CANCIÓN 3: Falling Apart, Matt Nathanson
2 de noviembre de 2009
1 de noviembre de 2009
Regalar canciones /2
CANCIÓN 2: I will remember you, Sarah McLachlan
v
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31 de octubre de 2009
Regalar canciones /1
Sólo los cantautores pueden regalar sus canciones sin más. Cuando un simple escuchante quiere regalarlas tiene que dar motivos, decir porqués, tratar de convencer con argumentos de por qué le gusta esa canción de ese o esa cantante. El tono de la voz del cantante, la letra, la guitarra, la armonía de la composición.... yo qué sé, cosas así.
Pues yo me niego a dar argumentos. Pienso regalarte una canción para cada día de la semana porque sí. Simplemente porque me gusta. Porque en este difícil comienzo de curso esta música me ha dado las fuerzas para seguir adelante y para evadirme en los momentos en los que debía hacerlo. Ahora que ya ha pasado lo más complicado, las comparto contigo, porque quizás tú también las necesites.
CANCIÓN 1: In the Colors, Ben Harper
Pues yo me niego a dar argumentos. Pienso regalarte una canción para cada día de la semana porque sí. Simplemente porque me gusta. Porque en este difícil comienzo de curso esta música me ha dado las fuerzas para seguir adelante y para evadirme en los momentos en los que debía hacerlo. Ahora que ya ha pasado lo más complicado, las comparto contigo, porque quizás tú también las necesites.
CANCIÓN 1: In the Colors, Ben Harper
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28 de octubre de 2009
Décimo
Se cumplen hoy diez años de aquella mañana fría de principios de curso en que la profesora de lengua, casi con lágrimas en los ojos, nos anunciaba la muerte del poeta. Yo no la entendía entonces. ¿Por qué estaba tan triste? Nos pidió que redactaramos una breve biografía del poeta y que eligiéramos un poema suyo que nos gustara.
Por entonces, que no lo conocía, elegí uno de Marinero en tierra. Diez años después, y siendo una apasionada de la obra albertiana, entiendo la tristeza de mi profesora de lengua y en mi homenaje particular elijo un poema de mi libro favorito: Sobre los ángeles.
EL ÁNGEL BUENO
Vino el que yo quería
el que yo llamaba.
No aquel que barre cielos sin defensas.
luceros sin cabañas,
lunas sin patria,
nieves.
Nieves de esas caídas de una mano,
un nombre,
un sueño,
una frente.
No aquel que a sus cabellos
ató la muerte.
El que yo quería.
Sin arañar los aires,
sin herir hojas ni mover cristales.
Aquel que a sus cabellos
ató el silencio.
Para sin lastimarme,
cavar una ribera de luz dulce en mi pecho
y hacerme el alma navegable.
Por entonces, que no lo conocía, elegí uno de Marinero en tierra. Diez años después, y siendo una apasionada de la obra albertiana, entiendo la tristeza de mi profesora de lengua y en mi homenaje particular elijo un poema de mi libro favorito: Sobre los ángeles.
EL ÁNGEL BUENO
Vino el que yo quería
el que yo llamaba.
No aquel que barre cielos sin defensas.
luceros sin cabañas,
lunas sin patria,
nieves.
Nieves de esas caídas de una mano,
un nombre,
un sueño,
una frente.
No aquel que a sus cabellos
ató la muerte.
El que yo quería.
Sin arañar los aires,
sin herir hojas ni mover cristales.
Aquel que a sus cabellos
ató el silencio.
Para sin lastimarme,
cavar una ribera de luz dulce en mi pecho
y hacerme el alma navegable.
25 de octubre de 2009
El rey de los elfos (Erlköning)
El rey de los Elfos
Van cabalgando en altas horas
entre la lluvia y el misterio,
y como el niño está miedoso
lo arrima el padre contra el pecho.
-¿Qué tienes, hijo, que así tiemblas?
-Al rey de los silfos contemplo
con cetro real y manto undívago.
-Solo son nieblas por el cielo.
-Vente conmigo, niño hermoso,
a mi palacio azul de ensueño;
Con trajes de oro y pedrería
en los pensiles jugaremos.
¿No sientes, padre, cuál me llama
con dulces voces en secreto?
Deja el temor. Lo que tú escuchas
son hojas secas en el suelo.
¿Por qué demoras? De mis hijas
tendrás los mimos y los besos,
y con sus cantos y sus danzas
te arrullarán entre tu lecho.
Del rey las hijas no contemplas
en la penumbra, a lo lejos?
-No llores más... Son lentos sauces
que se columpian en el viento.
-Si tú no vienes, a la fuerza
te tomaré porque te quiero.
-Me ahoga, padre, entre sus brazos
el rey de los silfos, violento...
Aguija entonces el caballo
y asiendo aún más al pequeñuelo
llega a su hogar... Cuando se apea
halla, oh dolor, que el niño ha muerto...
A mí también me llama el rey de los elfos; espero saber protegerme. Gracias por este lied, Diego, es maravilloso.
19 de octubre de 2009
Sin techo
La melancolía es un sentimiento que nos ha inundado a todos alguna vez en la vida. Hay quienes son capaces de ponerle música y encajar su experiencia en unos versos.
Desde Galicia, esta melancolía callejera:
Desde Galicia, esta melancolía callejera:
18 de octubre de 2009
Salinger y la educación
Quería leerme El guardián entre el centeno, pero no estaba en la biblioteca, así que tomé prestado lo único que había de Salinger en ese momento, Nueve cuentos. El año pasado ya leí uno de los cuentos de esa antología, pero no me gustó demasiado, quizá no lo entendí bien. Esta vez me he saltado aquel que no me gustó el año pasado y estoy leyendo mis particulares ocho cuentos. Hay uno de ellos que me ha gustado especialmente, se titula "Teddy" y es una revelación en sí mismo. Me ha descubierto a un escritor que no conocía. Me ha enseñado a pensar y me ha dado mucha materia para reflexionar. Te dejo a ti con unas líneas de este cuento complejo y denso. Para filosofar:


16 de octubre de 2009
Celebraciones
A veces me sorprende el hecho de que, a pesar de mi mala cabeza y el caos que me rodea, consigo llevar una vida sin demasiados incidentes. Aquí estoy. He recordado qué línea de metro me lleva hasta casa, hoy no he olvidado las llaves y sé de sobra que hoy cumple años Andrés. Pero la celebración hoy es doble. Y el segundo aniversario es el que he olvidado.
Recibí, algún día de la semana pasada, un e-mail de la redacción del blog Cienoliletras, la maravillosa herramienta de comunicación que algunos profesores y alumnos del IES El Olivo (en Parla) llevan haciendo desde hace un año. En ese e-mail se pedía a los colaboradores y visitantes del blog que escribieran una pequeña felicitación para conmemorar el primer aniversario del blog. Y yo, sumida en mi sempiterno caos, me olvidé de hacerlo. Así que hago llegar ahora desde aquí mi particular homenaje.
Muchas felicidades y que cumpláis muchos años más.
Recibí, algún día de la semana pasada, un e-mail de la redacción del blog Cienoliletras, la maravillosa herramienta de comunicación que algunos profesores y alumnos del IES El Olivo (en Parla) llevan haciendo desde hace un año. En ese e-mail se pedía a los colaboradores y visitantes del blog que escribieran una pequeña felicitación para conmemorar el primer aniversario del blog. Y yo, sumida en mi sempiterno caos, me olvidé de hacerlo. Así que hago llegar ahora desde aquí mi particular homenaje.
Palabras, palabras.
Palabras que vienen
montadas en el triciclo
del hijo de Miguel Hernández.
Palabras cargadas de vida
adolescente: un poema,
una imagen y la ilusión
de verse retratado en ellas.
Palabras que son un homenaje,
una historia de hace siglos
que es también tu historia.
Palabras de cero y uno,
el código binario
de este lugar de encuentro.
Palabras, palabras.
Palabras que lo son porque
tú y yo las leemos,
porque antes fueron pensadas,
porque siempre las esperamos.
Palabras, palabras,
palabras de vida
en un rincón del universo
donde Serrat y el rap se dan la mano
y nosotros somos espectadores
de ese milagro.
Muchas felicidades y que cumpláis muchos años más.
13 de octubre de 2009
sol de otoño
Estación de tren a las 4 de la tarde.
Octubre. Otoño.
Y un sol radiante que intenta entrar a mi piel a través de los huecos del jersey calado.
Estreno corte de pelo, sonrisa y semana.
Aún así, ya estoy cansada.
Sin embargo este sol de otoño me da la vida. Cierro los ojos y dejo que el jazz de Marta me inunde, junto con el sol, en un banco metálico de una estación de tren de Madrid.
Ahora cierro los ojos de nuevo. Esta vez ante la luna. Sigo escuchando música, esta vez no es jazz. Un "últimamente" firme de Serrano, de esos de cuando uno está perdido y reconoce que en las esquinas de la vida la sobrevida acecha.
Ahora, a dormir.
Octubre. Otoño.
Y un sol radiante que intenta entrar a mi piel a través de los huecos del jersey calado.
Estreno corte de pelo, sonrisa y semana.
Aún así, ya estoy cansada.
Sin embargo este sol de otoño me da la vida. Cierro los ojos y dejo que el jazz de Marta me inunde, junto con el sol, en un banco metálico de una estación de tren de Madrid.
Ahora cierro los ojos de nuevo. Esta vez ante la luna. Sigo escuchando música, esta vez no es jazz. Un "últimamente" firme de Serrano, de esos de cuando uno está perdido y reconoce que en las esquinas de la vida la sobrevida acecha.
Ahora, a dormir.
9 de octubre de 2009
8 de octubre de 2009
Volver a Sabines
O volver a la poesía como punto de encuentro con uno mismo.
Sabines me reencuentra con muchas partes de mí y dice, a los nuevos, muchas cosas que yo todavía callo.
Sabines me reencuentra con muchas partes de mí y dice, a los nuevos, muchas cosas que yo todavía callo.
He aquí que tú estás sola y que yo estoy solo.
Haces cosas diariamente y piensas
y yo pienso y recuerdo y estoy solo.
A la misma hora nos recordamos algo
y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya
somos, y una locura celular nos recorre
y una sangre rebelde y sin cansancio.
Se me va a hacer llagas este cuerpo solo,
se me caerá la carne trozo a trozo.
Esto es lejía y muerte.
El corrosivo estar, el malestar
muriendo es nuestra muerte.
Yo no sé dónde estás. Yo ya he olvidado
quién eres, dónde estás, cómo te llamas.
Yo soy sólo una parte, sólo un brazo,
una mitad apenas, sólo un brazo.
Te recuerdo en mi boca y en mis manos.
Con mi lengua y mis ojos y mis manos
te sé, sabes a amor, a dulce amor, a carne,
a siembra, a flor, hueles a amor, y a mí.
En mis labios te sé, te reconozco,
y giras y eres y miras incansable
y toda tu me suenas
dentro del corazón como mi sangre.
Te digo que estoy solo y que me faltas.
Nos faltamos, amor, y nos morimos
y nada haremos ya sino morirnos.
Esto lo sé, amor, esto sabemos.
Hoy y mañana, así, y cuando estemos
en estos brazos simples y cansados,
me faltarás, amor, nos faltaremos.
7 de octubre de 2009
Yo escribo, tú lees, él lee
El que escribe y publica sus textos en internet, siente una curiosidad enorme por saber quiénes lo leen. Se tienen certezas, a veces, y otras veces acecha la duda de si aquella persona a la que le pasaste la dirección del blog hace meses sigue leyéndote, o mejor, si algún día llegó a leerte.
Yo quiero saber quién eres tú, quién es el que escribe en google "falsirego" esperando que el buscador le lleve hasta mí. Es una magia extraña esta del emisor y el receptor de mensajes en un canal tan efímero como este blog mío. Ya lo dije el otro día: debe ser que ya se me había olvidado lo que es sentirse leída. Porque renace de nuevo la ilusión de lanzarme a mirar en la barra de visitas quiénes han sido los que han dedicado un pedazo de su tiempo para leer estas palabras que, si no fuera por esta herramienta, se habría llevado el viento.
Yo quiero saber quién eres tú, quién es el que escribe en google "falsirego" esperando que el buscador le lleve hasta mí. Es una magia extraña esta del emisor y el receptor de mensajes en un canal tan efímero como este blog mío. Ya lo dije el otro día: debe ser que ya se me había olvidado lo que es sentirse leída. Porque renace de nuevo la ilusión de lanzarme a mirar en la barra de visitas quiénes han sido los que han dedicado un pedazo de su tiempo para leer estas palabras que, si no fuera por esta herramienta, se habría llevado el viento.
6 de octubre de 2009
Enganchada
¿Qué nos pasa a los seres humanos que necesitamos engancharnos a algo? A algunos les da por atentar contra su salud y engancharse al tabaco; a otros, por la comida basura. Una vez tuve una profesora que nos confesó que, en una época de su vida, se enganchó al caldo de pollo, y que por eso nunca había probado ningún tipo de droga (aparte del tabaco), porque tenía miedo de acabar metiéndose de todo en cualquier parte.
Hay otros que se enganchan, como parásitos, a otra persona. A sus hijos, a sus padres, a sus parejas, a sus amores platónicos, al sueño que tuvieron hace dos semanas, al programa de televisión que les muestra la basura y la infelicidad de las vidas ajenas...
Mis alumnos están enganchados a juegos de videoconsola, a series dirigidas a adolescentes, al messenger, al tuenti,... Es curioso, ninguno ha confesado estar enganchado a la música o a la lectura. Y yo estoy segura de que leen y de que escuchan música.
Yo he estado estos meses atrás desenganchada del blog, y ahora me he reenganchado. En ese tiempo estuve enganchada al FB (desde la distancia no se ve tan interesante) y a mis ensoñaciones. Ahora, sigo con mis ensoñaciones y he acabado enganchándome a una serie de televisión de esas que sólo pueden verse ya por internet. Decía otro profesor que tuve que las personas consumimos ficciones. Buscamos Algo que perdimos hace mucho tiempo y que sólo podemos saciar con el juego, y que cada uno entienda el juego a su manera. Huizinga dijo en uno de sus famosos ensayos que el ser humano actual debería definirse como homo ludens.
En fin... sin juegos, sin estar enganchados a algo que sacie nuestros apetitos más primitivos, ¿qué sería de nosotros?
Hay otros que se enganchan, como parásitos, a otra persona. A sus hijos, a sus padres, a sus parejas, a sus amores platónicos, al sueño que tuvieron hace dos semanas, al programa de televisión que les muestra la basura y la infelicidad de las vidas ajenas...
Mis alumnos están enganchados a juegos de videoconsola, a series dirigidas a adolescentes, al messenger, al tuenti,... Es curioso, ninguno ha confesado estar enganchado a la música o a la lectura. Y yo estoy segura de que leen y de que escuchan música.
Yo he estado estos meses atrás desenganchada del blog, y ahora me he reenganchado. En ese tiempo estuve enganchada al FB (desde la distancia no se ve tan interesante) y a mis ensoñaciones. Ahora, sigo con mis ensoñaciones y he acabado enganchándome a una serie de televisión de esas que sólo pueden verse ya por internet. Decía otro profesor que tuve que las personas consumimos ficciones. Buscamos Algo que perdimos hace mucho tiempo y que sólo podemos saciar con el juego, y que cada uno entienda el juego a su manera. Huizinga dijo en uno de sus famosos ensayos que el ser humano actual debería definirse como homo ludens.
En fin... sin juegos, sin estar enganchados a algo que sacie nuestros apetitos más primitivos, ¿qué sería de nosotros?
5 de octubre de 2009
Cambiar de aires

Oficialmente (lo dice la RAE), cambiar de aires es 'cambiar de residencia'. Entre tú y yo, cambiar de aires puede ser muchas otras cosas. Cambia de aires el que se escapa un fin de semana a la sierra para descansar de toda la semana. Cambia de aires el que, harto del lujo de su vida, decide entrar de voluntario en cualquier asociación que requiera de sus servicios. Cambia de aires el que estructura su mente de otra manera. Yo hoy comienzo un cambio de aires incorporando a mi organización mental un nuevo idioma. Tras meses de dudas, incentivos internos y externos, un estupendo viaje y un pequeño cambio de mentalidad gracias al desfase cultural de hace unos meses, he decidido apuntarme a estudiar alemán. Un cambio de aires.
Desconectar de la vida de aquí. Descubrir la versatilidad de los músculos fonadores. Aprender que uno es capaz de hacer lo que se proponga, incluido pronunciar tres consonantes juntas al inicio de palabra. Y lo más importante, tener la certeza de que en una vida hay cientos de vidas.
Hoy he aprendido algo esencial (y no han sido los números en alemán): todos somos capaces de todo. Si he podido pronunciar zwei, podré sacar adelante a mis chicos de apoyo de segundo. Aunque ello requiera tiempo. No hemos nacido aprendidos.
4 de octubre de 2009
Para viajeros (in)constantes. También para los que hacen el viaje definitivo.
Todos saben que las aves migratorias
siempre encuentran el camino de regreso
siempre encuentran el camino de regreso
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3 de octubre de 2009
Cajas. Tesoros.
Cuando era pequeña no leí La isla del tesoro. En realidad no leí de pequeña nada de la literatura de aventuras escrita para niños y adolescentes en los siglos XIX y XX. Cuando uno no consume esa literatura de pequeño, luego le cuesta hacerlo de mayor. Tiene algo así como unas carencias literarias básicas que intenta suplir con las lecturas de adulto, aunque el resultado no es el mismo. De pequeña no leí nada de Verne y muy poco de los hermanos Grimm o de Charles Dickens. Lo que yo hacía de pequeña era ir a la biblioteca y beberme los libros de la colección del Barco de Vapor, de los que hoy en día recuerdo bien poco.
El caso es que a pesar de esa carencia literaria, siempre me han fascinado los tesoros. Supongo que a cualquier niño le fascinan los tesoros. De pequeña siempre escondía cajitas con monedas, cromos o juguetes y me olvidaba de ellas hasta que, meses después, aparecían en cualquier cajón o armario, o incluso bajo los cojines de un sofá. ¡Era fantástico descubrir esos mini-tesoros escondidos en cualquier parte de la casa!
Conforme fue pasando el tiempo y me hice mayor, cambié mi afición de esconder las cosas por la de guardarlas. Fue, creo, en la adolescencia cuando descubrí las cajas. En cuanto veía una caja de un material diferente o un diseño un poco fuera de lo común me apropiaba de ella y la llenaba de cualquier cosa: pinturas, postales, fotos, recortes de prensa, números de teléfono, bolígrafos, velas... lo que fuera. No importaba el contenido, siempre fue más importante el contenedor. Así hasta hoy, que mantengo esta afición, aunque le dedico menos tiempo y esfuerzo que antes.
Hoy me ha dado por abrir una de esas cajas. Si digo la verdad, a veces tengo miedo de abrirlas, siento algo así como lo que debió de sentir Pandora cuando de su famosa caja salió aquella cantidad de cosas prohibidas. A mí el miedo me entra antes. No sé qué voy a encontrar. A veces no sé si estoy preparada para encontrar. Hoy ha ocurrido algo así. Una fuerza tiraba de mí para abrirla; otra, para que no lo hiciera. Pero al final la he abierto.
Varias postales de Alemania y de Santander. Un estuche con un bolígrafo. Una carta de un antiguo novio. Y las fotocopias de algo parecido a un poemario. Recuerdo perfectamente la primera vez que las vi. Las tenía mi madre por alguna parte y yo me apropié de ellas. Entonces, no me fijé en los versos, ni siquiera me interesó averiguar quién las había escrito. Nunca hasta hoy había sentido curiosidad por esas fotocopias viejas de un libro antiguo. Me he puesto a intentar organizarlas, porque estaban muy desordenadas, muchas de las hojas repetidas y sin título ni autor por ninguna parte. Mi madre ha visto el jaleo que había organizado tratando de aclarar un poco el mini caos de esas páginas y ha recordado cuando hizo las fotocopias, aunque ni ella siquiera ha sido capaz de traer a la memoria al autor de los versos. Tras unos minutos de reorganización de las páginas, he descubierto, entristecida, que no estaban todas, que había páginas sueltas y que las fotocopias del libro en cuestión comenzaban en la página 106. Y estas son las palabras:
Estas palabras me han llevado a internet y en seguida he podido comprobar que es León Felipe el autor del libro. Mi madre lo ha confirmado echando la cabeza hacia atrás, recordando. Yo, entonces, he pensado en qué le llevaría a mi madre a fotocopiar este libro. Por qué lo hizo. Por qué no soy yo capaz ahora de olvidarme de estas páginas amarillentas y tirarlas a la basura como algunos de los papelotes que estaban en esta misma caja.
León Felipe. El poeta prometeico del que nos habló Antonio Sánchez Zamarreño en una de las primeras clases de literatura a las que asistí en la universidad. De forma extraña, entre mi madre y yo se crea un vínculo literario hermoso. Y yo, que había olvidado todo de estos últimos años, recuerdo una vez más la imagen del hacha de León Felipe de la que tantas veces nos habló Zamarreño.
Las cajas, los tesoros, la literatura... En el fondo, no soy tan diferente de aquella niña que solía guardar monedas para encontrarlas más tarde.
El caso es que a pesar de esa carencia literaria, siempre me han fascinado los tesoros. Supongo que a cualquier niño le fascinan los tesoros. De pequeña siempre escondía cajitas con monedas, cromos o juguetes y me olvidaba de ellas hasta que, meses después, aparecían en cualquier cajón o armario, o incluso bajo los cojines de un sofá. ¡Era fantástico descubrir esos mini-tesoros escondidos en cualquier parte de la casa!
Conforme fue pasando el tiempo y me hice mayor, cambié mi afición de esconder las cosas por la de guardarlas. Fue, creo, en la adolescencia cuando descubrí las cajas. En cuanto veía una caja de un material diferente o un diseño un poco fuera de lo común me apropiaba de ella y la llenaba de cualquier cosa: pinturas, postales, fotos, recortes de prensa, números de teléfono, bolígrafos, velas... lo que fuera. No importaba el contenido, siempre fue más importante el contenedor. Así hasta hoy, que mantengo esta afición, aunque le dedico menos tiempo y esfuerzo que antes.
Hoy me ha dado por abrir una de esas cajas. Si digo la verdad, a veces tengo miedo de abrirlas, siento algo así como lo que debió de sentir Pandora cuando de su famosa caja salió aquella cantidad de cosas prohibidas. A mí el miedo me entra antes. No sé qué voy a encontrar. A veces no sé si estoy preparada para encontrar. Hoy ha ocurrido algo así. Una fuerza tiraba de mí para abrirla; otra, para que no lo hiciera. Pero al final la he abierto.
Varias postales de Alemania y de Santander. Un estuche con un bolígrafo. Una carta de un antiguo novio. Y las fotocopias de algo parecido a un poemario. Recuerdo perfectamente la primera vez que las vi. Las tenía mi madre por alguna parte y yo me apropié de ellas. Entonces, no me fijé en los versos, ni siquiera me interesó averiguar quién las había escrito. Nunca hasta hoy había sentido curiosidad por esas fotocopias viejas de un libro antiguo. Me he puesto a intentar organizarlas, porque estaban muy desordenadas, muchas de las hojas repetidas y sin título ni autor por ninguna parte. Mi madre ha visto el jaleo que había organizado tratando de aclarar un poco el mini caos de esas páginas y ha recordado cuando hizo las fotocopias, aunque ni ella siquiera ha sido capaz de traer a la memoria al autor de los versos. Tras unos minutos de reorganización de las páginas, he descubierto, entristecida, que no estaban todas, que había páginas sueltas y que las fotocopias del libro en cuestión comenzaban en la página 106. Y estas son las palabras:
A Franco uno muy especial le está limpiando las botas
todavía, con la venia y la bula del Sumo Pontífice...
Aquí arriba, en este continente, los yankis levantaron
más alto que de costumbre su viejo slogan inglés Gold's
country. Pero ya sabemos quién es este Dios: una divinidad
antiséptica y esterilizada que no se propaga...
una especie de malaria muerta...
Todos los espías, todos los traficantes de pólvora y todos
los canallas del mundo llevaban a Dios en el bolsillo.
Todos tenían su Dios... ¡Todos!
El escarnio y la ignominia...
el crimen...
la cobardía y la injusticia.
¡Las babas y la Sombra!
¡Sólo los republicanos españoles no teníamos Dios!
Estas palabras me han llevado a internet y en seguida he podido comprobar que es León Felipe el autor del libro. Mi madre lo ha confirmado echando la cabeza hacia atrás, recordando. Yo, entonces, he pensado en qué le llevaría a mi madre a fotocopiar este libro. Por qué lo hizo. Por qué no soy yo capaz ahora de olvidarme de estas páginas amarillentas y tirarlas a la basura como algunos de los papelotes que estaban en esta misma caja.
León Felipe. El poeta prometeico del que nos habló Antonio Sánchez Zamarreño en una de las primeras clases de literatura a las que asistí en la universidad. De forma extraña, entre mi madre y yo se crea un vínculo literario hermoso. Y yo, que había olvidado todo de estos últimos años, recuerdo una vez más la imagen del hacha de León Felipe de la que tantas veces nos habló Zamarreño.
“A los caballeros del Hacha, a los cruzados del rencor y del polvo… A todos los españoles del mundo”. L.F.
* * * * * *
León Felipe
¿Por qué habéis dicho todos
que en España hay dos bandos,
si aquí no hay más que polvo?
En España no hay bandos,
en esta tierra no hay bandos,
en esta tierra maldita no hay bandos.
No hay más que un hacha amarilla
que ha afilado el rencor.
Un hacha que cae siempre,
siempre,
siempre,
implacable y sin descanso
sobre cualquier humilde ligazón:
sobre dos plegarias que se funden,
sobre dos herramientas que se enlazan,
sobre dos manos que se estrechan.
La consigna es el corte,
el corte,
el corte,
el corte hasta llegar al polvo,
hasta llegar al átomo.
[...]
Aquí no hay más que átomos,
átomos que se muerden.
[…]
Vuelan sobre tus torres y tus campos
todos los gavilanes enemigos
y tu hijo blande el hacha
sobre su propio hermano.
Tu enemigo es tu sangre
y el barro de tu choza.
[...]
Y el hacha cae ciega,
incansable y vengativa
sobre todo lo que se congrega
y se prolonga:
sobre la gavilla
y el manojo,
sobre la espiga
y el racimo,
sobre la flor
y la raíz, sobre el grano
y la simiente,
y sobre el polvo mismo
del grano y la simiente.
Aquí el hacha es la ley
y la unidad el átomo,
el átomo amarillo y rencoroso.
Y el hacha es la que triunfa.
* * *
Las cajas, los tesoros, la literatura... En el fondo, no soy tan diferente de aquella niña que solía guardar monedas para encontrarlas más tarde.
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2 de octubre de 2009
Visitas inesperadas
Desde Chile.
Desde Salamanca.
Desde California.
Ayer recibí más de cincuenta visitas. Tal cantidad de visitas hizo que me sonrojase. Hacía tanto que no le dedicaba tiempo al blog, que no recordaba la alegría de mirar en la barra de la derecha todas las visitas recibidas.

Las mejores visitas, igual que los mejores regalos, son las que no te esperas. Llaman a la puerta y se enciende solo el calor de un hogar, aunque sea un hogar escrito con un código binario que sólo los muy inteligentes han logrado descifrar.
Desde Salamanca.
Desde California.
Ayer recibí más de cincuenta visitas. Tal cantidad de visitas hizo que me sonrojase. Hacía tanto que no le dedicaba tiempo al blog, que no recordaba la alegría de mirar en la barra de la derecha todas las visitas recibidas.

Las mejores visitas, igual que los mejores regalos, son las que no te esperas. Llaman a la puerta y se enciende solo el calor de un hogar, aunque sea un hogar escrito con un código binario que sólo los muy inteligentes han logrado descifrar.
1 de octubre de 2009
¿Qué pasa en el mundo?

No es una pregunta retórica. Me pregunto qué pasa en el mundo porque llevo unos días en los que yo paso por el mundo, pero el mundo no pasa por mí. Eso significa que no sé qué está ocurriendo en el mundo. O quizás sería más acertado decir que no sé qué es lo que dicen los medios de comunicación que ocurre en el mundo. Porque la mayoría de las veces, las cosas realmente importantes, las que nos producen el desconsuelo mayor, no se ven, no se nos muestran.
Ahora vivo un "momento Ego" que me tiene absorbida de la vida en sociedad. Esta mañana he oído algo de un terremoto pero no sabía de qué se trataba. Tras la vuelta a casa he comprobado que al menos 529 personas han muerto en Sumatra. Yo paso por el mundo, pero el mundo no pasa por mí. Y esto del terremoto es solo un ejemplo. Hay temporadas en las que uno se convierte en un ovillo de lana y sus sentidos relacionados con la socialización quedan en el cabo interno del rollo. Y aquí por socialización me refiero a interacción e integración con y en el mundo.
¡Qué pena estas temporadas de sequía social universal! ¡Qué rabia por esa llamada que no acabo de hacer, ese e-mail que he dejado de escribir y por ese par de horas que no dedico a intentar descifrar qué es lo que pasa en el mundo! Porque aunque en nuestras veinticuatro horas de soledades y colectividades no ocurra nada realmente interesante, sigue habiendo vida ahí fuera. Al mundo le sigue creciendo el pelo.
30 de septiembre de 2009
Las SS: Sabina en Salamanca
Pues sí, despierto del letargo por Salamanca y por Sabina.
Hace unos meses empecé a elaborar una serie en este blog sobre citas de Sabina. La intención era leer finalmente Joaquín Sabina. Concierto privado, escrito por un amigo. El libro lo tengo ya (desde hace tiempo). Me falta el autógrafo y que me vuelva a entrar el "momento Sabina". Se me hace grande el libro sin la pizca de mitomanía que ello requiere. Necesito dos tardes enteras, la discografía completa a mano y estar lo suficientamente atenta como para no dejar escapar ni una sola frase. Cuando tenga en mi mente esas palabras, seguro que vuelven las citas a este blog.
Sea como sea, resulta que me entero por varias fuentes, una de ellas anónima -aunque no tanto-, de que Sabina toca el 20 N en Salamanca. Y claro, me entran unas ganas tremendas de comprar la entrada, de tener de nuevo mi "momento Sabina" y de estar allí ese día. Por muchas razones: sería mi primera vez con Sabina, lo cual tiene su encanto; sería mi vuelta a la piedra castellana; sería el reencuentro con amigos... Pero, lamentablemente, no siempre querer es poder y es posible que no pueda estar allí escuchando a Sabina en noviembre. Así que, adelantaré la visita a octubre, llevaré hechos los deberes y disfrutaré de Sabina en una habitación que tiene dentro un bosque y una amiga. Si lo deseamos con todas nuestras fuerzas, seguro que sentimos que esas canciones siguen siendo solo nuestras.
Mío siempre será este boulevard de los sueños rotos. Y los sueños, sueños son.
Hace unos meses empecé a elaborar una serie en este blog sobre citas de Sabina. La intención era leer finalmente Joaquín Sabina. Concierto privado, escrito por un amigo. El libro lo tengo ya (desde hace tiempo). Me falta el autógrafo y que me vuelva a entrar el "momento Sabina". Se me hace grande el libro sin la pizca de mitomanía que ello requiere. Necesito dos tardes enteras, la discografía completa a mano y estar lo suficientamente atenta como para no dejar escapar ni una sola frase. Cuando tenga en mi mente esas palabras, seguro que vuelven las citas a este blog.
Sea como sea, resulta que me entero por varias fuentes, una de ellas anónima -aunque no tanto-, de que Sabina toca el 20 N en Salamanca. Y claro, me entran unas ganas tremendas de comprar la entrada, de tener de nuevo mi "momento Sabina" y de estar allí ese día. Por muchas razones: sería mi primera vez con Sabina, lo cual tiene su encanto; sería mi vuelta a la piedra castellana; sería el reencuentro con amigos... Pero, lamentablemente, no siempre querer es poder y es posible que no pueda estar allí escuchando a Sabina en noviembre. Así que, adelantaré la visita a octubre, llevaré hechos los deberes y disfrutaré de Sabina en una habitación que tiene dentro un bosque y una amiga. Si lo deseamos con todas nuestras fuerzas, seguro que sentimos que esas canciones siguen siendo solo nuestras.
Mío siempre será este boulevard de los sueños rotos. Y los sueños, sueños son.
20 de septiembre de 2009
La lluvia cae en soledad
de Celtas Cortos
Estos días me ha dado por escuchar de nuevo a los Celtas Cortos. Han estado en Parla en las fiestas y me he acordado de cuando los descubrí, cuando los escuchaba casi a diario y sus letras me hacían pensar. Hace mucho tiempo que no se escriben canciones en español sobre las que pensar. O para ser más exactos, hace mucho que no se da a las canciones para pensar la repercusión que deberían tener. La alegría de la vida o el amor son los temas más recurrentes en la música española actual que se escucha en la radio y en cualquier parte. Letras con poco contenido para reflexionar, letras que te dejan indiferente, letras para bailar, para tararear. Celtas Cortos, Revolver, Ismael Serrano, Tontxu, Pedro Guerra... canciones para pensar. Porque la música, igual que la buena literatura, no es sólo un regalo para los oídos, sino un impulso para el alma.
18 de septiembre de 2009
Las bibliotecas y el otoño
Creo que no hay mejor estación del año en la que acercarse a una biblioteca que en otoño. Uno entra en ellas mecido por el susurro de las ramas y las hojas de los árboles, esos últimos resquicios del verano que se bambolean igual que nuestros pensamientos. Uno también entra buscando el refugio del hogar, el hogar ficticio de los libros en el que encontrarse tan a gusto siempre.
Hoy he inaugurado la temporada de otoño de bibliotecas. Ha sido en Parla. Un camino lento de reflexión sobre muchas cosas, la lectura entre ellas. He entrado en la biblioteca, he saludado a la bibliotecaria y he ido derecha a las estanterías donde están las novelas. El primer impulso es siempre el mismo: agarrar el tomo de Manuel Rivas, Los libros arden mal, que tantas veces he tomado prestado y he traído a casa, y tantas veces ha sido devuelto sin leer. Tras el resoplido de resignación por la imposibilidad de leer más de seiscientas páginas en estos días de comienzos, me he lanzado a la búsqueda y captura de antologías de cuentos -¡hay que ser prácticos y pensar en los trayectos en tren y metro!-. Al final, he venido cargada con cinco libros -el máximo establecido-; dos de ellos sobre animación a la lectura. Los otros tres: Cuentos madrileños, La oveja negra y demás fábulas, de Monterroso y Tesoros y otras magias, de Cunqueiro.
He cogido un bus para volver a casa. Me gusta sentir el agua de la lluvia sobre los cristales de los vehículos mientras yo estoy dentro. Y aún más me gusta sentir la calidez de las páginas de un libro mientras fuera llueve y la gente se resguarda bajo paraguas, impermeables y marquesinas. Pensar en la lluvia de fuera y el calor de dentro me ha hecho pensar -una vez más- en la alegría de una vida gallega, con sus verdes y sus azules fuera y sus naranjas y rojos dentro, al calor de un buen libro, de un café de pota y de la imaginación cuando echa a volar.
Hoy he inaugurado la temporada de otoño de bibliotecas. Ha sido en Parla. Un camino lento de reflexión sobre muchas cosas, la lectura entre ellas. He entrado en la biblioteca, he saludado a la bibliotecaria y he ido derecha a las estanterías donde están las novelas. El primer impulso es siempre el mismo: agarrar el tomo de Manuel Rivas, Los libros arden mal, que tantas veces he tomado prestado y he traído a casa, y tantas veces ha sido devuelto sin leer. Tras el resoplido de resignación por la imposibilidad de leer más de seiscientas páginas en estos días de comienzos, me he lanzado a la búsqueda y captura de antologías de cuentos -¡hay que ser prácticos y pensar en los trayectos en tren y metro!-. Al final, he venido cargada con cinco libros -el máximo establecido-; dos de ellos sobre animación a la lectura. Los otros tres: Cuentos madrileños, La oveja negra y demás fábulas, de Monterroso y Tesoros y otras magias, de Cunqueiro.
He cogido un bus para volver a casa. Me gusta sentir el agua de la lluvia sobre los cristales de los vehículos mientras yo estoy dentro. Y aún más me gusta sentir la calidez de las páginas de un libro mientras fuera llueve y la gente se resguarda bajo paraguas, impermeables y marquesinas. Pensar en la lluvia de fuera y el calor de dentro me ha hecho pensar -una vez más- en la alegría de una vida gallega, con sus verdes y sus azules fuera y sus naranjas y rojos dentro, al calor de un buen libro, de un café de pota y de la imaginación cuando echa a volar.
17 de septiembre de 2009
La pérdida
Estamos llenos de pérdida, rodeados de ella por todas partes. Siempre perdemos algo. A veces, cosas sin importancia, el tercer boli negro de la semana, el tren a Salamanca. Lo que duele es cuando lo que pierdes es algo que te ha conformado como lo que eres. Cuando de lo que has perdido sólo te va a quedar el recuerdo feliz de los días de la infancia y adolescencia. Entonces hay que recurrir a la memoria, a las anécdotas y batallitas. Hay que convertirse de repente en un viejo de veinte años, como aquel en que se convirtieron los Celtas Cortos en "La senda del tiempo". Pero de eso vivimos, de presente y pasado a partes iguales. Eso somos. La pérdida nos constituye como seres materialistas. Si no necesitásemos de lo otro, de los otros, del Otro, no percibiríamos la pérdida. Pero está ahí. Es un hueco que se hace en el presente y queda anclado al pasado.
Vivimos con la certeza de la pérdida, pero aún así somos capaces de vivir felices. Eso es lo más fascinante del ser humano.
Voy a echarte de menos.
Vivimos con la certeza de la pérdida, pero aún así somos capaces de vivir felices. Eso es lo más fascinante del ser humano.
Voy a echarte de menos.
13 de septiembre de 2009
Historias mínimas en imágenes /2
11 de septiembre de 2009
Ideas
Gracias al idioma, sobrevivimos. Porque somos palabra, quién lo duda. El lenguaje es una bolsa de ideas, una metafísica que no tiene reglas, una propuesta que cada día es distinta.
Mario Benedetti, Vivir adrede.
¿Qué son las ideas?, ¿qué son las palabras?, ¿qué es el lenguaje? Relaciones. Igual que la amistad, igual que la fraternidad, la guerra o el teatro. Gracias al idioma, sobrevivimos, dice Benedetti. Lo que no dice es que por culpa del idioma también a veces estamos a punto de morir.
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10 de septiembre de 2009
Cuando yo dirija una película
Está claro que no lo haré. Lo de dirigir películas no es algo que se me haya pasado nunca por la cabeza, ni siquiera me apetece. Pero, como probablemente le ocurre a mucha gente, a veces me siento en alguna parte y dejo que la vida pase como si fuese una película. Me ocurre sobre todo en el tren. Los trayectos de ida, en los que aún no pienso en el destino, se emborronan de caras desconocidas que llenan los vagones, una tenue luz del sol atraviesa la ventana y acaricia los ojos soñolientos. A mi lado, un chico guapísimo que parece salido de cualquier serie norteamericana de esas que arrasan tanto ahora. El olor es una mezcla de perfunes, jabones y ropa recién planchada. También me llega algo de aroma a café -es lo bueno de la vida real en oposición al cine, uno es más sensible a todo; incluso a los ojos verdes del chico que está sentado a mi lado-. Y también como en el cine una banda sonora inunda mis oídos. Es lo último que me descargué y puse en el mp3. Cuando las guitarras suenan fuertes, cuando la voz se hace más ronca y más profunda, se abren las puertas del vagón y entran veinticinco personas más de golpe. Más música, más sol, más ojos verdes, el aroma que emana el pelo reluciente de una pequeña de unos cinco años. Cuando yo dirija una película, existirá esta escena. Es la escena de la catarsis, de la música muy alta; de la chica que piensa en que se pasa la vida a unos pocos kilómetros, en la cama de un hospital donde alguien a quien quiere no tiene casi fuerzas para respirar y le inunda un calor repentino. El tren está abarrotado. El tren huele a gente y suena a Matt Nathanson. Esos ojos verdes no la miran a ella. Y ella piensa en el deber diario, en abandonar cualquier estudio absurdo y acompañar a quien quiere. Pero la realidad pesa más que todo eso. Se para el tren. La chica ha llegado a su destino y la canción ha terminado. La vida sigue aunque en una pequeña habitación de hospital alguien esté diciendo adiós.
love,
I'm aching to believe
give me something real enough
give me somewhere to fall from
'cause in the dark
I can't find my feet
built my world on promises
colorless and cold
I'm short of breath, I'm sure
gone, let it wash away the best I had
gone, and when I disappear
don't expect me back, don't expect me back
lost, sweetest things get lost
in the static far away
painted pictures of you
I fold
don't want to be holy then
don't want to be sold again
the way I was with you
I'm short of breath, I'm sure
gone let it wash away the best I had
gone and when I disappear
don't expect me back, don't expect me back
I'm short of breath, I'm sure
gone, let it wash away
the best I had
gone, and when I disappear
don't expect me back
don't expect me back
at its worse the heart is sober
at its worse the heart is cold, cold, cold
I'm short of breath, I'm sure
gone, let it wash away all the best I had
gone, and when I disappear
don't expect me, don't expect me back
gone, let it wash away
the best I had
gone, and when I disappear
don't expect me back
don't expect me back
don't expect me back
love,
I'm aching to believe
give me something real enough
give me somewhere to fall from
'cause in the dark
I can't find my feet
built my world on promises
colorless and cold
I'm short of breath, I'm sure
gone, let it wash away the best I had
gone, and when I disappear
don't expect me back, don't expect me back
lost, sweetest things get lost
in the static far away
painted pictures of you
I fold
don't want to be holy then
don't want to be sold again
the way I was with you
I'm short of breath, I'm sure
gone let it wash away the best I had
gone and when I disappear
don't expect me back, don't expect me back
I'm short of breath, I'm sure
gone, let it wash away
the best I had
gone, and when I disappear
don't expect me back
don't expect me back
at its worse the heart is sober
at its worse the heart is cold, cold, cold
I'm short of breath, I'm sure
gone, let it wash away all the best I had
gone, and when I disappear
don't expect me, don't expect me back
gone, let it wash away
the best I had
gone, and when I disappear
don't expect me back
don't expect me back
don't expect me back
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9 de septiembre de 2009
Historias mínimas en imágenes /1
Sabía que su mirada la delataría, pero no podía dejar pasar la oportunidad de regodearse en su desgracia.

Imagen de Federico Milano.

Imagen de Federico Milano.
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8 de septiembre de 2009
Rock de martes
Como ya dije en la entrada anterior, ayer comencé a trabajar. No me ha entrado el síndrome postvacacional (¡yuhuu!), todavía tampoco me ha dado el síndrome del quemado y, como veis, he retomado con fuerza el blog. Eso sí, llevo desde mediados de agosto con el síndrome de "Quiero que llueva o refresque. En Madrid me muero de calor", que suena a grupo de Facebook. Ante eso no se puede hacer nada. Tampoco puedo hacer nada ante el cansancio que provoca la falta de costumbre de madrugar (tanto) y tirarse seis horas seguidas ejerciendo la profesión (al menos los previos, como dirían en el fútbol).
Por eso hoy tengo que agarrarme al rock estatal de los martes. Para seguir despierta y, por qué no, para que a mí la luna me sepa a mucho.
La luna me sabe a poco,
de Marea.
Por eso hoy tengo que agarrarme al rock estatal de los martes. Para seguir despierta y, por qué no, para que a mí la luna me sepa a mucho.
La luna me sabe a poco,
de Marea.
7 de septiembre de 2009
Temporada 2009-2010
Hoy ya es oficial. Comienzo una nueva temporada, ¿una nueva etapa de nuestras vidas? Sí. Cuando he puesto el pie por primera vez en el colegio que me enseñará tantas cosas durante este curso, ha sido como recibir de golpe un chorro de luz de alguna parte. Ya es oficial, comienzo a trabajar como profesora. Me han enseñado las instalaciones del que será durante unos meses mi segundo hogar. Ha sido extraño, pero me he sentido satisfecha. He pensado en los kilómetros que anduve en Galicia, esos que supusieron un reto para mí, y los he colocado en paralelo con los kilómetros que recorreré este nuevo año. Kilómetros de trenes y metro, kilómetros de aprendizaje, empatía, paciencia, socialización. Kilómetros de vida que se abre ante nosotros y nos llega a las entradas de un colegio como un chorro de luz.
Queda oficialmente inaugurada la temporada 2009-2010 de este blog. Un blog que intentará seguir la línea de lo que ha sido hasta ahora, pero que estará lleno, esta temporada, de más vida. Al menos de más vidas, todas las que conformen lo que seré, lo que aprenderé.
Para empezar, música de créditos iniciales.
Por Yann Tiersen.
Queda oficialmente inaugurada la temporada 2009-2010 de este blog. Un blog que intentará seguir la línea de lo que ha sido hasta ahora, pero que estará lleno, esta temporada, de más vida. Al menos de más vidas, todas las que conformen lo que seré, lo que aprenderé.
Para empezar, música de créditos iniciales.
Por Yann Tiersen.
22 de agosto de 2009
Música y mensajes
Siempre me ha encantado escribir. Ayer hablaba con una amiga que me dijo que se arrepentía de no haber escrito más en lo que lleva de vida, porque ahora le cuesta rememorar el pasado sintiéndolo como entonces. Si escribimos desde la perspectiva del presente y leemos esos mensajes algún tiempo después, tendremos la oportunidad de desmentir nuestros sentimientos, ya sean presentes o pasados, y además, seremos capaces de revivir algunos acontecimientos con mayor lujo de detalles. Esta amiga mía me dijo también que para eso está el arte. La literatura, el cine, la fotografía, la pintura o la escultura son sólo un modo bello de dejar mensajes del presente para el futuro. Será por eso que aún me cuesta entender ese arte contemporáneo de las performances, jam sessions o improvisaciones. De todas éstas, las que no quedan grabadas en ningún lugar alcanzan el nivel de magia, tan solo rememorable con una eficiente área del cerebro ocupada a la memoria (¿era el hipocampo? ya no me acuerdo).
Estos días en los que, después de haber caminado mucho, estoy escribiendo poco, necesito los mensajes de otros para organizar un poco el semi-caos que uno trae tras un largo viaje. Y esos mensajes me vienen a través de la música. Parece que sólo a través de la música soy capaz de entenderme, de entender el mundo y de comunicarme. Parece como si no me apeteciese mucho contar mis experiencias, sino más bien soltar algunas citas de canciones, regalar los compases de alguna melodía y esperar que seas tú el que descifre (a tu manera) el arte que quizás se compuso cientos de años atrás y que a mí hoy me mueve el alma más que nunca. Quizá la composición que mejor describa nuestro estado de ánimo de hoy no esté aún ni siquiera inventada. Pues bien, es el tiempo de los artistas.
Estos días en los que, después de haber caminado mucho, estoy escribiendo poco, necesito los mensajes de otros para organizar un poco el semi-caos que uno trae tras un largo viaje. Y esos mensajes me vienen a través de la música. Parece que sólo a través de la música soy capaz de entenderme, de entender el mundo y de comunicarme. Parece como si no me apeteciese mucho contar mis experiencias, sino más bien soltar algunas citas de canciones, regalar los compases de alguna melodía y esperar que seas tú el que descifre (a tu manera) el arte que quizás se compuso cientos de años atrás y que a mí hoy me mueve el alma más que nunca. Quizá la composición que mejor describa nuestro estado de ánimo de hoy no esté aún ni siquiera inventada. Pues bien, es el tiempo de los artistas.
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17 de agosto de 2009
Eterno viajero
Soy eterno viajero de sueños e ilusiones,
soy eterno viajero de amores...
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16 de agosto de 2009
A través de la ventana
2 de agosto de 2009
Aprender (5)/ Comienza el Camino
Comienza la reflexión.
Aprender.
Aprenderse.
Caminar. Mirando siempre hacia adelante en un mirarse hacia adentro.
Un paso que lleva al siguiente. El cansancio y la necesidad de seguir.
El fin del Camino. Compostela. Regocijo del encuentro y tristeza por abandonar el camino.
Aunque yo estoy convencida de que el camino continúa. Seguimos caminando. No hay camino.
Aprender.
Aprenderse.
Caminar. Mirando siempre hacia adelante en un mirarse hacia adentro.
Un paso que lleva al siguiente. El cansancio y la necesidad de seguir.
El fin del Camino. Compostela. Regocijo del encuentro y tristeza por abandonar el camino.
Aunque yo estoy convencida de que el camino continúa. Seguimos caminando. No hay camino.
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28 de julio de 2009
Sabiduría popular / "La vida es mentira toa"
A Emilio, lector y teatrero.
Uno va caminando por la calle, tranquilamente, a eso de las once o las doce de la noche. Pleno verano. Avenidas abarrotadas de gente buscando el fresco de una terracita, un helado o una copa. Es una de las maravillas del mes de julio en Parla. Que las calles, a esas horas de la noche, albergan conversaciones triviales y profundas sobre la vida; carcajadas sonoras y el lagrimeo de alguna ex-novia despechada.

Entre ese runrun de la noche parleña destaca una frase. Sólo una. Además, no consigo colocarle inicio o final a la conversación; solamente rescato las palabras de la sabiduría callejera. Un señor de unos setenta años dice como quien no quiere la cosa: La vida es mentira toa. De repente pienso en todas las alegorías sobre la vida que conozco. La vida como sueño. La vida como camino. La vida como teatro. La vida como peregrinaje. La vida como... ¡Alto! En la vida como teatro entraría el componente de mentira al que hizo referencia ese señor. En realidad, buena parte de las vidas de las personas se sustentan en los pilares del engaño y la mentira. Uno se engaña a sí mismo o es engañado desde fuera: "España va bien", "No hay crisis", "Este es el último cigarrillo que me fumo", "Ya no quiero a menganita",... El engaño funciona como una mosca que nos zumba detrás de la oreja. Lo reconocemos en muchas ocasiones; y sin embargo, preferimos abrir la ventana y dejar que se escape a engancharlo de las alas y terminar con él. En el fondo el ser humano necesita de la mentira para vivir. El ser humano necesita crear un escenario con los componentes que lo rodean; necesita convertirse en actor e intentar sacar adelante su función más importante: la vida. Y vivimos la vida como un teatro. Con sus personajes que entran y salen, con sus apartes, con sus mutis, esperando que el telón tarde un poco más en cerrarse, porque aunque todo sea una mentira, la mayoría de las veces es una mentira hermosa.
Uno va caminando por la calle, tranquilamente, a eso de las once o las doce de la noche. Pleno verano. Avenidas abarrotadas de gente buscando el fresco de una terracita, un helado o una copa. Es una de las maravillas del mes de julio en Parla. Que las calles, a esas horas de la noche, albergan conversaciones triviales y profundas sobre la vida; carcajadas sonoras y el lagrimeo de alguna ex-novia despechada.

Entre ese runrun de la noche parleña destaca una frase. Sólo una. Además, no consigo colocarle inicio o final a la conversación; solamente rescato las palabras de la sabiduría callejera. Un señor de unos setenta años dice como quien no quiere la cosa: La vida es mentira toa. De repente pienso en todas las alegorías sobre la vida que conozco. La vida como sueño. La vida como camino. La vida como teatro. La vida como peregrinaje. La vida como... ¡Alto! En la vida como teatro entraría el componente de mentira al que hizo referencia ese señor. En realidad, buena parte de las vidas de las personas se sustentan en los pilares del engaño y la mentira. Uno se engaña a sí mismo o es engañado desde fuera: "España va bien", "No hay crisis", "Este es el último cigarrillo que me fumo", "Ya no quiero a menganita",... El engaño funciona como una mosca que nos zumba detrás de la oreja. Lo reconocemos en muchas ocasiones; y sin embargo, preferimos abrir la ventana y dejar que se escape a engancharlo de las alas y terminar con él. En el fondo el ser humano necesita de la mentira para vivir. El ser humano necesita crear un escenario con los componentes que lo rodean; necesita convertirse en actor e intentar sacar adelante su función más importante: la vida. Y vivimos la vida como un teatro. Con sus personajes que entran y salen, con sus apartes, con sus mutis, esperando que el telón tarde un poco más en cerrarse, porque aunque todo sea una mentira, la mayoría de las veces es una mentira hermosa.
16 de julio de 2009
Alegría
La alegría viene dada desde muchas fuentes. Alegría por las nuevas experiencias vividas que te hacen ser un poco diferente y cada vez más tú. La alegría de la música. La alegría de la vida. La alegría de la infancia que se levanta cada mañana con la sonrisa de la sorpresa que le depara ese inmenso futuro de tan solo veinticuatro horas. Alegría de estar aquí, ahora. Alegría de haber estado allí. Alegría de haber hablado. La alegría de la risa y de los ojos pillos que te llevan a bosques animados. La alegría de las amistades que se fraguan en quince días y puede que no duren nada, pero de las que siempre queda algo. Alegría del sol. Alegría del agua. La alegría de los juegos y del trabajo. La alegría que provoca el conocimiento adquirido.
Vengo cargada con quince kilos de alegría, uno por cada uno de los días de esta quincena que hoy remata con una canción reincidente y alegre como mi estancia en León y las sonrisas inocentes de la infancia recuperada.
Vengo cargada con quince kilos de alegría, uno por cada uno de los días de esta quincena que hoy remata con una canción reincidente y alegre como mi estancia en León y las sonrisas inocentes de la infancia recuperada.
28 de junio de 2009
Despedida con lluvia

Me despido de este blog (hasta no sé cuando, la verdad) con un fado lento y dulce de Mariza.
A Mariza la conocí el año pasado. Cristina me la regaló junto con una sonrisa, contenta porque compartíamos gustos musicales. Hoy sólo puedo pensar en Cristina con un fado como banda sonora.

Me despido de ti con una chuva finísima y deseando que disfrutes del verano lo vivas donde lo vivas. Yo volveré, por supuesto, y estoy segura de que alguna entrada intermitente se me escapará durante julio y agosto. Espero traer renovadas historias que contarte e imágenes que mostrarte.
27 de junio de 2009
Carlos ha vuelto con ritmos brasileiros
Maravilloso siempre. Carlos Núñez ha vuelto con ritmos del Brasil en su nuevo álbum Alborada do Brasil. Ya lo he dicho aquí muchas veces: soy una admiradora de Carlos Núñez, pero no sólo por su música, sino también por la pasión con que ejerce su profesión, con las ganas con las que investiga, mezcla y consigue traer ritmos de todo el mundo en una fusión con lo celta.
Sólo he podido verlo en concierto dos veces, pero su directo es uno de los mejores que he tenido la suerte de presenciar. Carlos Núñez pone el alma en todo lo que hace, disfruta haciendo música y amigos por el mundo. Creo que en eso reside su éxito: en trabajar en lo que quiere y estar rodeado de otros artistas tan grandes como él.
Un adelanto youtubero de su último trabajo:
La alegría y la saudade en una misma melodía. Sólo él es capaz de captarlo.
Sólo he podido verlo en concierto dos veces, pero su directo es uno de los mejores que he tenido la suerte de presenciar. Carlos Núñez pone el alma en todo lo que hace, disfruta haciendo música y amigos por el mundo. Creo que en eso reside su éxito: en trabajar en lo que quiere y estar rodeado de otros artistas tan grandes como él.
Un adelanto youtubero de su último trabajo:
La alegría y la saudade en una misma melodía. Sólo él es capaz de captarlo.
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26 de junio de 2009
Siente la lluvia. Abre las alas.
"En tu vida tendrás muchos motivos para ser feliz, uno de ellos se llama agua, otro se llama viento, otro se llama sol y siempre llega como una recompensa luego de la lluvia. Siente la lluvia. Abre las alas"
Luis Sepúlveda, Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar
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Luis Sepúlveda
25 de junio de 2009
Resaca de emociones
Para Jorge Diego
Hay días en los que uno sufre resaca de recuerdos, de emociones por los acontecimientos que han ocurrido los días previos. Se acercan los finales, se acercan nuevos principios y eso causa una especie de angustia extraña en la que uno comienza a mirar atrás para recordar lo que le hizo bien. Es una forma de asegurarse de cuáles son los pasos que tiene que andar.
Tras el cierre de las grandes puertas del pasado, a uno siempre se le olvida cerrar algunas ventanas. En esas ventanas se cuela la esperanza, los amigos de antaño que te sacaron una sonrisa. Con las puertas cerradas y algunas ventanas entreabiertas se me ha colado el recuerdo de MAVE 2008 y con él la polaridad extraordinaria de un chico de aire, la dulzura de una cántabra en Londres y la fuerza intelectual de un leo leonés.
Creo que este mensaje es demasiado encriptado. Es mejor terminar con él recordando una melodía que me atrapó en ese MAVE. Como siempre, la elección, al igual que las buenas ideas, vino de la mano de Jorge.
24 de junio de 2009
Reencuentros...
Javier Fernández Panadero es un físico muy interesante. También es profesor de secundaria y escritor de libros de divulgación científica. Además, fue compañero mío de la escuela de idiomas hace varios años. Y hace un par de semanas lo encontré firmando libros en la Feria del Libro de Madrid.
Me alegré enormemente por encontrarlo, ya que habíamos perdido el contacto, y también me alegré por su éxito en el mundo de la divulgación científica. Quizás os suenen los títulos de sus obras. Cuando perdí el contacto con él, ya había publicado el primero: ¿Por qué el cielo es azul? La ciencia para todos. Ahora, cinco o seis años después ya tiene en su haber dos libros más, y estoy convencida de que sigue. Los otros dos son ¿Por qué la nieve es blanca? La ciencia para todos y El mundo de Max. La ciencia para todos.
Además de esto, ha aparecido en prensa, radio y televisión y sigue manteniendo la sencillez de siempre. Escribe un blog al que ya me he aficionado. Te animo, lector, a que tú también te enganches a él porque encontrarás teorías y experimentos muy interesantes y te darás cuenta de por qué, al igual que un filólogo se emociona con la acentuación, la evolución de la lengua o la Celestina, los físicos se emocionan con su especialidad: la vida. En realidad conocer la física es entender un poquito mejor el mundo que nos rodea, poder explicar razonadamente procesos o acontecimientos que ocurren día a día a nuestro alrededor. Al final me atrevería a decir que la ciencia es casi todo.

Ahora que él ha presentado mi blog en el suyo, lo cual ha sido todo un honor para mí, le devuelvo el halago hablándote de él. Su saludo ha sido un acicate para actualizar y no dejar este blog desahuciado en su intento (ya desesperado) por mantenerse incólume. Pues eso. Larga vida a nuestros blogs y mis mejores deseos para Javier.
Me alegré enormemente por encontrarlo, ya que habíamos perdido el contacto, y también me alegré por su éxito en el mundo de la divulgación científica. Quizás os suenen los títulos de sus obras. Cuando perdí el contacto con él, ya había publicado el primero: ¿Por qué el cielo es azul? La ciencia para todos. Ahora, cinco o seis años después ya tiene en su haber dos libros más, y estoy convencida de que sigue. Los otros dos son ¿Por qué la nieve es blanca? La ciencia para todos y El mundo de Max. La ciencia para todos.
Además de esto, ha aparecido en prensa, radio y televisión y sigue manteniendo la sencillez de siempre. Escribe un blog al que ya me he aficionado. Te animo, lector, a que tú también te enganches a él porque encontrarás teorías y experimentos muy interesantes y te darás cuenta de por qué, al igual que un filólogo se emociona con la acentuación, la evolución de la lengua o la Celestina, los físicos se emocionan con su especialidad: la vida. En realidad conocer la física es entender un poquito mejor el mundo que nos rodea, poder explicar razonadamente procesos o acontecimientos que ocurren día a día a nuestro alrededor. Al final me atrevería a decir que la ciencia es casi todo.

Ahora que él ha presentado mi blog en el suyo, lo cual ha sido todo un honor para mí, le devuelvo el halago hablándote de él. Su saludo ha sido un acicate para actualizar y no dejar este blog desahuciado en su intento (ya desesperado) por mantenerse incólume. Pues eso. Larga vida a nuestros blogs y mis mejores deseos para Javier.
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La ciencia para todos
21 de junio de 2009
20 de junio de 2009
Soneto digital
Fernando Aguiar es un poeta experimental portugués nacido en Lisboa en 1956. En la década de los 80 empezó su actividad experimental en el ámbito poético y se mueve con soltura entre la poesía visual, la sonora, las performances y toda la tecnología aplicada al mundo de la poesía.
Afortunadamente, he descubierto la obra de este poeta gracias a Clara, y ésta a su vez, vía Hugo, un lisboeta muy simpático que le enseña Literatura Medieval Portuguesa e inyecta en el resto de sus alumnos el gusto por esta poesía un poco más alternativa.
Dentro de esta poesía alternativa se encuentra un poema visual titulado "Soneto digital", que reproduzco aquí pero que no es el original del poeta, ya que no lo encuentro por parte ninguna. Seguro que tú, que me lees, si eres más ágil con esto de internet, puedes pasarme un enlace donde encontrar la imagen original. De momento, tras recibir de Clara la idea del poema, lo he elaborado yo con mis propias manos:

Otros poemas del artista son éstos. Esta vez, te dejo que disfrutes con los originales:

Afortunadamente, he descubierto la obra de este poeta gracias a Clara, y ésta a su vez, vía Hugo, un lisboeta muy simpático que le enseña Literatura Medieval Portuguesa e inyecta en el resto de sus alumnos el gusto por esta poesía un poco más alternativa.
Dentro de esta poesía alternativa se encuentra un poema visual titulado "Soneto digital", que reproduzco aquí pero que no es el original del poeta, ya que no lo encuentro por parte ninguna. Seguro que tú, que me lees, si eres más ágil con esto de internet, puedes pasarme un enlace donde encontrar la imagen original. De momento, tras recibir de Clara la idea del poema, lo he elaborado yo con mis propias manos:
Soneto digital

Otros poemas del artista son éstos. Esta vez, te dejo que disfrutes con los originales:

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18 de junio de 2009
En el medio
Siendo fiel a mi actitud bloguera de las últimas semanas, y siguiendo la "ley del mínimo esfuerzo", te regalo esta canción hermosa de Tontxu. Se llama En el medio y habla de esas personas que luchan por las mejores soluciones, por las pacíficas. En Bilbao muero yo. Y siguen quedándonos sueños por cumplir.
17 de junio de 2009
Hoy puede ser un gran día
Hoy puede ser un gran día,
duro, duro con él.
Porque para empezar, la conversación con Joan Massagué en Hoy por Hoy ha hecho brillar muchos rayitos de esperanza contra el cáncer.
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14 de junio de 2009
Día mundial del donante de sangre

Todos los días se celebra algo. Parece que no pasa un día sin que tengamos que recordar que es "el día mundial de X". Está bien esto de que se dedique un día para homenajear a un colectivo, a una idea, un acontecimiento, etc. Es una pena que el reconocimiento quede ligado sólo a ese día, pero algo es algo.
Hoy es el día Mundial del Donante de Sangre.
Si eres oyente habitual de la Cadena Ser, estarás al tanto de la celebración. Toda la semana están recordando la importancia de la donación de sangre. Nos dicen que con el casi medio litro de sangre que sacan en cada donación se pueden salvar hasta tres vidas. Nos recuerdan que donar sangre no nos cuesta nada, que no busquemos excusas para hacerlo. Incluso nos incitan a donar con la excusa de la merienda gratis. En la Cadena Ser nos han dado muchas razones para ir a donar. Pero sin duda, la más emotiva, la que más me ha entrado por el corazón y el oído es la de que una donación suena a una sinfonía inacabada, una sinfonía del tac-tac-tac. Pensar en Sinfonías Inacabadas es pensar en Schubert, ¿y quién se resiste a donar sabiendo que es un acto tan maravilloso como la obra de un genio?
Sinfonía Inacabada, Franz Schubert
Estoy dispuesta a sufrir la búsqueda de mis tímidas venas, tantas veces como sea necesario. Porque donar es regalar vida, de la misma manera que lo hace una pieza de música de Schubert.
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13 de junio de 2009
La felicidad pública

Hace algún tiempo hablaba del amor público y de la vida de los otros. Criticaba ese afán que tiene todo el mundo por mostrarle al resto de la gente lo maravillosa que es su pareja y lo que la quiere, además de esa manía de contar su vida a gritos cuando uno va en el tren o en el metro.
Creo que hay sentimientos y emociones que se corrompen menos si no se hacen públicos. Lo mismo pasa con la felicidad, o la apariencia de felicidad. Diariamente nos sometemos a un chorro de felicidad ajena difícilmente esquivable. Cientos de blogs, fotologs, espacios, etc. llenos de fotografías de gente de fiesta, sonriendo y demostrándole al público lo fabulosamente bien que se lo están pasando. Yo sé que el problema es mío por pasearme por esos blogs, fotologs y espacios públicos y ver las fotos de esa felicidad rimbombante que cada vez me cuesta más entender.
Como el problema es mío, dejaré de ver las fotos de esa felicidad pública, porque sé que la gente seguirá demostrándole al mundo lo encantada de haberse conocido que está.
9 de junio de 2009
Fuenteovejuna otra vez /renacer en el teatro

Hace unos meses escribí una entrada titulada Fuente Ovejuna, en Parla. Y debió de gustar lo que allí dije porque ha sido una de las entradas más leídas del blog. Hoy, varios meses después y después de que el grupo de teatro haya girado por todo el mundo (no exagero, han estado hasta en EEUU representando su obra), no puedo por menos volver a escribir unas líneas dedicadas a ellos. Creo que esos chicos son una imagen viva de superación, compañerismo, trabajo en equipo, fuerza de voluntad, pasión por el teatro y por la vida y orgullo por lo que están consiguiendo. Y todo esto lo sé porque los he vuelto a ver y me han gustado aún más. Está claro que tienen que pulirse, pero eso es cuestión de tiempo y profesionalización. Muchos de ellos estarán hoy haciendo los exámenes de Selectividad y otros tantos agobiados con su fin de curso académico, lo que significa que han trabajado muy duro durante este curso.
No recuerdo ahora el nombre de todos los actores, y estaría feo enumerar sólo a aquellos que conozco, pero no puedo poner el punto final a esta entrada sin hacer una breve referencia a la actuación fantástica de David Chamero y de Blanca Agudo. Creo que nunca había visto una Laurencia tan creíble en el monólogo frente a los hombres:
LAURENCIA No me nombres
tu hija.
ESTEBAN ¿Por qué, mis ojos?
¿Por qué?
LAURENCIA Por muchas razones,
y sean las principales,
porque dejas que me roben
tiranos sin que me vengues,
traidores sin que me cobres.
Aún no era yo de Frondoso,
para que digas que tome,
como marido, venganza;
que aquí por tu cuenta, corre;
que en tanto que de las bodas
no haya llegado la noche,
del padre, y no del marido,
la obligación presupone;
que en tanto que no me entregan
una joya, aunque la compre,
no ha de correr por mi cuenta
las guardas ni los ladrones.
Llevóme de vuestros ojos
a su casa Fernán Gómez:
la oveja al lobo dejáis,
como cobardes pastores.
¡Qué dagas no vi en mi pecho!
¡Qué desatinos enormes,
qué palabras, qué amenazas,
y qué delitos atroces,
por rendir mi castidad
a sus apetitos torpes!
Mis cabellos, ¿no lo dicen?
¿No se ven aquí los golpes,
de la sangre y las señales?
¿Vosotros sois hombres nobles?
¿Vosotros padres y deudos?
¿Vosotros, que no se os rompen
las entrañas de dolor,
de verme en tantos dolores?
Ovejas sois, bien lo dice
de Fuente Ovejuna el nombre.
Dadme unas armas a mí,
pues sois piedras, pues sois bronces,
pues sois jaspes, pues sois tigres...
-Tigres no, porque feroces
siguen quien roba sus hijos,
matando los cazadores
antes que entren por el mar
y por sus ondas se arrojen.
Liebres cobardes nacistes;
bárbaros sois, no españoles.
Gallinas, ¡vuestras mujeres
sufrís que otros hombres gocen!
Poneos ruecas en la cinta.
¿Para qué os ceñís estoques?
¡Vive Dios, que he de trazar
que solas mujeres cobren
la honra de estos tiranos,
la sangre de estos traidores,
y que os han de tirar piedras,
hilanderas, maricones,
amujerados, cobardes,
y que mañana os adornen
nuestras tocas y basquiñas,
solimanes y colores!
A Frondoso quiere ya,
sin sentencia, sin pregones,
colgar el Comendador
del almena de una torre;
de todos hará lo mismo;
y yo me huelgo, medio-hombres,
por que quede sin mujeres
esta villa honrada, y torne
aquel siglo de amazonas,
eterno espanto del orbe.
Enhorabuena de nuevo a este equipo de actrices y actores y muchísima suerte en ese certamen de teatro en el que participáis.
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6 de junio de 2009
La charanga o una máquina del tiempo
Entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Antonio Machado
Esta mañana, a las 11 aproximadamente, se han empezado a oír trompetas y tambores debajo de casa. Es raro, porque todavía no son las fiestas de Parla y aunque sea sábado, la tradición de la charanga no está arraigada en mi barrio.
He salido rápido a la terraza para ver qué ocurría. Y en todas las ventanas y terrazas otras tantas caras se asomaban también, intentando averiguar qué pasaba, tratando de formar parte del espectáculo del sábado y la charanga.
Una comitiva de unas veinte personas vestidas de largo seguían con cara de júbilo a los músicos. No se distinguían otras personas "principales" dentro del gentío, tales como novios o niños y niñas de comunión; sólo el tumulto de la gente tras los músicos. Un barullo de cánticos y vítores. Entre el griterío se oye un "¡Vivan los novios!", y de repente todo cobra sentido. La gente, la música, los trajes largos y el camino hacia la parroquia. Sin tener experiencia previa de algo así, mi mente se ha trasladado directamente a los lugares más perdidos de la geografía española, a otras épocas de la España de charanga y pandereta, de espíritu burlón y de alma quieta. Mañana todos votamos por el futuro; por Europa. Mientras tanto, ajena a todo, sigue la tradición mantenida, uniendo con un lazo (¿)débil(?) pasado, presente y futuro.
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4 de junio de 2009
Yo sí
2 de junio de 2009
Sinonimia
troula
esmorga
festa
pándega
ruada
troulada
trouleo
chola
rexouba
rebuldaina
riola
rumba
gandaina
foliada
¿Qué me dices de una lengua que ha acuñado catorce términos para referirse a una misma realidad? Una vez más me quito el sombrero ante el gallego. Y te invito a que lo hables, lo descubras, te enamores de él...
1 de junio de 2009
Abandono forzado y bla, bla, bla...

No suelo, porque no me gusta, dar explicaciones acerca de por qué no actualizo el blog. Sin embargo, tengo un peso de hombros que no me deja vivir tranquila si no escribo esto. En realidad es una tontería. Lo que me pasa es que entro en mi blog esperando encontrarme algo, como si fuera el blog de otro y no supiera que no hay entradas programadas ni actualizaciones, entonces me llevo un chasco y pienso: "Actualiza, mujer, actualiza". Y sigo sin actualizar.
¿Por qué?
1. Porque estoy de exámenes.
2. Porque primero tengo que releer todas las entradas de los últimos días de Manuel Casal y escribir comentarios en ellas, que no me dejan indiferente.
3. Porque primero tengo que responder a varios e-mails que tengo, ahí, leídos y dejados de mi mano.
4. Porque le debo llamada a: Clara, a Diego y a Miwe.
5. Porque ando ocupada pensando en qué voy a dedicar el resto de junio (cuando sea el momento de decir que existe "resto de junio")
6. Porque tengo que organizar todas las ideas y temas que se me pasan por la cabeza y que etiqueto como: "Esto tengo que ponerlo en el blog", y después, ponerme a escribir entradas.
7. Porque ando como loca buscando las declaraciones exactas que Ibarra, el presidente de Extremadura, hizo sobre un tío que "es más de derechas que el grifo del agua fría", y si no las encuentro, no puedo hacer una entrada que tengo pensada que se va a llamar "Metáforas 3".
8. Porque no tengo material musical renovado, y aunque lo tuviera sería echarle mucho morro, que dice Andrés: "A ver si te da por escribir algo, que eso de poner vídeos es muy fácil".
Sí, lo sé. Me ha sobrevenido un ataque de sinceridad y de verborrea incontenible. Pero es que estoy de exámenes y necesito un desahogo tras las barreras de la Psicología Social, que parece fácil, pero no lo es. Y porque echo de menos ir al insti y ver a los chicos vestidos de primavera, que da gusto ver cómo se quieren cuando hace un poquito de calor. Menos mal que preparo nueva unidad didáctica para el viernes. Quizás para entonces ya se me haya pasado la charlatanería y no volváis a saber más de mi vida. La no virtual, quiero decir.
29 de mayo de 2009
28 de mayo de 2009
Empieza la cuenta atrás
Doce, once, diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno...
Esa cuenta atrás sólo se puede celebrar con Luis Ramiro y su "Cuenta conmigo". Reminiscencias de Sabina y de Benedetti. ¿Qué mejor homenaje para el final de nuestras vidas?
Esa cuenta atrás sólo se puede celebrar con Luis Ramiro y su "Cuenta conmigo". Reminiscencias de Sabina y de Benedetti. ¿Qué mejor homenaje para el final de nuestras vidas?
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27 de mayo de 2009
Sueños
Esta noche he soñado con Marta. En realidad no recuerdo el sueño. Sólo sé que Marta campaba por él a sus anchas con su sonrisa permanente y su abrazo de dulzura. Acabo de acordarme ahora, justo cuando pensaba en todas las películas que he visto acompañada por amigos. Curiosamente, no he recordado ninguna de las que he visto con ella. Se me ha venido a la cabeza La vida secreta de las palabras, que vi en Santiago de Compostela, en la habitación de un hostal en el portátil de un amigo. Esa película parece el sueño que Marta nunca tendrá. Esa película es el océano en sí misma, una mirada rubia y un amor que atraviesa la realidad. Una de las canciones que componen la banda sonora de esta película es "Hope there's someone" y la cantan Antony and the Johnsons. Siempre que la escucho me acuerdo de todos menos de esa tarde en Santiago, del barco y de la falda roja que llevaba puesta.
26 de mayo de 2009
Os desafío

El Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP) es un colectivo formado por más de 132 hospitales y 260 médicos españoles que trabajan, desde 1991, por avanzar en el tratamiento de este tipo de cáncer mediante la investigación y la prevención.
En los últimos años, los médicos del GECP han detectado en España una tendencia preocupante en la evolución de la enfermedad: su incidencia entre población cada vez más joven a causa de la adquisición temprana del hábito tabáquico.
Así, con la intención de concienciar a la sociedad y a los más jóvenes, de las consecuencias negativas del tabaco, el GECP, de la mano de la farmacéutica Pierre Fabre, convoca este concurso de cortos.
Los Cortos deben plasmar las consecuencias negativas del tabaco para la salud de las personas (reflejando, de manera especial, la posibilidad de adquirir un cáncer de pulmón) y por qué es importante no 'caer' en este hábito. Así mismo, el mensaje debe motivar al espectador hacía el cese de esta costumbre.
Fuente: www.cortosdejadefumarya.com
La iniciativa me parece muy buena, y si te interesa participar, pincha en el enlace de arriba, que es la página en la que he encontrado la información, y obtendrás más datos acerca de las bases del concurso y del premio. Animo y "desafío" desde aquí a mis amigos blogueros de Panda de Tolos y al Principinho Republicano, aficionados a esto de los cortometrajes. Estoy segura de que sabrán dejar el pabellón bien alto y espero que durante el rodaje vayan cayéndoseles los cigarrillos de las manos.
También animo y desafío a otra persona. Pero a que deje de fumar. Andrés, que casi desde que tengo uso de razón te conozco fumando. A ver si esto te convence de una vez por todas.
Puedes ver aquí algunos de los cortos que ya se han presentado.
25 de mayo de 2009
Poesía (sin poesía)
Gracias a un empujón tolo y guindero he llegado hasta LiteraliaTV, un canal de literatura, o mejor dicho y como pone en la cabecera: literatura en canal.
Y en este canal de literatura me he encontrado a Gonzalo Escarpa, al que conocía de oídas, pero al que no ponía rostro, voz ni poesía. Gonzalo Escarpa dirige el refresco mental llamado "Todo es poesía menos la poesía". Y en este pequeño programita de unos minutos puedes encontrar regalos tan inesperados y tan fantásticos como éste:
Y en este canal de literatura me he encontrado a Gonzalo Escarpa, al que conocía de oídas, pero al que no ponía rostro, voz ni poesía. Gonzalo Escarpa dirige el refresco mental llamado "Todo es poesía menos la poesía". Y en este pequeño programita de unos minutos puedes encontrar regalos tan inesperados y tan fantásticos como éste:
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24 de mayo de 2009
Aprender (4)
Quería esperar unos días para copiar este texto. Lo suficiente para entregar el
trabajo que he hecho y lo contiene. Pero no puedo esperar. Leyendo unos textos de Francisco Giner de los Ríos, he aprendido de verdad lo que significan las renovaciones pedagógicas.
Te copio aquí el fragmento que más me ha movido:
trabajo que he hecho y lo contiene. Pero no puedo esperar. Leyendo unos textos de Francisco Giner de los Ríos, he aprendido de verdad lo que significan las renovaciones pedagógicas.Te copio aquí el fragmento que más me ha movido:
Transformad esas antiguas aulas; suprimid el estrado y la cátedra del maestro, barrera de hielo que lo aísla y hace imposible toda intimidad con el discípulo; suprimid el banco, la grada, el anfiteatro, símbolos perdurables de la uniformidad y del tedio. Romped esas enormes masas de alumnos, por necesidad constreñidas a oír pasivamente una lección, o a alternar en un interrogatorio de memoria, cuando no a presenciar desde distancias increíbles ejercicios y manipulaciones de que apenas logran darse cuenta. Sustituid en torno del profesor, a todos esos elementos clásicos, un círculo poco numeroso de escolares activos, que piensan, que hablan, que discuten, que se mueven, que están vivos, en suma, y cuya fantasía se ennoblece con la idea de una colaboración en la obra del maestro. Vedlos, excitados por su propia espontánea iniciativa, por la conciencia de sí mismos, porque sienten ya que son algo, en el mundo, y que no es pecado tener individualidad y ser hombres. Hacedles medir, pesar, descomponer, crear y disipar la materia en el laboratorio; discutir como en Grecia los problemas fundamentales del ser y destino de las cosas; sondear el dolor en la clínica, la nebulosa en el espacio, la producción en el suelo de la tierra, la belleza y la historia en el Museo; que descifren el jeroglífico, que reduzcan a sus tipos los organismos naturales, que interpreten los textos, que inventen, que descubran, que adivinen nuevas formas doquiera… Y entonces, la cátedra es un taller, y el maestro un guía en el trabajo; los discípulos, una familia; el vínculo exterior se convierte en ético e interno; la pequeña sociedad y la grande respiran un mismo ambiente; la vida circula por todas partes, y la enseñanza gana en fecundidad, en solidez, en atractivo, lo que pierde en pompa y en gallardas libreas.
Discurso de inauguración del curso 1880-81, Francisco Giner de los Ríos.
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21 de mayo de 2009
20 de mayo de 2009
Los clásicos /3
Para empezar, lo que quieras amar, pon tu afán en hallarlo
(...)
No esperes que un aura tenue la traiga hasta ti desde el cielo,
tienen tus ojos que ver quién es la niña ideal.
Ovidio Nasón, Arte de Amar
Esto es para una filóloga clásica. Y para ti, lector. Pon tu afán en hallarlo, aquello que quieras amar. Por cierto, amar es un término muy amplio, amplía las miras para interpretarlo.
19 de mayo de 2009
18 de mayo de 2009
Se fue el poeta

Empecé a leer su poesía porque parecía más fácil que otras. Siempre pensé que, de tan joven, no lo estudiaría en la universidad. Sin embargo, tuve la suerte de estudiarlo. Y muy bien, por cierto. Nos lo explicó una especialista con su antología Los espejos, las sombras. Y con cada poema suyo recordaba mis inicios. Un poema a media noche descubierto en cualquier parte; el libro de lengua de bachillerato con alguno de los suyos, como ejemplo de poesía hispanoamericana, con la estupidez supina de pensar que si lees a un poeta hispanoamericano los has leído a todos. Y regalos. Muchos regalos de su poesía.
Anoche se fue el poeta. Falleció Mario Benedetti. No sé si con su bigotito y su mirada de muchacho travieso, o si ya los perdió ambos. Lo cierto es que, como siempre, se va el poeta, pero queda grabada en los corazones y en el hipocampo su poesía que grita, que se rebela.
TODAVÍA
No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría
palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo
tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto
nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa
sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía
pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro
y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido
y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.
17 de mayo de 2009
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