1 de junio de 2011

Ella y él (XI)


El descubrimiento de sí mismo se produjo un día soleado. Se dio cuenta, de repente, de que de los dos él era el romántico. Él era quien vivía dentro de su mundo de imaginación, en su mentira grande y constante. Esa mentira que le daba seguridad y poder. Esa mentira, que era como una máscara que se había dibujado en su rostro, era la encarnación del romanticismo. Lo que le separaba y le ataba al mundo.

Ella ya se había dado cuenta de eso mucho tiempo atrás, pero prefirió dejarle vivir en el engaño. Al fin y al cabo, le quería tanto que ni siquiera ese detalle le importó esta vez. Le abrió la puerta de su burbuja, quiso confiar en que esta vez no se desharía.


28 de mayo de 2011

Mis ficciones

Hablo de "Ella y él", mis ficciones, porque me gusta refugiarme en el mundo de dos enamorados. Más que nunca ahora que mi espíritu se siente asfixiado en un infinito mar azul sobrevolado por gaviotas. Parece que ante este panorama lo más fácil es hundirse. Pero yo espero que la poesía de "Ella y él" y los elogios que por ellos me dedican mis amigos, me mantengan a flote hasta que asimile la nueva realidad que nos acecha. Lo de los exámenes siempre es más llevadero que la supresión de la libertad.


* La foto, la he tomado prestada de aquí.
El texto es de Extremoduro y un guiño a S.

27 de mayo de 2011

Ella y él (X)

A ella no le dieron el trabajo que había deseado durante tanto tiempo.
Él la abrazó en silencio y ese día no le habló de libros.



(Gracias por la propuesta musical, Carlos)

26 de mayo de 2011

Ella y él (IX)

A ella le gustaba imaginar que vivía dentro de una burbuja.
A él sus burbujas le rozaban las manos. Las acariciaba con delicadeza, pero al final siempre se deshacían.

25 de mayo de 2011

25 de mayo

El día de hoy suena a fecha redonda. Me gustan los cincos en el calendario. Y aunque suene a fetichista siempre he creído que daban suerte, como el nueve.

Que se inaugure con suerte esta etapa de exámenes. Como dice el refrán, al mal tiempo, buena cara.
Y Sol siempre arriba, junto con la esperanza del cambio.

24 de mayo de 2011

Ella y él (VIII)

Para Sara, lectora reciente pero fiel.



El tren cantaba por ellos "The more I see you, the more I love you".
Y ella recitaba mentalmente cada una de las palabras de la canción, las hacía suyas, porque el mensaje les correspondía a ellos. 
Se miraron las pantorrillas, fue un acto reflejo de los dos, su secreto de enamorados. Como los que en las películas usan como código secreto la palabra "París". Sonrieron ante las pantorrillas del otro, tan anhelantes ambos, y dejaron que terminara la melodía. El tren fue su refugio y su sueño durante dos minutos. Fuera les esperaba la realidad.

23 de mayo de 2011

Luto electoral

Hoy no hay fuerza para escribir. Hoy solo hay una necesidad de silencio y de reflexión post-electoral.


22 de mayo de 2011

Sol es una burbuja en Madrid

Hoy voy a ejercer un derecho democrático. Voy a votar. Y mi voto lo he decidido a conciencia, tras la manifestación del domingo pasado y las "revueltas" pacíficas de esta semana en Sol. No sé cuáles serán los resultados de esta elección, intentaré estar todo el día con los ojos cerrados y los oídos tapados ante la actualidad. Y por la noche lo veremos.

Hoy voto por lograr que la burbuja en la que se ha convertido Sol esta semana dure mucho tiempo. Una burbuja organizada por comisiones de trabajo, en la que se trabaja desde la solidaridad y la gratuidad. Una burbuja en la que las manos de todos son útiles. Una burbuja en la que no faltan la cultura, la educación, el diálogo, las sonrisas y la esperanza de un mundo mejor. Voto hoy para que eso se cumpla. Para que la burbuja no quede en el sueño de unos días. Para que Madrid se convierta en una ciudad abierta, plural, multicultural, que acoja desde la esperanza en otro mundo posible. Voto para poder sentirme orgullosa de la ciudad en la que vivo y mi comunidad autónoma. Voto para que este movimiento no pare. Y espero que los políticos no queden indiferentes ante la reorganización de Sol.

Los jóvenes tomaron la calle el domingo pasado. Hoy tomaremos los colegios. Vamos a votar porque queremos un cambio. Y yo confío en que ese cambio llegará.

21 de mayo de 2011

¿La revolución es imparable?

Todas las revoluciones llegan a un final. El final de las revoluciones llega cuando se obtiene aquello que se ha añorado durante tanto tiempo y por lo que se ha luchado. La revolución española es una lucha sin armas, una lucha pacífica y quizás por eso sea más difícil. Enfrentarse con violencia se lleva vidas por delante y puede terminar con los problemas con relativa facilidad; pero lograr los objetivos con el diálogo y con el comportamiento civilizado es un trabajo arduo que requiere paciencia.

Me sorprende muy gratamente que España esté siendo paciente. Un país que parecía anestesiado por la urgencia del "lo quiero aquí y ahora, lo quiero YA", utiliza precisamente la palabra YA como lema de su revolución, pero no precipita los procesos. Algunas personas opinan que este movimiento masivo debería haberse llevado a cabo hace unos meses. Mi argumento es que a veces las cosas ocurren cuando tienen que ocurrir. El 15 de mayo fue la fecha elegida y el movimiento se les ha ido de las manos. La revolución se ha visto como algo factible y decenas de miles de personas han salido a la calle para apoyarla. ¿Que es contraproducente? Hace dos horas pensaba que sí, ahora no lo pienso así. Es lo que tienen las revoluciones, en muy pocos días cambias de opinión tantas veces como sea necesario. Cambias de opinión porque piensas, porque reflexionas, porque te dejas permear por los argumentos de los otros y porque aprendes.

Hace tan solo seis días estaba convencida de que la manifestación del 15M era necesaria y sabía que lograría éxito y repercusión. Pero no podía ni siquiera esperarme que un grupo de veinte personas que decidieron acampar en Sol llegara a congregar a las veinte mil personas que estaban anoche gritando consignas democráticas o simplemente estando. Creo que la posición que tenemos que tomar ante este movimiento es la de estar y compartir. Todos los que hemos pisado Sol estos días sabemos que en eso se basa la acampada. Es un compartir de ideas y un estar presente como diciendo: "Esta soy yo, ideológicamente pensaré de manera diferente a como lo hace la persona que está a mi lado, pero comparto su idea de salir a la calle y pedir un cambio". Y en eso estamos.

¿Es imparable la revolución? No sé. No me atrevo a decir nada, porque ahora no hay certezas. La única certeza es que la sociedad española no está anestesiada. Que el movimiento, la revolución que nadie esperaba se está llevando a cabo. Y lo hace con ilusión, con fuerza, con diálogo, con compromiso y solidaridad. Por fin algo que atañe a lo más profundo de nosotros crea una revuelta. No hay copas del mundo que nos unan. Está lo más preciado que tenemos y que tenemos que defender: nuestra libertad y nuestra dignidad. Entre todos es más fácil y tiene pinta de ser imparable. Pero yo no digo nada. Prefiero esperar y ver qué pasa mañana.

De momento, hoy hago una parada en el camino. Reviso los eslóganes y las imágenes de estos días. Pienso. Reflexiono. Y veré si me veo reflejada en todo esto. Hoy es día de reflexionar y reflexionar es devolver el reflejo en el espejo. Volquemos mañana en las urnas el reflejo de lo que ha ocurrido estos días. Mañana es el día en que podemos ejercer la libertad con pleno derecho. Nadie nos va a decir cómo hacerlo ni nos va a prohibir que demostremos con un papel lo que pensamos. Mañana todos los ciudadanos españoles seremos iguales ante las leyes y en nuestra mano está lograr el cambio deseado.

19 de mayo de 2011

La buena educación

No me educaron para triunfar. Me educaron para hacer las cosas bien, para pensar con criterio propio y tomar las decisiones más convenientes para mí misma y para las personas que me rodean.

Considero que soy una persona bien educada. ‘Bien educada’ en el sentido en que tanto mis padres como mis profesores me han dado buenos modelos y han hecho bien su labor educadora.

Me da la sensación de que ahora triunfa mucho la idea de no educar o educar mal y la de educar para triunfar. Eso último está bien cuando el triunfo se hace con valores de compañerismo, sin competencia desleal, aprendiendo y aportando cosas interesantes al resto. Lamentablemente, la educación para el triunfo se basa en pilares podridos como la trampa, el engaño, el ocultamiento de información o el trato vejatorio al resto de compañeros con los que compites. Por eso, la gente que triunfa o que ha triunfado es gente que usa malas artes, que se ríe del resto, que antepone su bienestar al de las personas que le rodean. En fin, creo que es gente mala. Y el triunfo, que uno imaginaría como un valor positivo, un resultado esperable y aceptable, se convierte en un cáncer de la sociedad que empieza a carcomerla por la superficie y va infectándola en lo más profundo.

Creo que la idea de educar para triunfar no es mala, siempre y cuando se tenga muy claro qué es triunfar. Triunfar no es alcanzar el puesto más importante en la empresa, no es sacar las mejores notas, no es casarse y tener tres hijos, no es sacar la licenciatura en cuatro años en lugar de en ocho, no es tener más dinero que todos. No. Eso no es triunfar. Triunfar es lograr ser felices con lo que hacemos y saber transmitir esa felicidad a las personas que están cerca de nosotros. Y para lograr una felicidad sana y humana que no se sustente en el dinero y la posesión de bienes naturales, hace falta una buena educación.


18 de mayo de 2011

Gratuidad. Gratitud.

Debería existir la gratuidad en el conocimiento. No hablo aquí de la enseñanza pública ni de ningún tipo de institución que se dedique a distribuir el conocimiento. Hablo del conocimiento per se. El conocimiento humano.

Estoy viviendo con intensidad una nueva etapa de exámenes en mi vida. Ya lo he dicho más veces aquí: recibo la universidad ahora desde otro punto de vista, con una perspectiva más general, más abierta. La percibo no solo como un medio para lograr mi fin, que es terminar Filología Inglesa, sino como un fin en sí mismo: el contacto humano, la transmisión y recepción de ideas, es decir, la comunicación real de conocimiento. Por eso me gustan las personas que comparten y agradecen el compartir, por eso entrego mi tiempo a gente que lo necesita, y recibo, con gratitud, el tiempo de gente para quien las horas son valiosísimas.

Eso debería ser el conocimiento. Un tesorito que no escondemos en lo más profundo de nosotros, sino que compartimos, entregamos, regalamos. Yo pienso para mí, pero me gusta que lo que pienso te llegue a ti, que me lees. Y me lees, no en la busca de conocimiento, sino en la búsqueda de quién sabe qué: otras perspectivas, a ti mismo, un descanso en la dura jornada, una idea, un color, una impresión... Algo te trae aquí. Y también hay algo que me lleva a ti. La gratuidad del compartir y la gratitud del sentirme leida, querida, apreciada.

Ojalá que todos se den cuenta de esto. Sobre todo los que se saben mediocres y no lo son. Sobre todo los que se saben los amos del mundo y aún les falta por aprender que la gente solo es con los demás.

17 de mayo de 2011

Ella y él (VII)

Para Clara, lectora asidua.

Él no solo coleccionaba libros, sino que los amaba. Con un amor que sobresalía el que sentía por ella. Por eso, ella nunca supo si, cuando la miraba con esa mirada de los enamorados, releía en ella las palabras que antes le había robado a los libros.

Intentó que la biblioteca de su cuerpo se llenara de rincones, libros y palabras inexploradas para lograr que él la amara con el mismo amor, la misma intensidad, con que amaba a su librería.


16 de mayo de 2011

#Nolesvotes ≠ No votes

Parece que al final los jóvenes españoles (los de cuerpo o espíritu joven) sí que nos movilizamos ayer porque estamos indignados. Ayer acudí a la cita a la que las redes sociales me habían convocado y me sorprendí por varias razones y saqué varias reflexiones:

a) Internet, igual que en los países árabes, es la herramienta. No hay duda de ello. Podemos no leer periódicos en papel, pero las actualizaciones de Facebook y los twits nos informan al segundo de lo que ocurre. Y ante información real enviada por gente como nosotros (de la que se supone objetividad), no se puede dar la espalda.


b) Algunos no quieren aún entender que la plataforma #nolesvotes no arenga a las masas a no votar. No señor, nos da una llamada de atención, un toque. Incluye el pronombre de CD "les" y nosotros interpretamos la referencia como queremos. En la manifestación de ayer, todos lo teníamos bastante claro. Algunos, sin embargo, todavía creen que nos están lavando el cerebro para no votar. Y qué confundidos están. El 22 de mayo vamos a estar a pie de urnas, que es otra forma de revolución silenciosa. E igual que yo ayer estaba convencida del éxito de la convocatoria, estoy convencida de que va a haber cambio. Quizás sea un cambio inapreciable a simple vista. Pero los jóvenes ya hemos despertado, a ver quién quiere volver a meternos a la cama, que es algo así como un redil.


c) Me pregunto si todos los que estábamos ayer en la calle sabíamos exactamente de qué iban los tiros. He leído en foros y diversos blogs que la gente habla de la "revolución armada", como en Libia. Me sorprende. ¿No se busca una democracia real? El pueblo reprimido por y con violencia tampoco nos conduce a una democracia real, ¿o crees que sí? Mira el ejemplo de Libia. Al final se ha convertido en un conflicto bélico internacional y quien más lo sufre son las víctimas de la revolución. Seamos sinceros. ¿Estamos dispuestos a perecer también los españoles en esta lucha? ¿Por qué? Si ya hemos comprobado que las palabras pueden movilizarnos y pueden sacar lo mejor de nosotros.


d) Lo de ayer demostró una vez más que hay que tener esperanza en los cambios y que cuando los pueblos se levantan es que algo se está gestando. Ya sea que el parado no puede irse de vacaciones, ya sea que el estudiante se vea sin futuro, ya sea porque nos sentimos engañados por quienes nos representan políticamente y por la oposición, pero algo intuimos todos los que ayer salimos a la calle. Y esa intuición, estoy convencida, no va a quedar en una mera impresión.
Esperemos al 22 de mayo. Sal a votar, celebra el día de la democracia y reflexiona bien acerca de las opciones que se te presentan. No seas visceral. Vota con conocimiento.

15 de mayo de 2011

15 de mayo. Democracia real YA!


Estoy de exámenes. Estoy agobiada por la información que tengo que almacenar, ordenar y reproducir en estos días. Pero me agobia más mi futuro, el futuro de este país. Así que esta tarde aunque deje a medias mis tareas, voy a salir a la calle a gritar que no estoy conforme con este sistema. Espero verte allí, con entusiasmo, con convicción, con ganas de cambio.

Dejo aquí las palabras de José Luis Sampedro en relación con esta manifestación. Sampedro siempre tiene que ser un referente para la intelectualidad, la humanidad y el sentido común en España.


Por eso me adhiero a vuestras reivindicaciones, hago mío el manifiesto, me solidarizo y deseo un clamoroso 15-M. Pero sobre todo, os animo a avanzar en la lucha hacia una vida más humana. Los medios oficiales no se van a volcar con vosotros y encontraréis muchos obstáculos en el camino, pero está en juego vuestro futuro. El 15 de mayo ha de ser algo más que un oasis en el desierto; ha de ser el inicio de una ardua lucha hasta lograr que, efectivamente, ni seamos ni nos tomen por “mercancía en manos de políticos y banqueros”. Digamos NO a la tiranía financiera y sus consecuencias devastadoras.

14 de mayo de 2011

Ella y él (VI)

Él era coleccionista de libros.
A ella le interesaba más coleccionar recuerdos.

En algún momento de su historia llegaron a encontrar el punto que unía lo humano con lo ficticio. Y aunque él vivía más de realidades inventadas, él estaba más en la realidad. Ella en el pasado, que es el mayor tipo de ficción que uno puede llegar a crear.

12 de mayo de 2011

Ella y él (V)

El amor llegó a hacerlos tan vulnerables, que no había quien escapara de las bibliotecas sin sentirse acechado, herido de guerra por los poemas de los románticos. Amores imposibles cuyo daño era mayor que la fuerza de los escudos.

11 de mayo de 2011

Borrando prejuicios

¡Qué alegría cuando descubres cómo son las personas de verdad! [Si es que alguna vez alguien puede saber cómo son las personas de verdad]

10 de mayo de 2011

Mujeres, República y Fortaleza

La muerte se viene, tan callando, y la vida, que es un torbellino de palabras y de sonido rescata la memoria de los que se quedaron atrás, en el silencio.

Javi Larrauri ha grabado un documental hermoso sobre la fortaleza de las mujeres republicanas. Algunas, ya con noventa años, siguen teniendo el espíritu humanista, democrático y liberal de aquella época. Sus palabras rescatan del silencio a las que perecieron y sacuden el presente de las que como yo, tenemos esperanza en el cambio.

9 de mayo de 2011

El refugio del estudiante

¿Cuál es el Eden del estudiante cuando llega la época de exámenes?
Su mente, que es como decir el universo.

Por eso, los estudiantes, en periodos de exámenes, viven en un mundo paralelo compuesto de fórmulas indescifrables y angustias, miedos o nervios. El refugio del estudiante tiene a veces la forma de una melodía musical, una caña de cerveza furtiva con sus amigos, una mirada intensa al cielo. El estudiante estudia, a veces, sin placer. Y eso es una pena. Me refiero al común proceso de memorizar y reproducir sin interiorizar, sin aprender. Pero seamos sensatos y lo aceptemos. Los estudios oficiales siempre tienen algo de eso, la urgencia del examen y la obligatoriedad del ejercicio memorístico. Pero quien se sabe a sí mismo estudiante, pero un estudiante eterno, que estudia y aprende por el mero placer del conocimiento, encuentra su refugio en el simple estudio. Y lo que va aprendiendo se convierte en su Edén particular. Y da lo mismo que sea febrero, mayo o septiembre, porque siempre en él hay un hueco para el descanso, que no es más que el estudio pausado, el aprendizaje inteligente y la belleza del arte en sí misma.

8 de mayo de 2011

Shakespeare

Un día le pregunté a Emilio, curiosa, si él creía que Shakespeare era tan bueno. Había leído a Harold Bloom en El canon occidental -lectura imprescindible, por cierto-, pero no había leído a Shakespeare en su inglés, en sí mismo, con una lectura reflexiva. Por eso le pregunté a Emilio, porque él es un apasionado del teatro, y él de eso sabría.

Espero que no le importe que copie sus palabras, porque hoy las he recordado pensando en Macbeth, Hamlet o las comedias.

"Shakespeare es lo más. Lo creo sin duda. En cada montaje que veo de él, él siempre gana. A veces lo destrozan, le juegan, pero en un momento dado oyes una frase, hay escena, hay algo que puede con todo y justifica el que tú estés allí, el que hayas aprendido a leer y el que tengas el defecto de ir al teatro".

No voy al teatro tanto como me gustaría. Pero leo teatro. Leer no tiene el encanto de la escena, las butacas, las luces, los actores, las voces, la encarnación de un texto escrito hace siglos en cuerdas vocales del siglo XXI; y sin embargo, leyendo a Shakespeare uno puede afirmar que la maestría del lenguaje que él tiene en inglés es sólo comparable, en mi opinión, a la de Góngora en español (en poesía). Mis colegas hispanistas argüirán a favor de Lope, de Calderón, de Rojas, de Cervantes. Pero Shakespeare está por encima de ellos, aunque solo sea unos milímetros, pero los supera. También el inglés permite genialidades del lenguaje que el español no llega a alcanzar tan fácilmente. Hoy también me quedo con las palabras de Bloom: "las lecturas de Shakespeare son infinitas" y "La multiplicidad de Shakespeare supera con mucho la de Dante o Chaucer", pero ante todo lo que he leído de Bloom acerca de Shakespeare, hago mía una afirmación rotunda pero real: "Shakespeare siempre está por encima de ti". Y desde arriba, pero a nuestra altura, está controlándonos la figura de Shakespeare, que en sí mismo es canon, cuya ausencia en nuestras estanterías o en nuestra memoria lectora es algo así como la ausencia de lo esencial.

7 de mayo de 2011

Ella y él (IV)

Y de repente, un día, como en una revelación, se dio cuenta de que él ya no era su favorito. Y poco a poco fue girando sobre sí misma, se dio la vuelta y dio unos pasos, diciendo adiós a la fantasía y saludando con una sonrisa a la realidad.


6 de mayo de 2011

La biblioteca y los auriculares

Ayer fui a la biblioteca a leer. Cansada del murmullo constante, decidí escuchar con los auriculares música desde el ordenador. Quería violoncellos, así que busqué algo de música de cámara con instrumentos de cuerda y me topé con Dominico Gabrielli. Mientras esperaba que comenzara la música, empecé a observar los rostros que me rodeaban. Y de repente una nota grave comenzó a llenar el silencio de los murmullos. No me daba cuenta de que solo la estaba escuchando yo, me sorprendí al ver la indiferencia en los rostros ajenos. Hasta que por fin lo entendí, eran los auriculares.

Entonces empecé a mirarlos a todos: gente de todas partes, chicos, chicas, hombres, mujeres, apuntes llenos de fórmulas, en francés, español o inglés, subrayadores, botellas de agua, ordenadores, caras de tedio, desidia y aburrimiento, rostros iluminados o apagados, miradas concentradas en el papel o los libros, ojos incrédulos, las risitas incontenibles de los funerales, los tacones, los amantes, todo un universo propio el de las bibliotecas. Eso fuera de mí. Y dentro de mí un violoncello, un violín, música de cámara ante los ojos incrédulos del resto, la risa furtiva de mis compañeras de mesa. Y yo sorprendida de que la música que a mí me movía a pensar en esta entrada no les conmoviera a ellos. Ellos, que estaban lejos de mí, a tan solo unos centímetros de aislamiento auricular.

5 de mayo de 2011

Que por mayo era por mayo

Adoro el romancero viejo.
Cada mayo recuerdo a mi profesor de literatura medieval en Salamanca enseñándolos a interpretarlo y a disfrutarlo.

Pero este mayo es un mayo de exámenes. Sigo recordando el romancero y esta vez me identifico con el preso que tiene ganas de cantarle al mundo. A veces las circunstancias nos aprisionan y nos cuesta salir de nosotros. Pero las circunstancias de mayo siempre nos llenan un poquito de sabiduría, así que habrá que compensar la falta de libertad física con el exceso de libertad y creatividad mental.

2 de mayo de 2011

Muerto el perro, no se acaba la rabia

Han matado a Bin Laden esta noche. Pero no han matado al terrorismo. Este tipo de venganza aviva más el fanatismo y nos empuja hacia incertidumbres mayores, es un camino directo hacia el Miedo.

¿Quién cree que el mundo será mejor por no tener a Bin Laden? ¿O es que esto es más bien la puesta en escena de la cita bíblica "Ojo por ojo y diente por diente"?

30 de abril de 2011

Ella y él (III)

A él le gustaba tenerlo todo controlado.
Pero la tormenta arrasó con todas las certezas.

29 de abril de 2011

Ella y él (II)

A él un día le entraron ganas de llorar, pero apretó los puños para ahuyentar la pena.

28 de abril de 2011

El regalo de las lenguas

Que los niños sepan la importancia de las lenguas. Que aprendamos a valorar lo que significa que cada uno mantenga su cultura, su libertad, su idiosincrasia a través de su lengua. Y que aprendamos lo bonito que es compartir las lenguas, aprender a hablar lo que otros hablan, querernos a través de ellas.

27 de abril de 2011

Ella y él (I)

Ella siempre fue más romántica: le interesaban las personas, el pasado y las tormentas.

25 de abril de 2011

Abril é revolução

April is the cruelest month.

Pero eso no es cierto. Abril no es el peor mes, ni el más duro.
Abril es revolución y fiesta.

Abril es República
Abril es Ficción
Abril es Democracia
Abril es Primavera
Abril es Imaginación, Sueño, Belleza




















Abril son Claveles y Esperanza
Abril es Portugal. Y en Portugal, Abril é revolução

Feliz 25 de abril.

23 de abril de 2011

Barcelona, un libro y una rosa

Recuerdo la primera vez que estuve en Barcelona. La única. Verano de 2004 y la arquitectura de Gaudí. A mí la Barcelona real me duró un día, pero la Barcelona fantástica que he creado en mi recuerdo me dura desde entonces. El sol, los azulejos de colores del Parc Güell, las aves, la brisa lejana del mar, Colón, el asfalto, los colores, el idioma, las sonrisas.

Creo que la fascinación que siento por la ciudad de Barcelona es solo comparable por la que siento por Hamburgo y supongo que la que sentiré por Berlín el día que al fin lo tache de mi lista de viajes realizados. Pero la fascinación por Barcelona no tiene una naturaleza geográfica, sino más bien social y cultural. Desde ese 2004 he pensado que Barcelona es la Vanguardia de este país. Desde entonces he pensado que la ciudad condal sería la candidata perfecta a la capitalidad de España. Pero eso lo pienso y no lo digo porque, lamentablemente, vivo en una ciudad -Madrid- de rivalidad sempiterna con Barcelona, en la que he llegado a oír de sus ciudadanos estupideces tales como que dejarían de comprar cava catalán para boicotear la firma del Estatut. Y eso se lo he oído decir también a mentes lúcidas y supuestamente cultivadas.

Pero, ¿cómo no me va a fascinar una ciudad que celebra la muerte del dragón regalando un libro y una rosa? ¿Dónde puede haber más belleza que en la primavera florecida y la lectura detenida de un buen libro? La propia historia de San Jorge tiene un componente tan legendario como la coincidencia de las fechas del fallecimiento de Shakespeare, Cervantes y el Inca Garcilaso de la Vega. Y así, el día del libro, que para los lectores empedernidos podría ser también "el día de las ficciones", se convierte en Barcelona en la excusa perfecta para celebrar la vida. La vida por encima de la vida, que es la vida de los libros.

Y es que todos los 23 de abril me da por pensar que no hay vida después de la muerte, sino vida -libros- después de la vida.

*Por cierto, estamos de celebración también en el blog. Elegimos el 23 de abril para nacer, y de repente las palabras de Eliot ya no me parece que tengan tanto sentido, porque "April isn't the cruelest month"

20 de abril de 2011

Amor



He empezado a escribir esta entrada tres veces. 

La primera por impulso.

En la segunda iba a hablar de Dani, que escribe en catalán o en valenciano -no sé muy bien diferenciar, porque no se me dan bien las variedades orientales- y en cuyo blog he caído por casualidad porque me tiene enlazada. Siempre es agradable sentirse leída. Y cuando sabes que quien te lee no es capaz de ponerle rostro a las palabras, es quizás más bonito y emocionante.

En la tercera vez que escribo -que es esta-, vuelvo a pensar en el amor, que era el tema de esta entrada y que por primera vez aparece en un título de un post en este blog.

Hoy me pregunto por qué nunca antes he escrito una entrada del blog titulada "amor". La primera respuesta que consigo darme a mí misma es que es un tema que cuesta abordar de frente. Hablo del amor pasional, no del amor a los amigos o el amor a la familia, o el amor a la vida de uno mismo, que son todos un tipo de amor similar pero no igual. Porque creo que después de ese otro amor o esos otros amores, en una posición diferente, incluso en una esfera diferente, está el amor de las mariposas.

El amor de las mariposas es confuso y confunde, es más difícil que la mera atracción, que la certeza de la amistad. El amor de las mariposas lo llena todo, te vuelve vulnerable y es imposible. A esa conclusión he llegado, a la de que el amor de verdad, el que hace que todo te dé vueltas, que pienses en la otra persona todo el rato, que te haga suspirar, es un amor imposible. Es imposible porque dura solo un rato. El amor de verdad suele ser un amor a primera vista, como lo son todos los amores -añadiría Ismael Serrano-. Y parece que todos los amores a primera vista, que son un tipo de amor de las mariposas, también son imposibles. Todos los amores que hacen que el estómago se dé la vuelta son amores imposibles. Porque te crean esa sensación extraña de inseguridad, porque son fugaces, porque te vulnerabilizan.

Entonces, ¿hay esperanza para los enamorados? Sí, siempre y cuando ese amor quede en el sueño de lo que podrá ser. Porque los amores que acaban siendo reales lo son porque son amores secundarios: el amor del amigo, el amor del compañero, el amor del padre, el del marido, el del hermano, el amor a la vida y a uno mismo. Pero el amor de las mariposas no es un amor real, es un espejismo. Son unos ojos azules y una sonrisa, la palabra precisa en el momento adecuado, la invitación al baile. Y no nos confundamos, eso no es real. El amor real viene más tarde y en ese amor ya no hay mariposas, no hay vuelcos al corazón, hay la calma que produce la certeza. Y cuando hay certezas, se apagan los fuegos y mueren las mariposas.

17 de abril de 2011

Así habló Zaratustra (I)


En otro tiempo fuisteis monos, y también ahora 
es el hombre más mono que cualquier mono.

Así habló Zaratustra, Friedrich Nietzsche.

15 de abril de 2011

Lope, universal

Lope, poeta de todos los lugares y de todos los tiempos.

14 de abril de 2011

Al bando vencido

Una imagen vale más que mil palabras




Por la libertad.

En un tiempo en el que esa palabra parece tabú. Para que se avancen 80 años hacia atrás.

13 de abril de 2011

Rap vs. Racismo

Un grupo de raperos se ha unido en este proyecto tan bonito: rap contra el racismo, para que la idea les llegue a todos.

"Hace ya muchos años que no existen los países"

12 de abril de 2011

La brecha

Me da pena vivir en un país que no se quiere a sí mismo. Me da pena vivir en un país que está dividido. Me da pena mirar la televisión de este país. Me da pena que no se nos entienda. Me da pena que nuestras posturas sean irreconciliables. Me da pena que algunas de las personas que tienen poder estén permitiendo tanta precariedad en concepto de educación, salud y convivencia. Me da pena que nos gobierne alguien que paradójicamente se llama Esperanza. Me da pena la pobreza de la clase media. Me da pena esta división.

No sé cuándo se produjo la brecha. Pero ahí sigue. Desde siempre.

Y una de las dos Españas ha de helarte el corazón.

11 de abril de 2011

Madrid, según Ismael Serrano

Ismael Serrano en el concierto del sábado definió como nadie Madrid.

"Madrid es invivible, pero insustituible".

Entonces, me di cuenta de todo.

10 de abril de 2011

Los clics, las etapas, los caminos


Un clic es un momento de claridad o de revelación. El clic es un sonido que oímos internamente cuando, de repente, nos damos cuenta de una gran verdad que había estado oculta para nosotros pero que se nos revela. Tras el clic se imprime un sentimiento de claridad dentro de nosotros y empezamos a entender.

Los clics están relacionados con las etapas de nuestra vida. O con los ciclos. Para una eterna defensora de los ciclos en la vida como soy yo, tiene mucho sentido, también, dividir nuestra vida en etapas que pasan y llegan. Etapas que incluso se cierran y cuyas puertas uno procura no abrir nunca. Aunque estemos llenos de pasado, lo que somos es presente. Por eso, busco las etapas de mi vida y marco mentalmente los hitos que cerraron o abrieron.

Los ciclos, las etapas suelen abrirse o cerrarse con un clic y las atraviesan caminos que son los que nos van haciendo. No me cansaré de repetir que la vida es camino. Que la vida además de vivirse, se camina. Vamos andando y vamos creciendo en el camino. Y, aunque la mayoría de las veces ese camino sea circular y volvamos una y otra vez al mismo lugar del que creímos haber partido, lo cierto es que los clics del intermedio nos han cambiado.

Y así vivimos nuestras vidas: revelados en los clics, cansados en el camino y aliviados con el paso de las etapas. Si la vida fuera siempre la misma, ¡menudo aburrimiento!

9 de abril de 2011

Ismael Serrano y la máquina del tiempo

Siempre lo digo: me encanta Ismael Serrano. Sobre todo el primer Ismael Serrano, porque le cantaba a las cosas que a mí me preocupan ahora. El Serrano actual es más maduro, más hombre, pero sus letras siguen tocándome algo por dentro. A veces, un verso es suficiente para llenarlo todo.

De momento, para mí el primer Ismael Serrano es como una máquina del tiempo que me lleva a los tiempos universitarios en Salamanca. Las preocupaciones que tenía con 18 ó 19 años ya no son como las de ahora. Y escuchar al Serrano que escuchaba entonces, me lleva a esos tiempos que podría definir sin miedo a equivocarme, como "tiempos de despreocupación absoluta". Ismael Serrano y yo -y tú- hemos crecido, nuestras responsabilidades han aumentado, nuestros miedos también, pero también ahora tenemos más certezas.

El vértigo de hace cinco años no tiene nada que ver con el de ahora.



Esta noche es mi primer concierto de Serrano en vivo. Quién sabe si me gustará o no. Corro ese riesgo. Siento un poco de vértigo.

8 de abril de 2011

Mirar arriba

Uno no se da cuenta del lugar adonde le llevan sus ojos hasta que no agarra una cámara de fotos. Cuando mira con detenimiento el resultado de un día fotografiado, ve que predominan las fotos tomadas hacia un lugar determinado.

Yo me he dado cuenta de que mis últimas fotos son la mayoría del cielo. Mis ojos miran hacia arriba.

Hubo una época en que llevaba la cabeza gacha y solo me daba cuenta de lo que había abajo. 

¿Para cuándo la mirada al frente, a mi altura?


7 de abril de 2011

Islas

A veces creemos que estamos solos. Creo que simplemente se nos está dando nuestro espacio, estamos aprendiendo a vivir desde nosotros y para nosotros.

Una amiga me dijo una vez que prefería caminar sola, con alguien caminando unos pasos por detrás o en paralelo, antes que de la mano. Si nos llevan de la mano no nos caemos; pero si caminamos solos, cuando nos caigamos, una mano amiga nos ayudará a levantarnos.

Normalmente las islas no aparecen solas, pertenecen a archipiélagos o están cerca del continente.

5 de abril de 2011

La venda

La venda es una realidad que llevamos incorporada de serie. Y creemos que por eso es natural llevarla puesta.  

Merece la pena darse cuenta y desprenderse de ella. Es más fácil hacerlo desde el pensamiento crítico, la lógica y la razón.


4 de abril de 2011

Que el soneto nos tome por sorpresa

                                                         Esto es amor, quien lo probó lo sabe.

Ayer vi "Lope", la película y, de repente, años de lectura salmantina se me echaron encima. Y lo vi todo claro: la poesía, el teatro, Lope, Madrid, la filología hispánica, el soneto que durante años de instituto estuvo copiado en mi carpeta. Llegó Lope y con él la Poesía.

3 de abril de 2011

Música para estudiar

Ya pensaba que había perdido las ganas y las fuerzas para estudiar. Pensaba que la primavera había arrasado con todo. Pensaba que el tsunami lo había barrido.

Hasta que reaparecieron Bach, un violoncello y Rostropovich.

2 de abril de 2011

Las grandes dudas de la humanidad

Para Manuel Casal.

Ayer paseaba por el Retiro. Iba concentrada buscando el lugar en donde había quedado con unos amigos para disfrutar del césped, para estar con ellos, para aprender, para vivir... Aunque estaba concentrada, iba atenta a lo que sucedía a mi alrededor. De pronto, la voz de una niña de no más de cuatro años se elevó por encima del murmullo de la gente para decir:

Abuelito, ¿la paz existe?


Aquella pregunta me conmovió. En ese momento pensé en mi amigo Manuel, que ha trabajado toda su vida para que sus alumnos se planteen este tipo de cuestiones e intenten buscar respuestas por ellos mismos, aunque intuyamos que algunas de ellas no las tienen. Manuel, que siempre ha sido una guía para muchas personas, y ahora no hablo de sus alumnos, sino también de sus amigos. Gracias a personas como Manuel, y a Manuel mismo, seguirá habiendo mentes inquietas que se hagan las grandes cuestiones que afectan a la humanidad.

Creo que en el momento en que una niña de cuatro años hace pública la urgencia de conocer los grandes problemas del mundo, aún queda esperanza. Para la filosofía, para la educación, para los filósofos y para los profesores.

1 de abril de 2011

El derrumbe



Ayer al fin llegó el derrumbe. A veces sucede que pasan los días por nosotros, con sus cosas buenas y sus cosas malas y parece que no nos inmutamos. La enfermedad de la amiga, la distancia, la muerte cercana, la pérdida de confianza, el brillo del amor y la certeza de que sea imposible, la primavera, la pila de libros sin leer, la desconfianza, la añoranza, la pereza. Todo llega gota a gota y va conformando el día a día y nosotros lo asumimos con naturalidad. Lo bueno y lo malo. Sin una simple hora para pensar en ello, para reflexionar. Se nos viene la vida y se nos va al mismo tiempo y no demostramos casi la emoción de la pérdida o la ganancia.

Y ante los montones de cosas que nos pasan, de repente, un día explotamos. Llega el derrumbe. En forma de llanto, de rabia, de sueño prolongado, de un catarro primaveral, de necesidad real de escritura constante. Llega el derrumbe, lo vemos venir por fin y nos damos cuenta de todo lo que no habíamos visto hasta ese momento. Empezamos a entender los porqués, o mejor, empezamos a preguntarnos porqués. Y la sola presencia de la inquietud, de la necesidad de comprender, empieza a liberarnos de las cargas del día a día.

Llega el derrumbe y nos hacemos fuertes. También porque la mano amiga está cerca para fortalecernos. Y resurgimos. Y tras el derrumbe empezamos a dibujar los planos para volver a edificarnos. Porque el hueco de nuestra vida derrumbada no puede quedar vacío como el de esos edificios viejos que demuelen para construir centros comerciales que por falta de recursos económicos nunca llegan a existir. Nuestra vida es tanto más que todo eso que debemos ser grandes arquitectos, albañiles, artesanos de primera calidad. Nadie merece mejores condiciones en la construcción ni mejores materiales que nuestra propia vida.
Si me declaro en guerra
dices que no entiendes de banderas


Raúl Gutiérrez, Rulo.

30 de marzo de 2011

C.

Ha sido la primera nueva persona en mi vida, en este curso, a la que he considerado mi amiga.

Podría hacer aquí una lista de cualidades que tiene, pero, ¿para qué? Si lo que importa de los amigos es lo bien que te hacen sentir, lo que les quieres, cómo el tiempo pasa sin darse cuenta entre cafés, charlas o incluso trabajos.

Sé que nos debemos tiempo fuera de las cuatro paredes de la cafetería de Profesorado, pero hoy en día, ¿a quién no se lo debemos? Así que a veces ya ni siquiera eso importa. A mí me importa su insistencia para que escuchara "Teardrop", de Massive Attack. Y ahora, que por fin lo he hecho, no puedo cerrar los ojos sin acordarme de él y dedicarle las últimas palabras del día que, irremediablemente, y por motivos de programación del blog se publicarán mañana. Así que, las últimas palabras escritas de hoy, las primeras leídas de mañana, para ti, C.

29 de marzo de 2011

Parla, Numancia y la Joven Compañía de Teatro

Este fin de semana, recibí la invitación de un miembro de la Joven Compañía de Teatro de Parla para asistir a la representación de Numancia, de Cervantes, cuya puesta en escena están preparando ahora y que presentarán la primera semana de abril en la Casa de la Juventud de Parla.

Para empezar, no sabía que se había creado una compañía de Teatro en Parla. Hace más de dos años, un grupo de jóvenes de Parla Pinto y Leganés participó en un proyecto arriesgado y precioso al mismo tiempo: acercar el teatro de Lope a los adolescentes. El resultado fue la representación de una versión de Mar Zubieta del texto Fuenteovejuna. El montaje y la puesta en escena tuvieron tanto éxito que el grupo siguió representando en varios festivales de teatro, ganó algún premio y viajó incluso a Estados Unidos hasta donde llevó la genial obra de Lope de Vega. El éxito de ese grupo no era un éxito fortuito, sino el resultado de mucho esfuerzo, de días de ensayo, de pasión por el teatro, de trabajo en grupo y del talento de actores como David Chamero, Alberto Granados o Blanca Agudo, entre otros. En aquella ocasión, salí del teatro contenta, reconociendo el trabajo bien hecho y deseando que esa representación no quedara en algo anecdótico, sino que el grupo siguiera trabajando y montando obras. Y parece ser que el grupo se ha convertido en la Joven Compañía de Teatro de Parla. Así que los parleños y los aficionados al teatro estamos de enhorabuena. Sin duda.

Ahora, ese grupo de jóvenes vuelve a la carga. Esta vez, como decía antes, con un texto de otro grande de la literatura española, Cervantes. La versión del texto -Numancia- vuelve a ser a cargo de Mar Zubieta y la dirección es de José Luis Arellano. Entre los miembros de la compañía está también Chamero y muchos de los que participaron en Fuenteovejuna. No tengo mucha información al respecto, pero supongo que los chicos habrán seguido ensayando y entrenándose en verso, canto -en esta obra cantan en directo-, acrobacia, lucha escénica, etc. De nuevo la banda sonora corre a cargo de los propios actores, en escena. Todo un espectáculo.

De momento, y como no fui al pre-estreno, tengo que abrir bocado con el vídeo que grabaron para el blog PARLA TV-WEB. Aquí te lo dejo también a ti, un adelanto. Y espero verte en el auditorio, disfrutando:

NUMANCIA pre-estreno from JUAN DE LA CRUZ on Vimeo.



El teatro da la vida. Y los jóvenes, en el teatro, hacen el teatro algo cercano, accesible, fácil de digerir.
Una puesta en escena como esta solo produce ganas de consumir más y más teatro. Que la Joven Compañía de Teatro de Parla tenga una larga vida. Y que nosotros los veamos actuar tan bien como hasta ahora.

28 de marzo de 2011

Falsas necesidades



El ser humano crea necesidades donde no las hay. Hablo, sobre todo, de las necesidades materiales. Porque el ser humano, y ahora me refiero al ser humano occidental de clase media o media-alta, podría perfectamente sobrevivir con menos de un cuarto de lo que tiene.

Pero, ¿a qué estoy dispuesta a renunciar, yo, como veinteañera universitaria y europea de clase media? ¿Y tú, a qué estás dispuesto a renunciar?

27 de marzo de 2011

Salvados por la música

Mi amigo Manuel dice que el Carnaval es catarsis. Uno en carnaval deja de ser él mismo y se convierte por unas horas en alguien diferente. La máscara tiene el poder de transformarnos por dentro y por fuera. Como el teatro, añadiría Emilio.

Creo que el poder catártico del carnaval y del teatro yo lo vivo también en el rock. Que nos den una sala llena de gente, rock and roll a todo volumen y las letras de las canciones bien aprendiditas para gritarlas y desahogarnos en el grito.

La forma más natural de salvarse a través de la música.

25 de marzo de 2011

Malos tiempos

Hay épocas en las que parece que se tuercen muchas cosas. A nuestro alrededor todo se balancea, justo cuando mejor estábamos. Para los malos tiempos quiero que sepáis que no estáis solos. A veces mirar al horizonte en compañía despeja muchas incertidumbres.

Te invito a que mires conmigo al infinito.

21 de marzo de 2011

Marzo es el mes de la poesía

A pesar de que este marzo es un marzo triste.

Si me pidiesen que eligiera mi verso favorito en español, dudaría mucho hasta convencerme de que es un verso de Bécquer:
poesía eres tú
Siempre he renegado de Bécquer, no sé si por romántico o por poeta manido; pero Bécquer es irrechazable: forma parte del ideario cultural y poético de todo español. Bécquer está detrás de todo, o antes de todo. Primero Bécquer y después el resto. Me gusta el verso poesía eres tú porque lo engloba todo. Nunca entendí por qué Bécquer preguntaba tan insistentemente qué es poesía, porque no hay una respuesta a esa pregunta, o sí. Poesía lo es todo. Poesía eres tú. Porque en esa palabra mínima, en ese becqueriano está englobado el mundo entero: lo que nos emociona y lo que nos fastidia. es todo aquello que veo con mis ojos y no soy yo. En la dialéctica que creo a diario con el mundo, está dentro y fuera de mí al mismo tiempo, es todo lo que está, lo que siento, lo que me transmiten el cielo, el mar o el desastre de Fukushima. Todo lo que no soy yo, es . Y eso es poesía.


Marzo es el mes de la poesía porque marzo está cargado de tús.
La primavera que se asoma entre mis cortinas.
La luna grande y redonda que Fran dice que vio en la carretera cuando condujo hacia Salamanca.
La columna de ayer de Elvira Lindo.
Los poemas que hoy leeremos celebrando el día mundial de la Poesía.
La espuma del mar en Lekeitio.
Y la lista interminable de lo que yo entiendo por poesía y que compartirás o no conmigo.

Feliz mes de la poesía. Feliz vida con la poesía.

20 de marzo de 2011

11 de marzo

Este año, el 11 de marzo a las 8 de la mañana estaba perdiendo un tren a Bilbao. En el trayecto en cercanías desde casa hasta Chamartín, no dejé de pensar en el 11 de marzo de siete años atrás. Me habría gustado haber escrito algo aquel día, una pequeña conmemoración, un recuerdo a J.L., un homenaje, un no-sé-qué, porque, ¿también hay que celebrar las cosas tristes? Quizás debamos no olvidar, mantener abierto el recuerdo para aquellos que se fueron. En mi habitación sigue estando la piña que nos dieron en el funeral de J.L. como recuerdo. Pero no hubo entrada el 11 de marzo.

Unas horas después de las 8 de la mañana, montada en otro tren que me llevaba a Vitoria, me enteré del desastre de Japón: el terremoto de 8.9. Y la noticia quedó como un murmullo que salía de la boca de los empleados del tren. Vitoria estaba cerca y a mí me importaba llegar a mi destino, poner los pies en tierras vascas y ver a mis amigos. Aiala me esperaba en el andén. Pisé Vitoria y me olvidé de las hostilidades del tren y de Japón; me sentí en casa.

Lo que pasó después, las risas, los amigos, la alegría, el mar, las fotografías, los cielos "sargorripean", los eskerrik asko y ongi etorri, el funicular, la Arboleda, el carnaval, el poteo, las alubias,... Todo eso me colocó en un mundo paralelo hasta donde sólo llegaban ecos del desastre nuclear de Fukushima. El 11 de marzo que estaba cargado con el recuerdo de J.L. empezaba a llenarse de otros recuerdos más tremendos y algunas felicidades breves e intensas: las de quien se siente en casa estando fuera, las de la amistad.

El fin de semana pasado nos cambió un poco a todos. El mundo es distinto desde que ha ocurrido el terremoto de Japón. Toda Europa, todo el mundo está en estado de alarma. El mundo tal y como lo conocí hace siete años cambió un 11 de marzo. Mi mundo de ahora, nuestro mundo, ha vuelto a dar un giro de 180 grados también un 11 de marzo. Mientras tanto, yo también, a nivel personal, experimento cambios, porque tengo una cámara de fotos nueva que me hace ver el mundo con otros ojos, porque Nahikari y su realidad de Portu me han hecho ver la realidad desde diversas perspectivas; porque M. me ha escrito y me ha dicho que se alegró de verme aquellas dos horas; porque Manuel confía en mí y creo que sabe que puede hacerlo; porque Elvira me llamó para que comiéramos juntas; porque Carmen tiene un tarro de mermelada de mandarina para mí; porque Mario y yo estudiamos sintaxis juntos o porque mi ordenador reinstalado vuelve a funcionar tan bien como siempre. Mi mundo de ahora ha vuelto a dar un vuelco, el 11 de marzo un terremoto apenas perceptible nos cambió a todos un poco por dentro. Nuestras certezas con respecto a la sociedad a la que pertenecemos cambiaron un poco.

Pero solo los vuelcos nos hacen avanzar, aunque como en Japón ahora lo hagan encerrados en casa, con lágrimas de impotencia en los ojos.

8 de marzo de 2011

8 de marzo

Hace unos años, Cruz Roja lanzó una campaña de sensibilización e igualdad de género que me gustó mucho: una sencilla frase sobre un fondo en morado: "Aquí trabaja una mujer". Desde entonces, asimilo el 8 de marzo con esos cartelitos, de los cuales tuve un ejemplar en mi mesa de estudio durante mucho tiempo. No sé si la esencia de este día es hacer visible que el trabajo no es cuestión de sexo. No sé si la esencia es pronunciarnos como mujeres frente a los varones. Creo más bien que el 8 de marzo debe convertirse en un día en el que todos entendamos que una igualdad real debe ser posible entre mujeres y varones. Aunque, como siempre, eso debe ser algo que tengamos en mente no solo el 8, sino el resto de días del año. Hoy también quiero celebrar contigo que es 25 de noviembre y por qué no, hoy también es 21 de septiembre. Hoy es todos los días con etiquetas.

Y aquí trabaja una mujer, siempre.

6 de marzo de 2011

Machismo en internet

Supuestamente, internet es la herramienta más democratizadora de todos los tiempos. Internet es de todos y para todos -salvo excepciones deshonrosas como la de China y algún otro país- e internet nos globaliza, nos acerca, hace posible el encuentro entre culturas, generaciones, ideologías...

Sin embargo, internet también ha sido definido cientos de veces como "un arma de doble filo". Y es que en internet, como en la mayoría de las sociedades occidentales últimamente, existe la norma básica y fundamental del "todo vale". Y dentro del "todo vale" hay un altísimo porcentaje de machismo. Desde anuncios indiscriminados en los que aparecen mujeres desnudas de las que se pondera ante todo el tamaño de sus "atributos" hasta juegos como el que me he encontrado esta tarde en una página de series:



Lo que nuestras mentes tecnologizadas han aprendido a ver como "normal", no tiene ni pizca de normalidad. Estos anuncios son insultantes, abusivos y tienen un grado de machismo intolerable. Ahora que nos acercamos al 8 de marzo y festejamos todos la liberación de la mujer y la igualdad de esta con respecto al varón no solo en el ámbito profesional, sino en todos los ámbitos de la vida, es justo y muy necesario que alcemos nuestra voz para denunciar estos casos.

No quiero aquí hacer un discurso anti Ley Sinde porque no quiero pronunciarme aquí sobre ese asunto, pero me pregunto por qué no se atacan estos casos de machismo en internet igual que se ataca la "piratería". A veces tengo la sensación de que nos preocupamos por asuntos un poco superficiales y damos de lado a lo realmente importante: la integridad de todos los seres humanos. ¿Terminamos antes con las descargas ilegales o con el machismo en internet?, ¿qué es más importante para crear una sociedad igualitaria y tolerante? Creo que este es un pensamiento sobre el que reflexionar con conciencia.

5 de marzo de 2011

El choque con la realidad

A veces vivimos en una realidad paralela. Es posible que cada ser humano constituya su propia realidad: una realidad irrepetible aunque compartible. Vivir en la realidad colectiva nos mantiene con los pies en la tierra, aunque muchas veces nos produce dolor de cabeza y por eso escapamos a nuestro rincón de realidad que nos llena de gozo. Sin embargo, nuestra realidad está falseada.

¿Qué es la realidad? ¿Qué es para ti lo real y qué lo "ficticio"? ¿Vives en la realidad colectiva o en tu propia realidad? ¿Cómo saber de qué realidad formamos parte? Cuando otras realidades nos golpean la cara somos conscientes de la relatividad en la que nos movemos, pero no hacemos nada -ni podemos- por cambiar eso.

A veces hay que dejar que la gente que nos rodea se asome a nuestras realidades y asomarnos nosotros también a las suyas. El choque con las realidades ajenas nos pone los pies en la tierra, nos decepciona, nos humaniza, nos acerca -o nos distancia más aún-, nos facilita la vida, nos fastidia, nos hace solidarios, nos cabrea, nos relaja, nos amuerma... La realidad del otro siempre debe producirnos algo. Y cuando no lo hace, hay que plantearse empezar de nuevo.

Esta tarde me ha gustado asomarme al pedacito de realidad que Yann Tiersen nos quiere mostrar con su música:

3 de marzo de 2011

Lo estoy dejando... de nuevo

Desengancharse de nuestras adicciones puede ser más fácil si lo hacemos juntos.

Javier Fernández Panadero nos ayuda a hacerlo un poco desde su web. Si te interesa la propuesta, lee detenidamente la entrada de su blog donde nos invita a participar en ella un año más. Y ya que entras, date un paseo, porque tiene un blog extraordinario.

Suerte a todos.

2 de marzo de 2011

Mujeres pintoras. 7/ Sonia Delaunay

Estos días de atrás descubría la pintura de Robert Delaunay y su apellido me golpeaba la memoria. Alguna mujer pintora, de las de la colección aquella que elaboré hace unos años, llevaba ese apellido. Seguí revisando imágenes, el rincón de los recuerdos e internet -la fuente inagotable de la sabiduría contemporánea-, y apareció la esposa de Robert Delaunay, pintora cuyas obras me gustan aún más que las de él.

Su pintura se enmarca en el género del "cubismo órfico" y ahora que estoy leyendo la poesía cubista de Gertrude Stein empiezo a entender mejor no solo el estilo personal de cada uno de los artistas del periodo, sino el sentimiento colectivo de una generación que rompió con todo y lo hizo tan radicalmente, que aún nosotros seguimos intentando pegar los trozos y tratar de dar sentido a sus formas.

1 de marzo de 2011

Robert Delaunay

El arte está en todas partes.

Internet nos permite sentir el arte aquí y ahora. Cualquier tipo de arte. Y hay piezas que nos nublan el sentido y se nos quedan grabadas durante días.

Eso me ha pasado con esta pintura de Robert Delaunay. Se llama "Mujer portuguesa", y con ella sigo con ese dulce sentimiento de saudade que me llena estos días.



* Más sobre Delaunay, en inglés, aquí.

28 de febrero de 2011

Saudade

Pienso en Portugal como ese gran desconocido.

En la era de los vuelos baratos, se ha creado entre los jóvenes españoles la sanísima costumbre de viajar. Y es raro el amigo que no conozca ya media Europa, incluidos los países escandinavos y hasta Rusia, hasta hace unos pocos años destinos inconcebibles para la mente peninsular. Muchos de ellos, también han cruzado ya el charco. Mis amigos y yo, que rondamos la década de nuestros veinte, somos unos privilegiados, conocedores de ciudades que a nuestros padres les costó la boda conocer o que ni siquiera han llegado a imaginar. Sin embargo, parece que hemos dado la espalda a Portugal. Españoles que han viajado a Canadá antes de darse un paseo por Lisboa. Me sorprende. Y me entristece.

Porque Portugal es luz. Para mí también fue un descubrimiento tardío y muy parcial. Sin embargo, fue el gran descubrimiento europeo. Portugal es nuestro vecino más cercano, con el que más parcelas compartimos, y tengo la sensación de que en lugar de crearnos fascinación, solo nos produce lástima o compasión ("los pobres europeos"). Una compasión tan solo comparable a la que nos produce Grecia. Pero a Grecia vamos ansiando encontrar nuestras raíces, la esencia de nuestra filosofía mediterránea, de nuestro estilo de vida, las bases de la inteligencia de nuestra civilización. A Portugal vamos -o íbamos, discúlpame el anacronismo- a comprar toallas. Las comparaciones son odiosas, pero aunque esté generalizando, creo que esa es la imagen que tenemos de Portugal. Y eso que Portugal es luz y poesía. Es música, es mar, es Pessoa, es Saramago -cultura-, es color, es calidez, es fado, es dulzura. Compartimos historia y la raíz de nuestro idioma, pero le damos la espalda. ¿Por qué?

Quiero aquí reivindicar una mayor presencia en nuestras vidas del país vecino. Portugal no es para hacer turismo y volver con la memoria de la cámara repleta de fotografías. Portugal, como cualquier destino que elijamos, por supuesto, es para pasearla, para escucharla, para sentirla y que su magia nos inunde. La fuerza de Portugal nos llena y, cuando estamos lejos de ella, hasta los que no somos portugueses sentimos saudade.

26 de febrero de 2011

Impaciencia

"Eres muy impaciente, P., debes aprender a esperar, a tomarte tu tiempo".

Si no es esa exactamente, algo así me han dicho en los últimos días varias personas. Siempre había pensado que era una persona bastante paciente en general, al menos así me contemplaba yo a mí misma, pero parece ser que proyecto otra imagen diferente. Eso me ha hecho pensar en mi amiga C., a la que le preocupan mucho "los componentes de su ser", las perspectivas y los puntos de vista desde los que se define y desde los que la gente que la rodeamos la entendemos, la apreciamos y la queremos.

Es cierto que la propia identidad es un concepto difícil de entender, asimilar, explicar. Mientras yo nunca me habría definido como alguien impaciente, ahora me encuentro con que es la idea que tienen algunos amigos de mí. Soy impaciente. Me cuesta esperar. Formo parte inherente de la sociedad de las prisas y he entrado en la dinámica de la impaciencia. Si me paro a pensarlo más, puedo confirmar esto que dicen de mí mis amigos. Parece que hay veces que vivo más en el futuro que en el presente. Y eso es un tipo de impaciencia. Me muevo por impulsos, decisiones precipitadas, impresiones. Es posible que también eso sea una forma de impaciencia.

Si lo pienso más en profundidad, me doy cuenta de que no sé ser de otra forma. Y me pregunto si la paciencia se aprende o es algo genético. En seguida me respondo que no, que la paciencia es una virtud adquirida. Pero, ¿cómo se adquiere la paciencia? He pensado en prescindir de todos los medios tecnológicos que nos ofrecen las cosas "aquí y ahora". También se me ha ocurrido hacer un diario en el que anotar las cosas que quiero -no solo las materiales, por supuesto- e ir disfrutando día a día del proceso que me lleva a alcanzarlas. Esa es una forma de darle valor al presente sin obsesionarse con los resultados, las metas. Tengo la sensación de que la impaciencia es un vicio que nos roba muchos momentos. Es una ladrona de tiempos que solo a nosotros nos pertenecen.


También pienso que la impaciencia va un poco ligada al sistema capitalista: en un mundo en el que prácticamente todo se puede comprar, ¿por qué esperar más? En los países más empobrecidos seguro que no existe esa ansia por alcanzar las cosas, ese sentimiento de no sentirse "realizado" hasta no obtener los resultados...

Creo que mi impaciencia es una especie de impaciencia cósmica. No tiene que ver con mi capacidad de tolerancia, aguante, resistencia. Es una impaciencia fundada en la base de que la espera es agotadora. Pero, ¿no es eso el mundo, la vida, lo que conocemos en las culturas occidentales -influidas por siglos de religión-? Una gran espera -¿qué esperamos, a quién?- en la que se ponderan más los fines que los medios.

21 de febrero de 2011

Patri y El Olivo

Cuando pienso en el instituto "El Olivo", el lugar donde estudié la educación secundaria y bachillerato, se me vienen a la cabeza muchos recuerdos, imágenes y figuras. Tengo recuerdos muy gratos de aquella época y voy creando también las imágenes de "El Olivo" del presente. Hoy, cuando pienso en "El Olivo", se me viene a la cabeza Patricia, una de las profesoras de Lengua. La incombustible y alegre Patricia. Patricia es una de las pocas profesoras de secundaria que nunca se queja por las clases, los grupos duros o la tutoría. Habla de sus alumnos y sus palabras irradian amor. Habla de su trabajo, y se le iluminan los ojos. Habla de la literatura y uno se da cuenta de que realmente le apasiona lo que hace. Y tiene cuarenta y un muchachos en su grupo de bachillerato y cuando les pide que escriban algo, sabe que se sobrecargará con pilas de ejercicios que leer y corregir, pero a Patricia eso le da igual, y le pone pasión a lo que hace. Y creo que por eso lo hace tan bien.

Hablo aquí de Patricia, o Patri, o Pat, o incluso "la profe de lengua", porque nos encontramos el viernes escuchando poesía. Los brazos siempre abiertos al abrazo, y en sus palabras: sus chicos de teatro, Lola, el blog, la adaptación de Valle-Inclán, el recuerdo de los compañeros que yo también conozco: Rocío, Paco, Carmen,... y todos los profesores que este año están de prácticas en El Olivo. La incombustible Patricia levanta el ánimo hasta al más alicaído. A veces creo que mucha de la chispa que tiene El Olivo la tiene gracias a ella. Sé que si lee esto se sonrojará y comenzará a enumerar uno a uno a todos los alumnos, profesores y otros miembros del centro que le dan esa vida especial al instituto y dirá que todos hacen que sea lo que es. Porque Patricia además es muy humilde.

Me gusta pensar que hay gente en educación, y en otras facetas de la vida, que le ponen esa alegría al trabajo, que le ponen sonrisa a la vida y facilitan un poco el día a día. Me gusta pensar que en Patricia no hay solo una tocaya o una colega, sino un hombro, la sonrisa en el momento adecuado, el blog brillante de un instituto que se ha cargado de una fama que no se merecía y que está resurgiendo gracias a la labor de gente tan increíble como mi tocaya y otros tantos en los que ahora también pienso, y que tú tan bien conoces.

Te regalo un poquito del blog de El Olivo, la carta que rescataron para nosotros el día de San Valentín. Un encuentro precioso con Miguel Hernández y el amor puro. Un encuentro con el compromiso literario y cultural del instituto donde tantas cosas yo aprendí:

Revista Cienoliletras (pincha en el enlace y déjate llevar)

20 de febrero de 2011

Abrazos

A veces echo de menos los abrazos. Los que nos dimos
y los que no.


19 de febrero de 2011

¿Facebook o un blog?

Llevo unos días intentando convencer a un amigo para que abra un blog. Recuerdo la semana que Elvira comenzó a escribir el suyo. Solía publicar más de una entrada el mismo día, estaba pletórica, alegre, con ganas de registrarlo y contarlo todo. Yo no quería desanimarla, por supuesto, pero como "bloguera veterana" sabía que su apasionamiento y su fervor no le durarían eternamente. Porque un blog es como un trabajo autoimpuesto. Un trabajo para nosotros y con nosotros, un regalo para el resto. Y todo trabajo lleva implícitas unas vacaciones. Aún así, yo animo a todo el mundo a que escriba un blog. Es un trabajo catártico, es un trabajo de autoconocimiento y de conocimiento del mundo. Pero a mi amigo Pablo, al que estoy intentando convencer de que escriba uno, le parece un trabajo duro. Me dice Pablo que un blog lleva mucho tiempo, y que bastante tiempo le quita ya Facebook.

Dichoso Facebook.

Hace unos meses conseguí "desengancharme" del todo. Poco a poco fui dejando de entrar, dejé de decirle a la gente que podía comunicarse conmigo a través de él, dejé las fotografías, dejé de publicar en el muro. Lo dejé del todo. Lo había cerrado. Pero la vuelta a la "vida social" universitaria, me ha devuelto a las redes sociales. Y me doy cuenta de que Pablo tiene razón. El Facebook me roba mucho tiempo. Tiempo precioso que le podría dedicar a este blog, que es más personal, que es una criatura a la que he ido alimentando durante casi tres años y que me ha dado más alegrías que Facebook. Porque en Falsirego soy anónima. Porque en Falsirego me permito la biografía y la ficción, la poesía, la actualidad, el amor y el desengaño, el desahogo, la catarsis, las metáforas que solo tú y yo entendemos. Y nadie está "obligado" a leer mis pensamientos. Ahora que estoy leyendo a Herzog, de Bellow, siento que los que escribimos un blog somos en cierto modo como ese personaje beloviano. Hacemos anotaciones mentales y garabateamos papeles, pensamos escribirle al mundo. Herzog escribe cartas. Yo escribo entradas. Pero en el fondo es lo mismo. Y no todo el mundo lo lee. Parece que Facebook sí lo lee todo el mundo. Facebook nos expone y nos impone. El blog nos libera.

Quizás elimine mi cuenta de Facebook. O quizás no. Me he atado a él y no sé si podré desatarme. Aunque de cosas peores nos desenganchamos a diario.

El blog es nuestra válvula de escape. Lo decía Elvira cuando comenzó con esa cosita tan bonita que se llama "El Cascanueces". Y algo de eso también debe conocer C., que acaba de abrir hace nada otra preciosidad: Isabella y la maceta de albahaca, una referencia preciosa a un cuento medieval. El género que a mí tanto me gusta.

¿Por qué escribimos? ¿Por qué nos exhibimos? ¿Por qué Facebook? ¿Por qué un blog? A veces siento que mi propia vida me arrastra a escribir en Falsirego. Que tiene más sentido mi escritura desde aquí. Y tú me lees en silencio, y no recurres al "me gusta" facilón de Facebook. Me escribes un comentario, o no. Y puede que tu huella quede en la trastienda de mi blog. Espero que la mía también quede un poquito dentro de ti.

Si Pablo encuentra esa magia, pronto os presentaré el blog de otro amigo. O también es posible que la magia él la encuentre en los versos de un cantautor y en la luna que anoche se escondía entre las nubes.

16 de febrero de 2011

Impulsos

Es posible que los impulsos se produzcan, sobre todo, en momentos determinados de la vida de cada uno: la llamada no esperada (o desesperada), la declaración más inoportuna, la compra más arriesgada o el beso mejor robado suceden por impulsos.

Pero nunca nadie dijo que los impulsos dieran buenos resultados.

Se han terminado los exámenes y parece que el cerebro empieza a funcionar mejor, comienza a respirar, puede tomar decisiones.

Siempre he pensado que en periodos de exámenes, los trenes que llevan a la facultad van sobrecargados de inteligencia que brota a borbotones. Uno cree que su cerebro está paralizado, pero en época de exámenes es cuando se piensa con más claridad. O eso creo ahora que ya han pasado esos días. Millones de neuronas flotan entre los vagones. Miles de ojos circulan ávidos entre apuntes y las manos se apresuran a subrayar, a calcular, a teclear.

Pero terminan los exámenes y el cerebro se paraliza de golpe. Y la vida de rutina se transforma en vida impulsiva. Las decisiones se toman sin apenas uno darse cuenta. Un momento se piensa en algo, al momento siguiente se hace y dos minutos después ya hay arrepentimiento. A veces son útiles los impulsos. A veces se consigue con ellos lo que uno llevaba tiempo planteándose hacer. Pero hay impulsos que lo cambian todo. Impulsos propios causan daños ajenos. Pero posiblemente no seríamos quienes somos si no nos moviéramos por impulsos.

Esta vez el impulso fue el erróneo. El daño se hizo. Pero quedan muchos días para arreglar el entuerto. Espero que me den ese tiempo. Quizás tenga que esperar a los exámenes de junio. Es posible que para entonces un segundo impulso arregle el primero.

14 de febrero de 2011

"Y yo no soy racista, pero..."

Tengo miedo a un tipo de discurso que está comenzando a ser muy común.

Es un discurso violento que ataca directamente al colectivo inmigrante -del país que sea- que vive en España y se sirve de los medios de comunicación y del populismo para fundamentarse. Toma como base las noticias y los casos de violencia o criminalidad que puedan producirse por personas de otros países y los generalizan hasta acabar por escucharse de boca de españoles 'tolerantes' frases del tipo: "Si estos vienen a España, que vengan a trabajar, no a hacer el vago. Si no, que se vayan a su (p***) país" -eso cuando directamente no se oye que vienen a quitarnos el trabajo-. Y cuando algún inmigrante causa algún suceso negativo, estas frases se oyen aún más. Y yo tengo miedo a la violencia que se genera y a los ataques que se producen hacia colectivos enteros que no tienen ninguna culpa de estos sucesos aislados. Mi punto de vista es éste: si un español comete alguno de estos actos y queremos recriminarlo, llenos de ira lo mandamos "a la mierda", porque ya está en su país. ¿Por qué entonces recurrir a las banderas, a las fronteras, a los países, para lanzar nuestro castigo a las personas que no están en su lugar de origen? Creo que porque la sociedad nos ha enseñado a ser racistas. Y lo somos incluso con nosotros mismos, porque la brasileña que no tiene otro recurso para subsistir que prostituirse es "una puta que podría quedarse en su país", pero al último futbolista brasileño que se ha puesto de moda lo tiene que contratar el mejor equipo de fútbol español "y pagarle un sueldo a su medida, que para eso mete muchos goles".

La guinda del pastel de estos ataques hacia el inmigrante pobre es tan común como el propio ataque: "Y que conste que yo no soy racista, pero gente así me hace serlo..."

Muchas veces deseo que no existan las divisiones regionales ni económicas. Que todos sintamos que formamos parte de un mismo todo en el que en el fondo no hay diferencias de ningún tipo. No me entra en la cabeza cómo los nacionalistas españoles que reniegan de la independencia de las "periferias", no pueden aceptar del mismo modo que la gente que llega de fuera, es tan parte ya de nosotros como nosotros mismos.

11 de febrero de 2011

¿Cómo estudiar la literatura?

Para responder a la pregunta del título, deberíamos hacernos antes otra pregunta fundamental: "¿Qué es literatura?". Ante esa pregunta, catedráticos, críticos y estudiosos de las letras tendrán mucho que decir. Porque en general a las personas nos gusta mucho establecer verdades absolutas y canónicas sobre lo que nosotros creemos que son las cosas. A mí antes me interesaba mucho esta discusión acerca de la literatura como arte, como estudio, su historia, las corrientes de crítica y teoría literarias y todas estas cosas que siguen hirviendo en muchos círculos de la intelectualidad de algunas ciudades y universidades españolas. Pero ahora yo todo esto "me lo paso por el forro de la chamarra", como dice Marwan, un cantante que me gusta mucho. Y es que creo que la literatura no se puede describir, no se puede estudiar, no se debería sufrir. La literatura se disfruta y te hace feliz. Y una vez que tenemos eso claro, uno empieza a entender mejor las cosas. Para mí el mejor profesor de literatura es aquel que te descubre los secretos que él mismo ha descubierto en una obra que considera maestra, genial, universal. Si no reconozco ese brillo en los ojos, si no encuentro ese punto de pasión literaria ni percibo la motivación del enseñante, entonces estoy perdida. Y ahí es donde comienza toda la retahíla de pensamientos tristes sobre por qué estudio literatura, por qué tengo que sufrir la literatura o por qué hay que soportar a profesores que autodefinen mentalmente la labor de profesor de literatura como aquella persona que pide que leamos mucho pero que no nos transmite nada. ¿Y qué es al fin y al cabo la literatura sino la comunicación de algo -lo que sea- a través de las palabras, los ritmos, los silencios...?

Tras este durísimo periodo de exámenes en el que he tenido que 'estudiar' cinco literaturas diferentes (como si la literatura pudiera fragmentarse así, tan alegremente), he sacado en claro varias cosas. Primero, que uno sólo puede acercarse de lleno a un texto que ama y que ha conseguido pasar por el filtro de su propia subjetividad, es decir, a un texto que ha hecho suyo de algún modo. Segundo, que aunque es cierto que la literatura va siempre de la mano de la historia, de la pintura, de otras artes plásticas o visuales, de la sociología o de la economía -según el periodo en el que se concibiera cada texto-, lo central es lo que el texto te cuenta de todas estas cosas, lo que te mueve por dentro. Por eso, yo prescindiría de etiquetas. Por eso disfruto tanto de la literatura medieval, porque se mete toda dentro de un saco, se olvida uno de etiquetar el estilo o la corriente a la que pertenece cada obra y uno se pierde tratando de averiguar qué quisieron transmitir los escritores de aquel momento. Con la literatura de los siglos XIX y XX, por ejemplo, uno tiene que tener muy claras todas las etiquetas y colocar cada pieza en un cajón. Y cuidado con confundir realismo con naturalismo, la técnica cubista con la del collage. Por último, la literatura no se estudia. La literatura se la lees a un amigo en voz alta, la literatura imprime en tu subconsciente impresiones que acaban conformando un poco tu forma de ser, la literatura se bebe con los ojos y con la mente... Pero la literatura no se estudia. Así que, tras el momento epifánico de este final de exámenes, estoy perdida ante el próximo junio. Si la literatura no se estudia pero me examinan de ella, ¿qué voy a hacer?

Lo único que me otorga un poco de paz es saber que con exámenes o sin ellos, con filologías o sin ellas, siempre habrá literatura, siempre habrá un poeta o un escritor creando para mí, siempre estarán los poetas o los escritores que llevan siglos creando para mí. Y, al igual que estos últimos días me he apasionado con la lectura sosegada de Kirmen Uribe por el puro placer de la lectura, espero que me sigan llegando textos tan magníficos -dentro o fuera del curriculum de Filología Inglesa de la UAM- y disfrutarlos. Y si algún día vuelvo a ser profesora, ya me buscaré el modo de transmitir literatura.