tardes del café bien acompañado, las tardes de la lectura sosegada, y también las del estrés previo a la semana (me falta esto, no he terminado aquello). Son las mejores tardes para disfrutar del buen tenis de Nadal y del periodismo eficaz de El País Semanal.

Hay personas que borrarían de sus calendarios las tardes de domingo, para pasar directamente del paraíso finisemanal al infierno de los lunes. Pero como a mí los lunes me encantan, no encuentro tarde más optimista que la de los domingos.

Esta tarde, además del triunfo tenístico de Rafa, te recomiendo la entrevista que Juan Cruz le hace a Ángel Gabilondo en el dominical de El País. Y después el reportaje sobre los niños perdidos de la Guerra Civil española, que me ha recordado a Laila Ripoll cuando el año pasado me narraba cómo los verdaderos niños perdidos de la guerra se acercaban a ella, al finalizar la función, para contarle sus experiencias. No pude ver en el teatro Los niños perdidos, pero he leído el artículo, y me he hecho una idea.

Y para el preludio de este lunes que acecha en el costado, aquí te dejo uno de Bach, que llena el alma de buenos sentimientos.

2 de mayo de 2009

Que por mayo era, por mayo


Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van servir al amor,
sino yo, triste cuitado,
que yago en esta prisión,
que ni sé cuándo es de día,
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba al albor:
matómela un ballestero:
dele Dios mal galardón.


del Romancero viejo